Aquí no se fía

La tomadura de pelo del euro por receta

La bronca entre el Gobierno y la Comunidad de Madrid a propósito del euro por receta tiene la inconfundible apariencia de una tomadura de pelo. Soraya Sáenz de Santamaría, primero, y el propio Mariano Rajoy, después, han amenazado con llevar al Constitucional el nuevo gravamen instaurado por Ignacio González. Un gravamen, dicho sea de paso, que ya se cobra en Cataluña gracias a que el PP regional se abstuvo cuando tocó votarlo en el Parlament, pese a haber hecho antes una dura campaña en su contra.

 
Para oponerse al euro por receta, Rajoy ha esgrimido el curioso argumento de que los ciudadanos no deben pagar dos veces por el mismo concepto. Como si ese doble pago no se diera con los medicamentos desde hace tiempo y más aún desde que su Gobierno amplió en julio el porcentaje que deben sufragar los enfermos. Ahora, hasta los jubilados abonan una parte del coste de los fármacos cuando los retiran, que se suma a lo que contribuyen al mantenimiento del sistema sanitario a través de los impuestos.

 
El presidente de la Comunidad de Madrid, por su parte, asegura que el euro por receta es una medida disuasoria, que tendrá un impacto muy limitado en la recaudación. Sin embargo, si se trata de racionalizar el consumo, el Gobierno regional podría haber valorado otras opciones que no castigaran más las afligidas economías familiares. Por ejemplo, la monodosis, que tan poco gusta a las poderosas compañías farmacéuticas, beneficiarias naturales de esa manía tan española de acopiar medicamentos.

 
De todas formas, lo más irritante es que Ignacio González pretenda hacernos creer que el euro por receta es la alternativa a una subida de impuestos. Cuando, en realidad, se trata de un impuesto como otro cualquiera; eso sí, indirecto y lineal y que, por lo tanto, penaliza en mayor medida a los enfermos con menos nivel de renta. Entre ellos se encuentran los pensionistas, sostén de tantas familias azotadas por el paro y cuyo poder adquisitivo está siendo gravemente dañado por la subida del IVA, por la inflación y por el copago.