Pato confinado

Receta de berenjenas chinas

Berenjenas chinas.
Berenjenas chinas.

No es un cuento chino. Las berenjenas son uno de los vicios confesos de los restaurantes asiáticos. Uno se vuelve maoísta, sinólogo, un "levanta murallas". Escribe en las servilletas pictogramas incomprensibles. Toca el laúd bajo las grúas de obra, que ha confundido con hermosas pagodas. Todavía embriagado por su sabor, le canta a las hojas que se suicidan en otoño... Los auténticos restaurantes, los regentados por cocineros chinos y no por la fórmula "gusto occidental tres delicias", suelen servirlas como aperitivo o como uno de los múltiples platos con los que se agasajará al comensal (los chinos disfrutan probando numerosos bocados en una sola comida: sí, ellos, como casi en todo, inventaron las tapas). Utilizan normalmente la variedad asiática de la berenjena, que es más alargada y estrecha, casi fálica, de color violeta. No obstante, puede funcionar igualmente con la variedad española: que es regordeta, casi una bota, y negra. El resultado es un plato muy gustoso y aromático, exótico y especiado, con un punto picante que le favorece. Una forma sencilla de adentrarse en la maravillosa gastronomía del "Imperio del Medio" en casa. No es un cuento chino, pero tal vez sea tu aventura de hoy...

Receta de berenjenas chinas

Berenjenas asiáticas.
Berenjena.

Ingredientes 2 personas:

  • 2 berenjenas chinas o una berenjena normal.
  • Salsa de soja.
  • Vinagre de arroz o vinagre de vino.
  • 1-2 dientes de ajo.
  • 1 guindilla roja o pasta picante dou ban jiang.
  • 1 cucharadita de maicena.
  • Azúcar.
  • Cebollino.
  • Jengibre fresco rallado.
  • Agua.
  • Sal.

Elaboración:

Esta es un receta suculenta que tiene distintas variantes. Si la quieres más ligera, puedes cocer las berenjenas al vapor antes de guisarlas con el resto de ingredientes. Algunos cocineros le añaden también carne picada. Es recomendable usar la variedad china de este vegetal para que tenga un sabor genuino. Las berenjenas primero se fríen y luego se guisan en salsa (vigila que el resultado no salga muy seco). Recuerda que deben salir bien hechas: que se deshagan en la boca.

1. Prepara las berenjenas:

Lava y corta las berenjenas (retira rabo y punta), en rodajas (si son chinas) o en dados gruesos. Es recomendable ponerlas en un colador con sal gorda para que se purguen, con un peso encima. Pasada media hora, pon a calentar en una sartén un chorro de aceite de oliva virgen. Lava y echa las berenjenas, que se frían a fuego medio-bajo. Cocínalas hasta que estén doradas por fuera y tiernas por dentro. Retíralas y ponlas sobre papel de cocina absorbente.

2. Crea la base del condimento:

En una sartén, con un chorrito de aceite, echa dos dientes de ajo y un trozo de jengibre (sin su piel) muy bien picado. Añade también una guindilla picada o pasta picante china. Si quieres echarle un poco de carne picada, este es el momento. Remueve y deja que se sofría a fuego suave hasta que el ajo empiece a estar dorado.

3. Guisa las berenjenas en su salsa:

En un recipiente tienes que tener preparada la mezcla de la salsa: soja, un chorrito de vinagre de arroz, una pizca de azúcar, una cucharadita de maicena y un pelín de agua. Mézclalo bien. Echa las berenjenas a la base de ajos y jengibre. Remueve. Tenlas cocinado unos minutos. Añade la salsa y vuelve a remover. Deja que se guise todo durante unos cincos minutos (tienen que salir jugosas, si ves que queda muy seco echa un pelín de agua). Por último, añade el cebollino picado (al gusto). Comprueba el punto de sal.

➥ Seguimos con una sopa de setas china.