Gramsci. Un marxismo para el siglo XXI

La semana pasada Madrid contó con la presencia del filósofo italiano Doménico Losurdo en la apertura de curso académico realizada por la Fundación de Investigaciones Marxistas a través de sendas conferencias dedicadas a Gramsci.

El que es sin duda uno de los pensadores más importantes en la Europa de hoy, llenó de forma consecutiva las emblemáticas aulas de la UCM, la histórica de San Bernardo y la moderna Sala Polivalente de la activa Facultad de Ciencias Políticas, en lo que constituye una muestra más del interés que Antonio Gramsci despierta en nuestro país.

Las aportaciones gramscianas constituyen sin lugar a duda un punto de inflexión en la elaboración de la teoría marxista y del pensamiento socialista. Una de las premisas fundamentales del pensamiento de Antonio Gramsci, se inicia con la necesidad de partir del ámbito nacional y sus relaciones de fuerza como unidad de observación y de estrategia revolucionaria.

Este planteamiento que ha influido en la problemática teórica de la izquierda europea y española contemporánea, en el marco de los debates surgidos del ciclo de movilizaciones sociales y de las relaciones de fuerza surgidas al calor de la crisis y de los profundos cambios que vive nuestra sociedad en el marco del fracaso del proyecto social y económico puesto en pie por el neoliberalismo en el último tercio del siglo XX en España.

La importancia de la obra de Gramsci es paralela a la necesidad de recuperar su pensamiento desde el rigor, ante la escasez de análisis, estudios y desarrollos teóricos recientes sobre su obra desde las que analizar el conflicto y la dinámica de cambio social en nuestra sociedad contemporánea, en contraposición de la lectura que se hace de Gramsci donde el ejercicio del conflicto y el objetivo anticapitalista de su obra aparece oculto de forma intencionada.

Interés en una obra que muchas veces se nos presenta desprovista de todo su potencial revolucionario, desde la que se intenta difundir una concepción de la hegemonía como puro consenso, donde el Estado se confunde con la mera acción de gobierno y la acción política se reduce a un simple discurso comunicativo sin intencionalidad revolucionaria.

Recuperar el pensamiento de Antonio Gramsci es importante hoy por muchos motivos. La crisis orgánica que sufre el capitalismo español y europeo nos debe posicionar ante conceptos claves del pensamiento gramsciano como su elaboración de la hegemonía, de la reforma intelectual y moral, bloque histórico, sociedad civil y estado, la revolución pasiva o el concepto de partido e intelectual orgánico entre otros.

El consenso social que fundamentaba nuestras sociedades se ve cuestionado por la crisis y los efectos de las políticas de recortes sociales y de retrocesos democráticos, frente a la que ha surgido una importante movilización social desde la que se cuestionan las relaciones sociales de poder determinadas por la ideología dominante. Potencial transformador que choca con la capacidad de respuesta de un capitalismo contemporáneo en restructuración y a la ofensiva.

Ante esta compleja y trágica realidad Gramsci aparece como uno de los autores referentes para una parte importante de los movimientos sociales y de las nuevas generaciones de militantes y activistas, convirtiéndose en una referencia fundamental para la recuperación del marxismo en el debate académico, político y social hoy.

Agradecer a Fernando de Oriente y Mediterráneo, la cuidada edición del último libro en castellano de Doménico Losurdo Antonio Gramsci. Del liberalismo al comunismo crítico.