Cartas de los lectores

2 de febrero

Doctrinas
El ministro Wert suprime Educación para la Ciudadanía porque dice que la asignatura "contiene cuestiones controvertidas y susceptibles de adoctrinamiento ideológico". ¿Qué considera el señor ministro una cuestión controvertida? ¿Quizá el abogar por la igualdad entre mujeres y hombres? ¿Tal vez enseñar las bases del respeto, la tolerancia, la solidaridad, la justicia, la igualdad, la ayuda mutua, la cooperación o la cultura de la paz? ¿A lo mejor enseñar a identificar y rechazar situaciones de marginación, discriminación e injusticia social? ¿O será el instruir sobre el respeto a la dignidad personal y la igualdad de derechos individuales, sobre el rechazo a las discriminaciones y sobre el fomento de la solidaridad? No sé si alguien pensará que estos asuntos son prioritarios para cualquier gobierno de derechas, yo no. Y en lo que respecta a adoctrinar, echemos un vistazo a la doctrina de la Iglesia, que es dogma de fe, y sus beneficiosas consecuencias a lo largo de la historia.
Juan José Lázaro Herranz
San Rafael (Segovia)

Por encima de mis posibilidades
Continuamente, los opinadores sobre el todo nos bombardean con los eslóganes apropiados para el mantenimiento del orden, de este orden. Y dicen: "hemos vivido por encima de nuestras posibilidades", "tenemos los políticos que nos merecemos", "según están las cosas, gracias que tenemos trabajo". Pero no; no he vivido por encima de mis posibilidades, he vivido de acuerdo con las normas que han regulado la vida social y económica de la parte del mundo en la que he tenido la fortuna de nacer, pero no por encima de mis posibilidades. Me he hipotecado porque la vivienda no es un derecho de todos los ciudadanos, sino un gran negocio para las entidades bancarias y los individuos sin escrúpulos. Sufro a estos políticos porque he votado creyendo lo que me prometían; no he votado a los corruptos que con demasiada frecuencia salpican el conjunto de los de su clase, ni a los incompetentes, mentirosos y mezquinos que tanto abundan en ella. Soy un trabajador y no un esclavo y tener trabajo no es una fortuna, sino un derecho que incluye la dignidad del mismo y en el mismo, un salario justo y unas obligaciones conformes a lo retribuido.
José Ángel de la Fuente
Madrid

Europa sigue callada y sumisa
Una vez más, la cumbre europea sigue las líneas marcadas por los mercados, los políticos siguen sumisos, no sé si es porque no se atreven, no saben qué hacer o porque alguien ha comprado su sumisión. Es sospechoso ver cómo a los dirigentes conservadores siempre se les ve comiendo con multimillonarios y besando la mano e inclinándose ante los jefes de la Iglesia, algo debe haber en común entre todos ellos. Quizá sea el sometimiento de los asalariados, entre otras cosas. Ha llegado el momento de que los ciudadanos hagamos comprender de manera contundente a los políticos, que están para servirnos y no consentir todo a la banca y sus dueños. Debemos despertar y provocar movimientos de protesta, se hace necesario que alguien aglutine esta situación y deben ser los partidos de izquierdas, que han de aclarar y poner en marcha sus ideario y conseguir un cambio de rumbo definitivo en la política europea. El camino que se sigue no es el correcto, los ciudadanos debemos actuar y hemos de hacerlo cuanto antes.

Jose María Martínez Cava
Madrid

El despiste de ciertos obispos
Observo que los obispos hablan cada vez más de política y menos del evangelio (la buena nueva) que les encargaron (según ellos mismos) difundir por toda la tierra. Un ejemplo de ello lo encontramos en las declaraciones del obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, al declarar que no le gusta un proyecto de ley sobre el aborto, cuando debería decir, a mi modo de ver, que no le gusta a Jesucristo. Incluso está mal documentado, pues equipara el aborto con la esclavitud, olvidando que su Iglesia dispuso de esclavos durante varios siglos y, además, a su eminente colega San Pablo parece que eso no le disgustaba demasiado. También le molesta a José Ignacio Munilla el laicismo, pero no nos dice en qué lugar del viejo o nuevo testamento se comenta ese asunto. En definitiva, parece que este obispo, más que cumplir su supuesto deber apostólico, difunde propaganda de un partido político muy conocido. ¿Es que la Iglesia está evolucionando para ser algo muy distinto de lo que nos venía diciendo?
Eduardo Tolosana Villegas
Madrid

Subvención encubierta a las energías sucias
En momentos como los actuales, puedo comprender que el Gobierno haya decidido suprimir cualquier subvención a las futuras instalaciones de energía renovable. No obstante, entiendo que lo que es del todo inaceptable es que esta medida no vaya acompañada en paralelo de la retirada de la suculenta subvención encubierta que las energías sucias tanto fósil como nuclear vienen gozando y que consiste ni más ni menos en poder contaminar gratuitamente sin exigirles a cambio compensación alguna por el enorme daño medioambiental que causan. En base al principio de igualdad proclamado por nuestra Carta Magna, entiendo imprescindible que se retire también la citada subvención a las energías sucias, con el objetivo de que los diferentes actores energéticos puedan competir en igualdad de condiciones en un mercado energético más libre, justo y, por supuesto, limpio.
Martí Gassiot Garriga
Barcelona