Publicidad

Publicidad

Los archivos del 23-F y Alfonso Guerra

09 feb 2012
Compartir: facebook twitter meneame delicious

La revista Der Spiegel es una publicación seria, con una tirada media de más de un millón de ejemplares, caracterizada por la profundidad de sus análisis y un estilo académico muy distintivo. También, por haber investigado con éxito la corrupción política, hasta el punto de ser considerado un semanario defensor de la democracia.

No ha sido, por lo tanto, un medio cualquiera el que ha revelado las conversaciones de Juan Carlos I con el embajador alemán en España en 1981, Lothar Lahn, a propósito del intento de golpe de Estado del 23-F. En esa charla, el rey de España expresó su comprensión y hasta su simpatía por los golpistas -según el despacho diplomático recientemente desclasificado por el Gobierno de aquel país-, e incluso confesó a Lahn su intención de mediar ante la justicia a favor de quienes habían querido repetir la ejecutoria de su predecesor en tan expeditivo método, Francisco Franco.

La plática entre Juan Carlos I y el embajador alemán se celebró un mes después de que el intento golpista tuviera lugar. Esto significa que no se dio al calor de una ocurrencia improvisada, sino con todo el poso reflexivo de las semanas transcurridas desde que se solventó aquella desgraciada coyuntura, y con la agravante además de creerse investido el monarca de un poder absoluto, capaz de influir en la sentencia que decretasen los tribunales.

¿No es ahora ya, como ayer propuso Izquierda Unida en el Congreso, de que sean desclasificados todos los archivos, documentos y grabaciones que el Estado mantiene en secreto con relación al más bochornoso episodio vivido en este país desde 1975 y que tan a punto estuvo de retrotraernos al pasado dictatorial? Solo cuando se dé libre acceso a los investigadores para tener conocimiento de todo lo que se desconoce, se podrá contrastar lo que ahora ha revelado la revista alemana.

Mientras eso no ocurra, la información de Der Spiegel será digna, por lo menos, de promover iniciativas como la de Izquierda Unida, ante las que el PSOE ha guardado un significativo silencio, no compartido por el memorioso Alfonso Guerra, que vivió aquello tan de cerca y no debe de estar muy satisfecho con lo que de aquello se sabe.

La voz afónica de María

02 feb 2012
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Cuando fusilaron a su madre, María tenía solo 6 años y 2 meses. La mataron con otros 27 hombres y 3 mujeres. A María, hoy octogenaria, no le han permitido apenas explicar, ante el Tribunal Supremo de su país, la más íntima emoción de su memoria. Que su padre estaba segando cuando pasó aquello “y también fueron a por él y se lo llevaron preso, y el día que volvió de la cárcel me abrazó y no me soltó en horas”.

La voz de María sonaba como un susurro, quebrada por la afonía, ante los imperturbables semblantes de los jueces. Al instructor de la causa contra Baltasar Garzón, Luciano Varela, le dijo un día María, por carta, que también él movería cielo y tierra por encontrar a su madre si ella fuera la desaparecida, pero no obtuvo respuesta. También escribió María al juez Garzón. Esta carta, manuscrita con pundonorosa caligrafía, sí mereció contestación y por ella María fue escuchada ayer, aunque se haya retrasado tanto la cita.

María Martín López, de Pedro Bernardo (Ávila), llegó a la Audiencia Nacional apoyándose en un andador y en un cuartilla amarillenta, tan vieja y tan viva como su íntima y silenciada memoria. De niña -cuenta- los falangistas la llevaban a veces al cuartel o a la iglesia y le daban aceite de ricino y guindillas para castigarla. “Yo lo que quiero es que me ayuden a encontrar a mi madre para poder enterrarla. Nada más y nada menos”. Su madre está, desde el primer día del otoño de 1936, junto a los restos de otras 30 víctimas, “al lado del arroyo, arriba del puente, aunque ahora han hecho una obra y han echado tres metros de tierra encima”, indica María.

