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Cuatro argumentos para desmontar los ataques a la subida de salario mínimo

"Lo que determina que exista menos contratación y más trabajo en B  es la ausencia de mecanismos de disuasión y no una subida del salario mínimo", Víctor Llanos.

El salario mínimo interprofesional es la retribución mínima que un empresario debe pagar a un trabajador por cuenta ajena por una jornada legal de trabajo. Esto debe producirse, aunque los empleados sean fijos o temporales y sin discriminación de sexo, raza y edad.

El pasado 22 de enero conocíamos que el nuevo gobierno había aprobado una pequeña subida de dicho salario, pasando de 900 euros brutos distribuidos en 14 pagas a 950 euros brutos en las mismas condiciones.

Desde que se conocieron las intenciones del gobierno de subir el SMI, economistas, políticos y la propia CEOE se mostraron contrarios, pero la realidad es que esta simbólica subida ha sido aceptada por la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, que ya advirtió de que se opondría si el incremento del salario llegaba a los 1.000 euros mensuales.

Este repunte beneficiará a dos millones de trabajadores, siendo el perfil mayoritario la mujer andaluza que trabaja en el sector servicios, pero ¿realmente esta subida es tan mala como auguran algunos políticos y economistas? La respuesta es no. Ahora vamos a desmontar los argumentos que están en contra del SMI.

1. Habrá menos contratación y más trabajo en B

Hay quien dice que la subida del SMI hará que los empresarios contraten a sus trabajadores a jornada completa y les harán hacer horas extras sin pagar "para compensar". Estos mismos aseguran que la contratación pasará a convertirse en media jornada y lo demás se pagará en negro, pero lo que no tienen en cuenta son dos cuestiones básicas.

En primer lugar, hay que ser consciente de que esta práctica se lleva realizando desde hace mucho tiempo. En el año 2015, España llegó a su máximo de horas extraordinarias sin retribuir desde el año 2008. Hay que tener en cuenta que en el año 2015, el SMI estaba situado en 648,6 euros brutos al mes, por lo que no hay una relación entre la cuantía del salario mínimo y la no retribución de las horas extras.

En segundo lugar, y partiendo de esa base,donde se debe poner el foco es en la Inspección de Trabajo. Una institución que lleva mucho tiempo denunciando el arcaico material con el que trabajan sus empleado y la escasez de personal. Para que nos hagamos a la idea, en España hay un inspector por cada 1.600 empresas aproximadamente.

"Lo que determina que exista menos contratación y más trabajo en B  es la ausencia de mecanismos de disuasión y no una subida del salario mínimo. Por una parte, los Juzgados de lo Social tienen largas listas de espera, por lo que muchos trabajadores se piensan mucho si denunciar o no hacerlo. No es lo mismo que tu juicio tarde dos meses a que tarde un año y medio, como viene ocurriendo", asegura Víctor Llanos, abogado laboralista.

2. Según economistas esta subida atenta contra el derecho al trabajo

Hay varios economistas que aseguran que la subida del SMI es nefasta y atenta contra el derecho al trabajo porque impide que los trabajadores acepten un empleo por debajo del salario mínimo. La realidad es que, con esa regla de tres, podemos decir que el si el salario mínimo fuese de 300 euros al mes se estaría, de la misma manera, atentando contra el derecho constitucional al trabajo.

3. Habrá autónomos que no podrán pagar el SMI

Hay que tener en cuenta que la mayoría de los convenios superan el SMI, por lo que, si un autónomo argumenta que no puede pagar el SMI, seguramente no esté pagando a sus trabajadores conforme al convenio que les corresponde.

"Los autónomos, normalmente se rigen por un convenio colectivo de sector y pagan en base a ese convenio colectivo, que suele ser más alto que el SMI. En principio, si estuviesen pagando en base al convenio que les corresponde, la subida del salario mínimo no debería afectarles", explica Llanos.

4. El SMI aumenta el despido de los más desfavorecidos

La realidad es que no hay ningún dato que demuestre sus argumentos en contra del SMI. Lo que sí que es absolutamente real es que esta medida será beneficiosa para aquellos que menos tienen y que más necesitan.

Además, este repunte de 50 euros al mes activará levemente la economía. Hay que tener en cuenta que aquellos que cobran el SMI no se pueden permitir hacer un gran consumo, ya que con ese salario en determinadas zonas no da ni para vivir. Por ello, una pequeña subida hará que aquellos que necesitan dinero, para lo más básico, puedan disponer de algo más a final de mes. Y, por otra parte, aquellas personas que viven al día, pero con todo cubierto, podrán elegir si gastar esa pequeña subida en salir o comprar, pero en ambos casos se reactiva levemente la economía.

Por último, hay que tener en cuenta que cuanto menor sea el salario de un país, más precarización económica existe para la clase trabajadora. Por lo tanto, si la precarización económica crece, el mercado de la precariedad aumenta y, al contrario, como es el caso.