Opinion · Jaulas Vacías

Cordero lechal

Hace ya más de 15 años, durante unas navidades, decidí dejar de comer cordero.

Recuerdo que, como a muchas personas les está sucediendo ahora, me enfrenté a un terrible dilema. Por primera vez veía lo que había en el horno como un animal que quería vivir y no como un pedazo de carne que echarme a la boca.

Ese fue el primer paso para abandonar todo producto procedente de la explotación animal. Hoy me he vuelto a encontrar a varios corderos recién nacidos y he recordado porqué sigo aquí trabajando por ellos.

Cada día somos más las personas que optamos por una dieta basada en proteínas vegetales. Nuestras decisiones pueden marcar la diferencia para los animales.