Estoy convencido de que María Martín López, que ayer tambien dijo que “un entierro sin muertos, como esto, es una cosa muy seria”, coincidirá con el lehendakari López cuando ayer igualmente, en un acto público, tuvo un recuerdo especial para todas las víctimas del terrorismo y reivindicó su memoria como referente ético: “Nunca las olvidaremos, porque forman parte ya del nosotros colectivo sobre el que tenemos que asentar la convivencia democrática. Sin revanchas, sin odios, pero con memoria, haciendo una revisión justa y veraz de lo ocurrido”. Tiene mucha razón el lehendakari al afirmar que un nuevo tiempo no se construye sobre el olvido. Lo sabe muy bien María.

Garzón y los abogados de Atocha

24 ene 2012
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Quienes vivieron de cerca aquellos días recordarán la máxima tensión que se respiraba en Madrid el 24 de enero de 1977 y siguientes, con un riesgo de involución política permanente. En esa fecha fueron asesinados en un despacho laboralista del Partido Comunista, en la calle de Atocha, Luis Javier Benavides, Ángel Rodríguez, Enrique Valdevira, Javier Sauquillo y Serafín Holgado.

Aquel fue un crimen franquista, realizado por un comando de ultraderecha, cuyos inductores máximos -según los abogados encargados de la acusación particular- no llegaron a sentarse nunca en el banquillo por la lamentable instrucción que hizo del caso el juez Rafael Gómez Chaparro. Anotaba Bonifacio de la Cuadra, en un artículo publicado hace un par de años, que fue el magistrado José Antonio Martín Pallín quien calificó aquel juicio como el primero y el último contra el franquismo, vista la imposibilidad de que la vía judicial abierta por Baltasar Garzón para investigar los crímenes y las desapariciones durante la dictadura contara con el apoyo del ministerio fiscal.

Paradójicamente, un bienio después y el mismo día en que se cumplen 35 años de ese último crimen franquista que marca los albores de la Transición, es el juez Garzón quien se sienta en el banquillo, acusado de prevaricación por  un pseudosindicato de ultraderecha y Falange Española de las JONS, organización esta última de las más caracterizadas en la represión franquista durante la Guerra Civil.

Creo, si mal no recuerdo, que fueron 300.000 las personas que asistieron a la manifestación de duelo que se celebró en Madrid con motivo del atentado de la calle de Atocha. Quienes estuvieron presentes no la olvidan por la intensidad, emoción y fervor democrático que se respiró en la masiva convocatoria que colmó la Plaza de Colón.

No hubo gritos entonces, sino un impresionante silencio, aunque todos los concurrentes podrían haber coreado a una sola voz el verso de Paul Eluard que ayer sirvió de lema en el homenaje celebrado en la sede de Comisiones Obreras en memoria de los abogados asesinados: Si el eco de su voz se debilita, pereceremos. Veremos qué hace la justicia con la voz de Baltasar Garzón, sentada hoy en el banquillo.

Vargas Llosa y la facción dura del PP

20 ene 2012
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Cuando José María Aznar llegó a la presidencia del Gobierno en 1996, Mario Vargas Llosa fue el primer intelectual recibido casi de inmediato por el nuevo inquilino de La Moncloa, algo más que reseñable si se tiene en cuenta que no son muchos los intelectuales adscritos por simpatía al Partido Popular. Aquella visita tenía como propósito ofrecerle a don Mario la presidencia del Instituto Cervantes, que quedaría así arropado con el prestigio que otorgaría a esa institución el nombre del escritor hispano-peruano. Vargas desechó entonces el ofrecimiento, que ahora le acaba de hacer otra vez Mariano Rajoy, acaso porque al valor indiscutible de su obra literaria hace más de tres lustros añadió don Mario la reputada nombradía del Premio Nobel en 2010.

