La trama mediática

Profecías mundanas

Las artes adivinatorias adelantan que es una barbaridad. Tanto, que El Mundo saca el horóscopo a primera página y, cual Aramís Fuster, vaticina: "Eguiguren testificará que Otegi sólo pretendía hacer política". Amparado en la profecía, el editorialista deduce: "Los socialistas le echan ahora una mano a Otegi". Por lo visto, al columnero Santiago González no le han debido de entregar la Ouija o no sabe usarla porque, en lugar de certezas absolutas, sólo tiene preguntas como ésta: "¿Conseguirá Eguiguren sacar a Arnaldo de la cárcel y llevar a los ayuntamientos vascos a los concejales de Batasuna?"

Poco le importa al editorilista de Libertad Digital, que además de exigir al presidente de los socialistas vascos que se arriesgue al paquete que le puede caer por no testificar cuando ha sido llamado, vocifera: "Eguiguren, a la calle". Y de propina, esto: "Tener entre sus filas a alguien a quien los etarras toman por amigo demuestra que el PSOE no se limita a arruinar a los ciudadanos españoles, sino que también los humilla".

Ussía, comisario de La Razón

Dejémoslo aquí, que viene José Antonio Vera a afearnos la conducta desde La Razón: "Aquí mucho perder el tiempo con Eta-Batasuna y Rubalcaba pero lo que aún preocupa en la calle de verdad es la economía". Creíble, si no fuera porque dos de cada tres columnas suyas van de eso mismo, con permiso de Alfonso Ussía, investido en comisario de lo fetén en el periódico de la mancheta azul. Vean la colleja que le calza a Toni Bolaño por haber pedido un periodo de gracia para Leire Pajín: "Me ha entristecido lo poco que le interesa a nuestro columnista protripartito lo que sucede por la meseta. Quizá cumple la consigna de dar la vara y convertir en escándalo político una bobada".

Seguro que al Cid de Paracuellos le gusta más la defensa de Cristina López Schlichting de los matratadores. Respiren hondo: "Basta alzar la mano contra una mujer para entrar en un rango de desprecio colectivo que incluye la posibilidad de ser muerto sin consecuencias. Y que nadie se atreve a protestar por miedo a parecer machista. Yo me atrevo".

Háganle un sitio junto a Sánchez-Dragó, a quien El Mundo vindica así en un editorial: "Estamos de nuevo ante una campaña inquisitorial de la izquierda, que recurre a lo políticamente correcto para demoler a las personas que no comulgan con sus estereotipos. Eso sí que es dañino para la sociedad". La pederastia es ahora incorrección política. Puagh.