Otras miradas

'Baby face' apoya la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela

José Manuel Martín Medem

Fue corresponsal de RTVE en México, Centroamérica, Cuba y Colombia.

Joaquín Villalobos dice en El País que la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela sería "contundente, rápida, exitosa y ampliamente celebrada por millones de venezolanos y latinoamericanos".

La CIA le llamaba baby face (cara de niño) y lo consideraba el comandante más radical cuando combatía con la guerrilla del FMLN contra la oligarquía y la intervención militar de Estados Unidos en El Salvador.

Una imagen de marzo de 1988 del entonces gerrillero Joaquin Villalobos, en El Salvador acompaña por Jorge Melendez (d) y Mercedes Letona (i). AFP/Carlos Márquez
Una imagen de marzo de 1988 del entonces gerrillero Joaquin Villalobos, en El Salvador acompaña por Jorge Melendez (d) y Mercedes Letona (i). AFP/Carlos Márquez

En 1975 había asesinado al poeta Roque Dalton, acusado por su grupo insurgente, el ERP, de ser un agente de la CIA y "un intelectual de mierda". Jorge Dalton, que reclama su procesamiento, asegura que "Villalobos fue el encargado de ejecutar a mi padre".

En 1993, después del Acuerdo de Paz en su país, le entregó al presidente de México Carlos Salinas de Gortari el fusil AK-47 que Fidel Castro le había regalado cuando era su favorito entre los comandantes de la guerrilla salvadoreña. Y se convirtió en asesor del gobierno de Salinas contra la insurgencia zapatista del EZLN.

Después de fracasar en su intento de convertir al FMLN en un partido socialdemócrata, se fue a estudiar a Oxford donde se produjo su metamorfosis como consultor para la resolución de conflictos internacionales. En esa especialidad fue contratado por el presidente de Colombia Álvaro Uribe para combatir a la guerrilla de las FARC y por el presidente de México Felipe Calderón para justificar su supuesta guerra contra el narcotráfico que provocó 150.000 asesinatos.

Ahora, Joaquín Villalobos considera que "la maldad parece haber cambiado de bando ideológico" y recomienda que "si se quiere evitar una intervención y resolver la crisis políticamente, lo correcto no es enfrentar a Trump sino exigir que Cuba saque sus manos de Venezuela".

Baby face es ahora el más radical de los reciclados y asume la doctrina imperial contra el eje del mal: "El régimen cubano ha optado porque Venezuela y Nicaragua se destruyan en una inútil estrategia de contención para evitar su propio inevitable final". Columnista habitual de El País, Villalobos ha evolucionado desde la resistencia armada contra la intervención militar de Estados Unidos en El Salvador a apoyar una "contundente y rápida" en Venezuela.