Sabrán quienes sigan en el diario El País los artículos dominicales del excelente novelista que, unas semanas antes de las pasadas elecciones generales, éste fue muy explícito a la hora de decantar su voto por un partido político. Las palabras dedicadas a una mujer menudita y de ojos efervescentes, con unas convicciones muy firmes, que ha demostrado a lo largo de su vida pública, como un puñado de políticos vascos, un coraje a prueba de terroristas y fanáticos, se referían a Rosa Díez, la dirigente de Unión, Progreso y Democracia, por la que Vargas confesaba rendida admiración.

El fundamento de esa preferencia lo basó don Mario en la posibilidad y el riesgo que comportaría una victoria por mayoría absoluta del PP, pues eso implicaría posiblemente que la facción más conservadora de ese partido, presionada por el poder de la reaccionaria jerarquía eclesiástica, empujara al nuevo Gobierno a deshacer, o aguar hasta vaciarlas de contenido, las reformas sociales más avanzadas aprobadas por el Gobierno de Rodríguez Zapatero. A juicio de Vargas, esas reformas han hecho progresar la cultura de la libertad en España, como la ley que autoriza los matrimonios gays, la ampliación de la ley del aborto y los derechos de la mujer, temas en los que hoy España se encuentra en la vanguardia.

Por coherencia con lo expuesto en su artículo y por prudencia ante la probabilidad de que el ala dura del Partido Popular pueda deshacer, aguar o vaciar las reformas sociales aprobadas por ZP, me disgusta que don Mario haya tardado más de 24 horas en rechazar el ofrecimiento, pues por dignidad debería haber sido mucho más diligente en hacerlo .

Fraga y su venerado maestro Carl Shmitt

17 ene 2012
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Yo no sé si el escritor y periodista Manuel Rivas, habitual columnista del diario El País, dará en un próximo artículo su personal visión de Manuel Fraga Iribarne, ex ministro franquista recientemente fallecido, al que creo sí dedicó algunos escritos críticos en vida, especialmente cuando su paisano y fundador del Partido Popular fue presidente de la Xunta. El periódico en que colabora, así como la mayoría de los otros diarios de difusión nacional, han sido sumamente elusivos con el periodo en que Fraga dedicó sus servicios a la dictadura, por lo que muy posiblemente ese artículo no sea ahora conveniente, dado que el fallecido fue desde el momento de su óbito, sobre todo y tal como lo acaban de mostrar casi todos los medios, un padre de la Constitución y un puntal clave de nuestra democracia.

A falta de esa columna de Rivas, recurro a una de sus obras, Los libros arden mal, publicada hace unos años, y de la que su periódico insertó un fragmento en marzo de 2006, con Fraga Iribarne como protagonista del homenaje que se le rindió en la sede central del partido único -llamado Movimiento Nacional- a Carl Schmitt, principal jurista del nazismo, condecorado e investido en esa ocasión como miembro de honor del Instituto de Estudios Políticos. Fraga, que presidía entonces esa institución -poco antes de ser nombrado ministro de Información y Turismo del general Franco- calificó de venerado maestro a Schmitt, cuyo pensamiento es hoy [1962] más vigente que nunca.

Dice Rivas: “Volvamos a Madrid, a la plaza de la Marina, en 1962. Manuel Fraga Iribarne elogia el pensamiento de Carl Schmitt, “hoy más vigente que nunca”, y expone una síntesis perfecta: “La política como decisión, la vuelta del poder personalizado, la concepción antiformalista de la Constitución, la superación del concepto de legalidad… son estas cotas ganadas de las que no se puede volver atrás”. Todo el discurso del director del Instituto y de la ceremonia, él mismo investido de la condición de jurista, es una apología del kronjurist. “La ley es algo así como un cañón de largo alcance”, había escrito Manuel Fraga en la Revista General de Legislación y Jurisprudencia en 1944. Ahora, el jurista con visión de artillero, en vísperas de ser nombrado ministro de Información de la dictadura, coloca la condecoración en la solapa del “venerado maestro” Carl Schmitt. Y subraya emocionado que éste es “un momento culminante de su carrera”. (Resto del texto).

