La trama mediática

Partido trampa, claro

Pavor en Carpetovetonia ante la inminente desaparición de la serpiente de los huevos de oro. "ETA presenta su nuevo partido", saca la brocha gorda sin temor a la querella La Razón en primera. El editorialista tira de lenguaje panfletero para arengar a sus masillas: "Sabemos cuál es el camino para derrotar a los asesinos. Cualquier desvío al albur de esta nueva estratagema de los esbirros etarras supondría cometer un error que los demócratas no nos podemos permitir". El calumnista -no es errata- Cefas ve la oportunidad de convertirse en Ussía: "Hay que reconocer que los proetarras tienen cara de amargados. No se si el radicalismo es resultado de su fealdad o es el camino que eligieron tras mirarse al espejo. Es una duda que me intriga. No sólo son feos en su interior sino en su exterior". ¡Jopelines con Clooney!

Para nota, los papeles de Vocento. Dice El Correo, la cabecera vizcaína del grupo: "La izquierda abertzale rechaza por primera vez en su historia toda violencia de ETA". Como te digo una có te digo la ó, ABC, enseña madrileña, proclama: "Batasuna no condena a ETA". ¿En qué quedamos? Lo que diga el de la bata de cuadros, o sea, Hermann Tertsch: "Comienza la lluvia de insultos y mentiras contra quienes exigimos la derrota de ETA. Prepárense. Bienvenidos todos a la nueva fase del plan de Zapatero para llevar a los terroristas al redil de la izquierda".

Ilegalizar es legalizar

La Gaceta tampoco tiene dudas: "Es la misma trampa de la misma ETA", aúlla en primera. ¿Bastará con que ilegalicen la nueva formación? Pues no. Según el editorialista, ilegalizar es otra forma de legalizar: "La experiencia nos lleva forzosamente a desconfiar del Gobierno y de sus tejemanejes con los terroristas, incluso aunque finalmente ilegalizaran ASB. No sería la primera vez que, promoviendo la ilegalización de un partido-señuelo, ETA logra colarse en las instituciones". Lo del nombre ASB, por cierto, se lo saca de la sobaquera.

Pedro Jota también hila con esparto. "El Supremo debe ilegalizar la nueva Batasuna" pregona el editorial de El Mundo. Con sagacidad de lince, nos descubre la prueba irrefutable de la trampa: "La propia reacción de ETA. La organización terrorista siempre ha rechazado con brutalidad todos los intentos que se han producido en su entorno para que abandonara la violencia. De momento, no ha dicho nada sobre la iniciativa de Etxeberria, Díaz Usabiaga, Permach e Iruin, lo cual ya es sospechoso". Ya.