Bulocracia

"Maria", la presunta funcionaria de la "Confederación Hidrográfica del Ebro" que regala 3,5 millones

Hay una sorpresa hoy en mi correo electrónico, en el spam. Es un email sin asunto en el que la señora "Maria", que presuntamente trabaja en la "Confederación Hidrográfica del Ebro", dice que quiere darme dinero a raudales y en dólares. A mí y a mi familia:

"Mrs Maria has donation of $3.5M for you and your Family.
Reply for more explanation.".

La señora "Maria" quiere donarme a mí y a mi familia tres millones y medio de dólares, no de euros, y nos lo dice en inglés, para que la entendamos mejor los García. De ahí quizás los dólares y que "Maria" no lleve tilde. Solo pide que responda a su email para que me dé más explicaciones sobre su aportación.

Es algo formidable que una presunta funcionaria de la "Confederación Hidrográfica del Ebro", un organismo autónomo adscrito al Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, quiera regalarme "$3.5M" por email, pero la dirección remitente es: "María Elena Elorri Aznar <eelorri@chebro.es".

Nombres y apellidos y un correo con la rúbrica verídica de "chebro", de la genuina Confederación Hidrográfica del Ebro, que sin duda ha sido suplantada.

Es más, en el email no hay asunto y figura en inglés la frase que avisa de la donación, pero hay una más en español:

"Este mensaje ha sido escaneado para la Confederación Hidrográfica del Ebro contra posibles códigos maliciosos".

Es un poco surrealista todo pero, por si quedara alguna duda, si le das a 'responder' -sin llegar a hacerlo-, se descubre que en realidad no le vas a contestar a "María Elena Elorri Aznar <eelorri@chebro.es", sino a "mariafisol323@hotmail.com", un hotmail cualquiera de cualquier María.

El email ha perdido el presunto aval de la Confederación Hidrográfica del Ebro, entidad que preside una María más, María Dolores Pascual Vallés (Huesca, 1968), desde agosto de 2018.

En Facebook hay una "Elena Elorri Aznar", sin el "Maria", pero baila flamenco, y eso que por los apellidos le pegarían más los aurreskus. En todo caso, este correo fraudulento se vale de una entidad real y de una presunta empleada, aunque es muy poco creíble la donación que me hacen en inglés, que además sería un delito gordo por parte de alguien de una entidad importante. Un escándalo.

Lo único cierto es que de momento "Maria" no sabe quién soy, pero si respondo a su email, sí. El propósito de este correo es esta vez que conteste y ya me explica alguna "Maria" cómo darme un pastizal o cómo arrebatármelo.