Toque de mercados y toque de fornicación

13 ene 2012
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Aunque no estoy muy versado en asuntos de Iglesia, creo recordar -pues me suenan a niñez distante y nacional-católica-, que entre los toques de campanas están los de maitines, los de oración al mediodía, los de oración al atardecer y los habituales toques a misa con hasta tres llamadas y una más que señalaba o señala el comienzo de la ceremonia. Esto por lo que respecta a la campanadas de uso diario, porque además había o hay otros toques de carácter extraordinario, como el de difuntos, el de gloria (utilizado en las defunciones de los niños), el toque de fuego, el de rogativas, que se sucedía en los tres días previos al de la Ascensión, y el de volteo, propio de las festividades.

Dicho esto, a modo de somero preámbulo, debo añadir que un cura de Povegliano, en la que presumo muy vistosa y aireada región alpina de Trentino-Alto Adige, al nordeste de la península italiana, está haciendo sonar las campanas de su modesto templo por un nuevo e inédito motivo. El toque, que tiene lugar todos los días a las 17,31 (16H31 GMT), hora exacta en que se cierra la Bolsa de Milán, sirve al sacerdote para exponer su más sonora  protesta contra el sistema financiero que nos reconcome.

Dice Giovanni Kirchner, que así se llama el párroco de esa localidad de tan solo 5.000 habitantes, que de este modo pretende despertar la conciencia de la población frente a la especulación financiera, responsable de la política de extrema austeridad que están llevando a cabo los gobiernos europeos en beneficio de los llamados mercados, que según Kirchner no respetan regla alguna. “¿Cómo se puede pedir a la gente que sea normal ante tales comportamientos?”, comentó el religioso a la agencia France Press. Kirchner se muestra favorable a la creación de bancos éticos, por lo que lanzó un movimiento de apoyo a este tipo de iniciativas a finales del año pasado.

Lo que no se nos dice en la noticia es si el padre Giovanni ha dado un determinado nombre a este nuevo toque de campanas que resuena desde hace meses en los apacibles valles alpinos de aquella comarca, ni el carácter, ritmo, intensidad y número de las campanadas. Lo podría llamar toque de mercados, pues tan arrasador puede ser no hacerle caso como lo sería no responder al toque de fuego, que traería consigo la quema de las cosechas y bosques de los lugareños.

Cabe preguntarse qué sentido puede tener, al lado de la constructiva idea del cura Giovanni, la reciente campanada del obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, dada a conocer en su última epístola,  llamando a huir de la fornicación que se fomenta en las escuelas, en términos tales que así: “Cuando la sexualidad está desorganizada es como una bomba de mano, que puede explotar en cualquier momento y herir al que la lleva consigo. Y esto sea dicho para todos los estados de vida: para la persona soltera, en la que no hay lugar para el ejercicio de la sexualidad, para la persona casada, que ha de saber administrar sus impulsos en aras del amor auténtico, para la persona consagrada, que vive su sexualidad sublimada en un amor más puro y oblativo”.

Monseñor Fernández huye del mundo y no se enfrenta a los mercaderes -contra quienes sí lo hizo Cristo- porque todas sus obsesiones están centradas, como le viene sucediendo a la mayoría de sus colegas por los siglos de los siglos, en lo que atañe a cada ser humano de cintura para abajo, como cuando sonaban las campanas en tiempos de Franco o en tiempos de la Inquisición.

“Público” necesario: más que nunca

06 ene 2012
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Aparte de la amenaza de cierre que se cierne a primeros de este nuevo año sobre el diario Público, después de un cuatrienio y pocos meses de andadura, el año pasado pudimos asistir a la frustración de un empeño periodístico de izquierda que no llegó siquiera a nacer. Aquel proyecto tuvo por buen nombre La Voz de la Calle y se quedó en un amago, cuando faltaban pocas fechas para que el periódico saliera a los kioscos. Supuso una gran decepción para quienes se comprometieron con el objetivo que comportaba tan elocuente y necesaria cabecera.

