Opinion · Desenredando

Decálogo para la buena aliada antirracista

El día que presenté mi libro por primera vez, el pasado 25 de septiembre en la librería Tòmiris, en el momento de la firma de libros, se me acercó una mujer joven y me preguntó si podría publicar algunos consejos sobre cómo tomar mayor conciencia de los privilegios de raza, o como ser antirracista siendo una persona blanca. Le dije que sí, pero no veía el momento, o me daba por priorizar otros temas, y el asunto quedó relegado al olvido.

Hace un par de semanas, mi querida @srtaBebi publicó unas historias en su cuenta de Instagram con una lista de pequeñas cosas que los hombres podían hacer para contribuir como aliados feministas y me dije “¡esta es la mía!”. Porque como siempre, sobre todo para las mujeres (feministas), el símil entre el machismo y el racismo funciona y se entiende muy bien. Otra cosa es que a mí me fastidie que sin el símil no haya capacidad de entender la opresión que se ejerce; pero bueno, eso ya es harina de otro costal.

Total, que finalmente publiqué unas historias que titulé “Lista de pequeñas cosas que puedes hacer si eres una persona blanca para contribuir al antirracismo”. La gente las compartió bastante; así que, visto el éxito, dije en mi cuenta de Instagram que las convertiría en un artículo para mi columna Desenredando, así el texto tendría validez más allá de las 24 horas que están disponibles las historias en Instagram. Ahora ya sabes por qué estás leyendo lo que estás leyendo.

Una vez planteado el contexto, vamos allá. Pero antes, dos apuntes. El primero es que voy a hablar desde mi posición como persona negra, pero seguro que cualquier persona que sufra racismo estará bastante de acuerdo con esto (o no). El segundo es que compartí casi literalmente lo que publicó Bebi, porque estoy de acuerdo y porque prácticamente todo lo que dijo sobre el machismo y los hombres es aplicable al racismo y la gente blanca. Tan solo tuve que modificar algunos términos. Ahora sí. ¡Al lío!

Lista de pequeñas cosas que puedes hacer si eres una persona blanca para contribuir al antirracismo

1. No rías las gracias racistas a las personas de tu trabajo, amistades, familia o cualquier otra persona blanca

Esto es muy importante. El racismo se expresa porque se sostiene. Reír una racistada entre personas blancas lleva un mensaje de aprobación inconsciente que perpetúa estas prácticas. Esto pasa con chistes y memes que corren por WhatsApp en grupos y en otras muchas formas de comunicación. Tú puedes frenarlos.

2. Llama la atención de la forma más asertiva posible a otras personas blancas ante sus expresiones y comportamientos racistas

El lenguaje está lleno de frases racistas que son violentas para las personas negras. Y el lenguaje, evidentemente, crea (y perpetúa) realidades. Date cuenta de lo que constituye utilizar determinado tipo de expresiones (trabajar como un negro, esto es una merienda de negros…). Estas frases son una muestra de supremacía blanca. Si otras personas blancas las aprueban, se sostendrán.

3. Fórmate en antirracismo

Esto no significa que tengas que hacer una maestría, básicamente porque en España dudo que encuentres muchas opciones. Lee a personas de negras. Infórmate con respecto a conceptos como:

Esto te ayudará a hacer una pedagogía muy válida entre otras personas blancas, aparte de nutrirte como persona. Cuanto más claros los tengas, más inconscientemente y adecuadamente corregirás.

Eso sí: que leas a personas negras, sobre todo en redes sociales, no significa que una o varias de esas personas deban convertirse en tu Negropedia y resolver todas y cada una de las dudas que tengas al respecto  de qué es racismo y qué no lo es. Afortunadamente, y gracias a internet, hay cantidad de información y recursos a tu disposición, y webs en español y en inglés que te ayudarán a resolver tus dudas. Además, piensa en esto: tardas menos en teclear en el cuadro de búsqueda de Google que en preguntarle a una persona en particular por su opinión y esperar a que pueda responderte. Y, recuerda: esa persona no tiene por qué responderte porque, como persona negra, no está obligada ni a estar disponible para ti siempre que quieras ni a estar haciendo pedagogía para ti de forma constante y gratuita.

Utiliza tu proactividad, chiqui, y busca el mismo tema en diferentes fuentes. Eso te permitirá, por un lado, obtener diferentes puntos de vista acerca de un mismo tema, lo que a su vez te permitirá formarte una opinión crítica. Si no sabes por dónde empezar, sabes que puedes leerme a mí aquí, pero también puedes leer a Afroféminas, la  Revista Negrxs, o el blog Africanidad. Yo ya he plantado la semillita y te he sugerido dónde buscar. A partir de ahí, sigue tú.

4. Hazte a un lado

Esto es algo muy importante aunque, lógicamente, te costará bastante. Desde la blanquitud, entendida como una posición social y política, se te ha educado para liderar, llevar la voz, el mando y creer que es tu obligación de buena persona ayudar a toda esa gente de países del sur global que no sabe cómo salir adelante. Por eso es importante que te hagas a un lado. Intenta no hablar por las personas negras porque eso nos quita autonomía.

Únete, si te es posible, a las concentraciones y marchas contra el racismo, y/o haz difusión de los mensajes de las personas negras. Apoya nuestros mensajes sin apropiarte de nuestras luchas ni nuestros discursos; porque si solo las personas blancas hablasen sobre racismo, las personas negras volveríamos a ser invisibilizadas. Aunque no lo creas, hablar por las personas negras constantemente constituye una actitud muy racista. Eso ha pasado a lo largo de mucho tiempo durante el cual todo el liderazgo del antirracismo ha estado copado por personas y organizaciones blancas con discursos academicistas que han negado o relegado a la categoría de simple anécdota la experiencia encarnada de las personas que viven con (no me gusta decir sufren) el racismo cada día.

