Pato confinado

Receta de rollo de pechuga relleno con espinacas y queso de cabra

rollito de pechuga relleno de espinacas y queso.
Rollito de pechuga relleno de espinacas y queso.

La pechuga de pollo está considerada hoy por los nutricionistas como una de las más saludables del mercado. Magra entre las magras, blanca como las faldas de Anna Karenina, es la opción menos calórica y buena aliada frente al colesterol.

El problema es que no hay nada perfecto (ni gratis) en esta vida. Tenemos que reconocerlo: se trata de la parte del pollo (y del mundo animal) más insípida. De ahí que la humanidad pensante y creadora haya desarrollado todo tipo de inventos para multiplicar su atractivo en la mesa. Desde rebozados a marinados y salsas... El rollo de pechuga relleno con espinacas y queso entra en esta ecuación.

Como su nombre indica, consiste en un rollo de carne de pollo al que se le añaden espinacas y trozos de queso. Se enrolla utilizando un plástico (papel film) como soporte para que no se enganche en los dedos y se pueda prensar en su interior. Después, tras cocerlo en agua, se dora en una sartén. Los más sibaritas sirven el rollo con una crema de queso gorgonzola (diluyendo el queso en nata líquida en un cazo hasta que espese).

Receta de rollo de pechuga relleno con espinacas y queso de cabra

Ingredientes 2-4 personas:

  • 1 pechuga.
  • Varios puñados de espinacas baby.
  • Queso de cabra.
  • Aceite de oliva virgen.
  • Sal.

1. Haz el rollito:

Pide a tu carnicero que te abra la pechuga como si fuera un libro: un corte aplanado que te permita después enrollarlo. Pon sobre papel film la pechuga abierta. Sazónala con sal. Introduce dentro de la pechuga las espinacas bien repartidas, como si fuera una cama vegetal. Añade el queso de cabra cortado en rectángulos finos o lonchas (varios trozos). Usando el papel film, enrolla después la pechuga, que quede bien cerrada. Prénsalo mientras lo haces, necesita estar firme, porque si no correrás el riesgo de que luego se abra la pechuga. Cierra el plástico por los laterales, con la pechuga bien enrollada y hermética en su interior. Prénsalo de nuevo sobre una superficie dura, dándole vueltas sobre sí mismo, hasta que el rollo quede compacto.

2. Hierve el rollo y dóralo:

Pon el rollo cerrado, dentro de su papel film, en abundante agua hirviendo (que lo cubra) y cuécelo durante media hora o un poco más (si la pechuga es grande). Sácalo con cuidado del papel film y empápalo en aceite de oliva. Pásalo por una sartén caliente (sin aceite y a fuego fuerte), y dóralo: que salga caramelizado por ambos lados. Para servirlo corta el rollo de pechuga en rodajas gruesas. Puedes acompañarlo de alguna salsa.