Público se ha ido creando su público a lo largo de estos años. Ciertamente, su número de lectores no es tan crecido como para asegurar su mantenimiento, sobre todo si faltan unos ingresos por publicidad que complementen los proporcionados por venta y suscripciones. En un diario con una orientación ideológica derechista eso no sería obstáculo para permanecer a flote -tal como ocurre con algunos-, pues siempre habrá un potentado padrino que aporte capital para seguir haciendo el periodismo que al capital complace.

Pero Público ha apostado y apuesta por un periodismo diferente. Con todos sus defectos y carencias, el periódico mantiene una línea que se situó desde el primer momento a la izquierda de la que cualquier otro rotativo de difusión nacional puede hoy representar en España. Para unos es posible que esa línea no haya tenido ni tenga la suficiente definición. Los habrá que piensen que el periódico no ha dado todo lo que podía dar de sí como empresa informativa ambiciosa. No faltarán quienes hayan visto en su trayectoria cambios de timón que pueden haber descafeinado el proyecto inicial.

Todas son opiniones respetables y puede que todas tengan su punto de razón, pero lo que resulta evidente es que si Público desaparece ahora, como parece posible, no solo nos sentiremos huérfanos de un diario orientado a la izquierda -con todas las limitaciones que se quiera-, sino del diario en ejercicio que únicamente podría observar una línea crítica más firme y consistente contra la dictadura de los mercados y el gobierno que en España la avala a través de las urnas.

Esa orfandad sería demasiado dura como para hacerla permanente, por lo que es muy probable que si Público escribiese su punto final -algo que ojalá no suceda-, otro medio tuviera que sustituirlo, porque ahora -más que nunca en las últimas décadas- se hace necesaria la presencia de un diario de izquierda, crítico, profesional e independiente. Si no podemos aspirar ni a eso en la sociedad de la información en la que dicen nos hallamos, démonos por  cautivos y desarmados ante la dictadura financiera.

Tres años después de la masacre de Gaza

28 dic 2011
Compartir: facebook twitter meneame delicious

El periodista gijonés Alberto Arce, que aparece en alguna de las imágenes de este estremecedor documental filmado durante la Operación Plomo Fundido llevada a cabo contra la franja de Gaza por el estado de Israel hace tres años, nos recuerda hoy (Día de los Inocentes) en una breve nota a través de Facebook que aquella masacre sigue presente en su memoria, como no podía ser menos en quien no pudo ser neutral ante la misma por haberla vivido. El balance final de víctimas mortales se cifró en 1.400 palestinos, de los que 300 eran niños.

En compañía de su amigo y colega italiano, Vittorio Arrigoni, que después de dejar constancia de aquellos hechos en sus puntuales crónicas para el diario Il Manifesto sería extrañamente asesinado por un supuesto grupo salafista, Arce y cinco personas más vivieron in situ y desde una ambulancia aquella invasión terrorista, de la que dejaron constancia a través de su reportaje.

No conozco otro documento gráfico que pueda superar el testimonio dramático y fidedigno del que aquí se ofrece, y es además improbable que pueda encontrarse alguno similar, pues ya se sabe que Israel impidió toda información sobre la invasión a los periodistas extranjeros, que no pudieron acceder al territorio arrasado.

Durante esas tres semanas, en las que nuestra civilizada, culta y próspera Europa celebraba las tradicionales fiestas navideñas y se mostraba una vez más inoperante e indiferente ante tanta atrocidad, Arce -según sus propias palabras- dejó para siempre de pensar que los líderes del estado de Israel tuvieran tan sólo un resquicio de la humanidad que sobrevivió a los campos nazis.

“Qué pena de memoria malgastada por los generales sionistas y sus políticos fascistas -concluye Alberto-. Con Vittorio, que se quedó allí para siempre, con la gente de Gaza”. ¡Viva su memoria!

