La saga de los Machado

Antonio Machado es de plena actualidad no sólo como preclaro poeta lírico sino como penetrante voz crítica. Lo dice todo la estupenda portada de la reciente edición de Campos de Castilla publicada por este diario al reproducir –letras blancas sobre fondo rojo subido– unos célebres versos de “El mañana efímero”. Versos protagonizados por “esa España inferior que ora y embiste, / cuando se digna usar de la cabeza” –España férreamente opuesta a la de Machado, la de “la rabia y la idea”– y donde, es de prever, habrá “luengo parto de varones / amantes de sagradas tradiciones”. No se equivocaba el poeta. Luengo ha sido y dichos varones no faltan por estos contornos casi cien años después. Tampoco las varonas correspondientes.
No se trata sólo de la vigencia de Antonio Machado, empero, sino de tener presente a su extraordinaria familia. A su hermano Manuel, a su padre Antonio Machado Álvarez, insigne flamencólogo pionero, y a su abuelo Antonio Machado Núñez, catedrático de Historia Natural y militante republicano. Y, también, por el lado de la abuela materna, a los Álvarez Guerra y a los Durán. Por ello el hijo de una de las sobrinas del creador de Juan de Mairena acaba de lanzar en internet un boletín titulado Machado. Revista de estudios sobre la saga familiar (se encuentra googleando Revista machadiana). Aporta información peregrina al respecto y complementa otro, www. abelmartin.com, que debemos a los desvelos de Jordi Doménech. Sobre el abuelo Machado Núñez saldrá pronto, además, el esperado libro de Daniel Pineda. Motivos, pues, para la celebración.