La trama mediática

Operación Podenco

Estimulada -escrito sea con perdón- por el soñador de conspiraciones González Pons, La Gaceta presenta una enmienda a la totalidad a la Operación Galgo. "El Gobierno no tiene una política de protección de la imagen de nuestros mejores deportistas, sobre todo cuando éstos se le muestran más esquivos y escasamente propicios a la adulación", se tiraba a la piscina el editorialista del papel intereconómico. Y como le debió de parecer poco, aún ponía la mano en el fuego por el buen nombre de quienes definía como "figuras que los españoles sienten como suyas, que son el paradigma de una moral de sacrificio y de esfuerzo". Sí, justamente eso demuestran los testimonios y las pruebas.

Mezclando el marrón que se les viene encima a los implicados con el amarillo tan del gusto pedrojotesco, El Mundo llevaba a su primera este titular: "Eufemiano en la celda: 'Si hablo no tendríamos ni Mundial ni Eurocopa'". Eso sí, arrajoda la piedra de escándalo, en el editorial se escondía la mano: "El médico no tiene más remedio ahora que dar la cara. Y si no desmiente el episodio, la Federación Española de Fútbol debería presentarle una querella".

Rubalcaba, también sospechoso

Con el ventilador en marcha a todo trapo, en las mismas páginas, Federico Jiménez Losantos se lo apropiaba y lo orientaba hacia el malvado vicepresidente del Gobierno español, ganador en su juventud de una medalla de oro en los cien metros lisos: "Lo fascinante sería investigar si Rubalcaba ganó dopado aquel campeonato de España y si su marca de 10.9 segundos estuvo adulterada por la química del afán de ganar y subir al podio, vulgo cajón, a cualquier precio".

Sería casualidad, pero en Libertad Digital, del que es factótum el azote de Teruel, el editorial también estaba dedicado a su peor pesadilla. Vean, por cierto, en qué consiste el sueño envenenado: "Si Rubalcaba y todas sus legiones de propagandistas compiten contra Rajoy, bien podría salir derrotado de los comicios. Lo cual sólo sería la prueba última del nivel de descomposición institucional en el que se encuentra sumido nuestro país".

¿Tan listo es el de Solares? Cosa curiosa, el mellizo ideológico de Federico, César Vidal, sostenía en La Razón que no: "Bastaba ver los rostros de Rubalcaba y, sobre todo, de Blanco en el Congreso para darse cuenta de que pueden ser malos, pero Dios no ha equilibrado semejante circunstancia con el talento". Si la inteligencia está en el rostro, va dado Vidal.