Bulocracia

Timos que te llegan en nombre de los bancos

Hemos hablado en numerosas ocasiones en Bulocracia de esos timos que hablan en nombre de los bancos, que han llegado a tal punto que numerosas entidades bancarias advierten de lo que te puede pasar si haces caso a la multitud de reclamos que suplantan a los bancos para tratar de hacer caja a tu costa.

De hecho, las entidades bancarias llevan tiempo alertando de que te pueden timar en su nombre, sobre todo porque ellas nunca te van a pedir los datos que te piden sus suplantadores para intentar timarte.

CaixaBank lo ha comentado varias veces, entre otras cosas porque quizás sea la entidad bancaria española más suplantada, seguida de cerca por Santander, que también ha alertado de ello, BBVA y algo más lejos por Abanca, aunque en realidad no se libra ninguna.

Abanca apunta ahora dos fraudes de los que pueden ser objeto sus clientes, o cualquiera, empezando por el timo de la llamada de alerta. Consiste en que recibes una llamada de teléfono de alguien que suplanta al banco y te desvela ciertos cargos en tu tarjeta bancaria. Te asegura que te la han duplicado y, para que sea más creíble, te dice los cuatro primeros dígitos de tu tarjeta.

Esta práctica la usan también comerciales timadores de compañías energéticas que no son la tuya. Por cualquier falso motivo tratarán de obtener tus datos bancarios y los usarán para abonarte a la compañía a la que representan, al tiempo que te dan de baja de la actual.

En el timo de la llamada de alerta continuarán pidiéndote datos y que facilites al timador el código que te llega por SMS para confirmar cada operación, con la excusa de anularlos. Por supuesto, te meten prisa para que te pongas nervioso y no caigas en que los bancos nunca te llamarán para pedirte datos de tus tarjetas de crédito y débito, ni solicitan códigos para anular operaciones o las claves de tu banca electrónica.

Ante una llamada así, lo mejor es colgar y bloquear el número, si figura, porque a veces se trata de llamadas ocultas y lo justifican basándose en peregrinos criterios de seguridad.

El otro fraude que apunta Abanca va camino de clásico, si no lo es ya: el timo del SMS. Eso sí, hay múltiples variantes. Te llega un mensaje de un número conocido, que incluso puede ser de tu banco, pero también de cualquier familiar o amigo.

"Su cuenta ha sido bloqueada por actividades sospechosas" o "se ha intentado realizar un cargo" son algunas de las excusas para que pinches un enlace que, aunque luzca el logo de la entidad bancaria, siempre es fraudulento y busca hacer caja a tu costa.

Tampoco te pedirá tu banco datos de tus cuentas o tarjetas por SMS, WhatsApp o email pero, si las dudas te asaltan, siempre puedes contactar con tu genuina sucursal bancaria o el servicio de atención al cliente y comentar el asunto y para que te las despejen, además de alertarles.

Los bancos son probablemente las entidades más suplantadas, seguidas en España posiblemente por Correos, que acumula suplantaciones por doquier, y por organismos estatales como la Agencia Tributaria o la Seguridad Social, como hemos visto otras veces.

El phishing está a la orden del día, prolifera y mejora, pero la solución está siempre en tus manos simplemente obviando comunicaciones extrañas. En el caso de las entidades bancarias, si necesitan algo de ti, el banco sabrá como comunicártelo sin tener que recurrir a prácticas que solo siembran dudas.