Bulocracia

"La nieve es plástico" y otras 'teorías' conspirativas que ha traído Filomena

Filomena nos ha dejado nieve y hielo a raudales también en lugares donde no se recuerda algo igual, como en Madrid. Y como no podía ser de otra manera, la novedad del aislamiento en los barrios repletos de nieve está propiciando bulos, entre los que destaca el que afirma que lo que ha caído del cielo en España es artificial: "No es nieve de verdad, es puro plástico".

En YouTube hay distintos vídeos de gente que se empeña en quemar la nieve para demostrar que es plástico. Pero nada como el relato de una mujer que coge la que hay en su terraza y 'explica' que esos millones de copos caídos sobre Madrid no son nieve. Por eso "no se derrite, porque es plástico".

El vídeo encandila en nuestro país y arrasa en toda Latinoamérica. Hasta el punto de que da un poco de grima compartir ciudad y nieve con la protagonista. Ya hasta la nieve que cae responde a alguna oscura teoría conspirativa, según ella: "Esto es la mierda que nos mandan".

La nieve de ahora en Madrid "no es nieve de verdad" porque "no se derrite" y aunque "huele a plástico", no se quema. Solo "se queda negra".

Así, de primeras, la explicación no resulta muy lógica. El plástico suele quemarse. Una vez que prende, además, arde que da gusto y huele fatal. Pero esta 'nueva nieve-plástico' de la capital no es así. Si era una coña, enhorabuena.

No parece, y por ello algunos de los comentarios que ha suscitado el 'estudio' que esta persona lleva a cabo en su casa no tienen desperdicio: "Por eso el champú trae instrucciones", "Coge el mechero como los que fuman porros e intenta quemar una bola de nieve" o "Los gallegos siempre gallegos".

Lo cierto es que la mujer que cree que en Madrid ha nevado plástico está creando escuela. Tras la difusión del vídeo, le han salido imitadores mientras otros intentan desmontar su 'teoría', con lo cual YouTube se ha llenado de 'experimentos' con bolas de nieve para corroborar o desmontar el asunto. Y ojo, porque los más conspirativos apuestan por los chemtrails, esas líneas que dibujan los aviones de las que hemos hablado, como causantes de esta gran nevada.

Lo que aparentemente lleva a la mujer del vídeo a afirmar que la nieve es plástico es el hecho de que le acerque la llama de un mechero y se torne negra en lugar de derretirse. La explicación científica para desmontar el bulo incide en que un mechero quema algún combustible y son los residuos de la combustión la causa de que la nieve ennegrezca. Lo negro es residuo del combustible y también queda ese rastro oscuro en otras superficies, no solo en la nieve. En otras condiciones se convierte en humo, pero sobre la nieve el combustible no se quema del todo y deja huella. Por eso lo de "huele a plástico".

En cuanto a que la bola de nieve no se derrita, no lo hace porque sublima al aplicar calor sobre un punto y cambiar de temperatura rápidamente. Influirá también lo apelmazada que esté y la intensidad de la llama. Pero se puede 'comprobar si en la bola hay plástico': basta con dejar que se derrita en un recipiente dentro de casa y si queda algo más que agua, premio.

La nieve no es plástico. Lo más parecido, y no, son los microplásticos que alberga alguna que nunca se derrite, como los encontrados hace más de tres años en nieve desde los Alpes al Ártico, consecuencia de que el ser humano puebla el planeta. Esa sí es una preocupante historia real, que también ha provocado ahora que en las redes sociales se diga que "nievan microplásticos".

Al margen de la nieve y las 'teorías' del plástico, los microplásticos y los chemtrails, los bulos de Filomena van más por publicar en las redes sociales fotos de nevadas de cuatro metros en otros países donde la nieve sí acostumbra a caer de esa manera, y rotularlas con "mi barrio esta mañana" y similares. Como si no hubiera ahora nieve en casi toda España para destacar fotos espectaculares.

También se llevan bastante los montajes con imágenes de termómetros a muchos grados bajo cero. Porque los bulos son como los memes: surgen cual champiñones tras la tormenta con cualquier asunto de actualidad, unos más que otros. Por eso inventar y hacer coñas son dos grandes argumentos que también esgrimen las redes sociales, nieve o haga sol.