Así que ya sabes: destierra las actitudes paternalistas de tu discurso. Entiende y acepta que tú, como persona blanca, no eres el centro, así que no acapares la atención. Eso nos invisibiliza.

Apoyar el antirracismo desde el lado opresor es un camino arduo que te costará tiempo, dolores de cabeza e incluso amistades

5. Pregunta y escucha

Cuando una persona negra potencia su identidad afro, se enfrenta a toda una existencia plagada de discusiones e intentos de desprestigiarla, acallarla y dejarla en evidencia por parte de personas blancas. Tu disposición a escuchar, aprender y apoyar a cualquier persona negra y al antirracismo nos hace ganar alianzas, porque desde la humildad es desde donde se aprende.

Piensa que, desafortunadamente, cuando se entabla una conversación sobre racismo en nuestros entornos habituales, las personas negras estamos en inferioridad numérica, y es muy fácil que las personas blancas cuestionen nuestra perspectiva sobre la raza y el racismo. Ahí es donde se vuelve indispensable que expreses ese apoyo para que la persona negra no quede silenciada y ninguneada por la fragilidad blanca del resto de personas interlocutoras.

6. Deja clara tu posición de forma continua

Lucha con nosotras. No basta con un mensaje puntual el 25 de marzo para que la  gente te aplauda. Y basta menos si tu mensaje va en la línea del “yo no veo colores, veo personas” o el tan manido eslógan de que solo existe una raza, la humana.

Si te limitas a apoyar en momentos puntuales en los que hay que expresar rechazo al racismo porque toca, lo que haces simplemente es intentar distinguirte de la masa marcándote un #NotAllWhitePeople de manual. Eso vuelve a ser egocentrismo y, recuerda, esto no va sobre ti.

Si quieres establecer una alianza antirracista verdadera, lucha con las personas negras codo con codo. Así tal vez te harás una idea de lo que sentimos nosotras. Apoyar el antirracismo desde el lado opresor es un camino arduo que te costará tiempo, dolores de cabeza e incluso amistades; pero ningún privilegio es tan grande como el privilegio de convertirte en mejor persona y, al final, se trata de eso también, ¿verdad?

7. Ten paciencia

Muchas veces estaremos cabreadas, agotadas y superadas por lo que vivimos día tras día. Tenemos derecho a expresar ese cabreo, aunque vivimos en un sistema que niega ese derecho a toda persona que no sea, de entrada, un hombre blanco cisheterosexual. Queremos y debemos poder expresar nuestra rabia.

Aprende a gestionar para tus adentros la incomodidad que te genere la interpelación y la rabia de las personas negras al señalar conductas racistas. Puede que tengamos malas contestaciones o estemos agotadas de repetir lo mismo. Con un “te entiendo”, basta. No pretendas tener la última palabra ni seguir justificando lo que sea que hayas dicho que haya propiciado la mala respuesta.

8. No te desanimes

Vas a equivocarte mil veces y vas a tener comportamientos racistas durante toda tu vida, incluso cuando creas que lo sabes todo. Porque nunca lo sabemos todo.

La deconstrucción de tu blanquitud no es un destino, es un viaje. Lo importante es que sepas identificar esos errores, corregirlos, entenderlos y también aceptarlos cuando te los corrige una persona negra. Se trata de tener disposición para aprender y construir, conjuntamente, sociedades mejores.

9. Renuncia a tus privilegios

Sí, los tienes. Esto a veces resulta complicado de aceptar, sobre todo si eres una persona que también vive con sus propias opresiones. Identifica cuáles son y rehúsa de ellos como parte de tu deconstrucción.

La supremacía blanca se basa en tus privilegios como persona blanca, así que para erradicarla tienes que renunciar a ellos. Esto es crucial y es algo que solo tú, como persona blanca, puedes hacer. Nadie renunciará a ellos por ti. Fórmate e infórmate para identificarlos y ve, poco a poco, deconstruyéndolos. Es difícil, pero puedes y DEBES hacerlo.

10. Suma alianzas

Informa a tu entorno, amistades, familiares… en definitiva, a las personas blancas de tu alrededor.

Háblales de los posos del colonialismo que aún arrastramos, del racismo institucional, de la mierda racista que es la ley de extranjería, de los CIES, de los vuelos de deportaciones, de las detenciones policiales por perfil étnico, del doble techo de cristal; de la superposición de opresiones. Háblales del whitesplaining, del racismo cotidiano que circula en memes y chistes (como el negro del WhatsApp), del blackface, de infrarrepresentación de las personas negras en la política, la historia, el arte, la educación. Toma un papel activo y atrévete a desafiarte a ti y a tu entorno.

En definitiva, lucha con nosotras, con las personas que vivimos el racismo diariamente. No contribuyas a nuestro sufrimiento. No te quedes en un mensaje vacío y puntual y solo para desmarcarte.

No caigas en los discursos falsos que, ahora más que nunca, vuelven con fuerza e intentan contraposicionarnos diciéndote que somos unas exageradas y unas desagradecidas y que no deberíamos quejarnos por lo bien que estamos en España. Despójate de la ceguera que te han impuesto desde que naciste.

Deconstruirse como persona blanca no es fácil, pero es absolutamente necesario. Y sin esto las personas negras no podemos acabar con el sistema que nos oprime. En esto tú eres el lado opresor. Y recuerda, si no eres parte de la solución, eres parte del problema.