+@El manifiesto humano de Vittorio Arrigoni.

El peso de Azaña y el de Isabel II

23 dic 2011
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Muy tarde, a finales de la última legislatura, el Congreso de los Diputados rindió a Manuel Azaña Díaz, ultimo presidente de la segunda República, el homenaje que se le debía al más relevante orador y parlamentario del siglo XX en España, condición que ahora se echa especialmente de menos ante tantísimo diputado malhablante, con Rajoy a la cabeza.

Se hicieron entonces varios comentarios con motivo de la ubicación de la estatua de don Manuel en el palacio de la carrera de San Jerónimo. Gaspar Llamazares aludió a un retraso de más de treinta años. El diputado de Izquierda Unida también descartó la posibilidad de que, con el cambio de gobierno, el busto fuera trasladado de lugar, pues eso contrariaría la opinión mayoritaria de los ciudadanos.

La Mesa del Congreso, en la que el partido Popular es mayoría, acaba de decidir -sin consultar a nadie- que el último presidente de la segunda república española no puede compartir el mismo lugar de honor que la reina Isabel II. El busto de don Manuel ha sido relegado a un lugar menos noble del Parlamento, situado en la segunda ampliación del edificio.

Cuando la obra del escultor Belloti, labrada en piedra noble, se colocó en donde hasta ahora estaba, se llegó a considerar si su peso y el de la peana que soporta el busto sería excesivo para la estructura de la planta, dado el que ya soportaba ésta con la escultura de la Reina de los Tristes Destinos, de mayores dimensiones. Fue entonces cuando Bono dijo que si el vestíbulo soportaba a la reina, también tendría que aguantar a Azaña.

Pues no. Está visto que para el Partido Popular merece más consideración la soberana de la Corte de los Milagros (léase a Ramón del Valle Inclán) que quien presidió la segunda república, único antecedente democrático de la etapa política que actualmente vivimos y periodo histórico reconocido como edad de plata de la cultura española.

Catorce puntos para la III República

18 dic 2011
Compartir: facebook twitter meneame delicious

El pasado 7 diciembre tuvo lugar un acto en el Ateneo de Madrid, institución que tan señalado papel desempeñó en pro del advenimiento de la II República en los años que precedieron a su pacífica proclamación,  que no llamó la atención de los medios o fue desestimado como noticioso, pero que por ser un contrapunto singular al aniversario de la Constitución monárquica que se conmemoraba al día siguiente, bien hubiera merecido siquiera una escueta nota informativa. Catorce puntos para la III República fue el título del texto que se leyó en el evento, presidido por Miguel Pastrana, al frente de la Agrupación Ateneísta Juan Negrín, y en el que intervinieron el vicepresidente de la Plataforma Estatal de Ciudadanos por la República, el delegado de la Red Inter Cívico Republicana y el presidente federal de la Unidad Cívica por la República. Paso, sin más, a enunciar esos catorce puntos, cuyo número responde probablemente y de modo simbólico a la histórica fecha en que se proclamó la II República en abril de 1931:

1.- Independencia y soberanía nacional en forma de República federal, democrática y pluripartidista. Apertura de un proceso constituyente que permita de manera eficaz a la ciudadanía -ya sea por referendo o medio análogo- poder optar por esta nueva forma de organización estatal en sustitución de la Monarquía.

2. Ruptura con los últimos lastres de la dictadura franquista – incluidas las distinciones nobiliarias – y anulación de sus sentencias. Entronque histórico, jurídico y moral con la legalidad democrática de la II República española.

3.- Bandera federal roja, amarilla y morada.

4.- El Estado republicano fomentará y posibilitará la participación democrática de la ciudadanía en todas las esferas de la vida pública.

5.- Concepción económica en clave de cohesión social y sostenibilidad medioambiental, con derecho a vivienda digna. La economía se orientará al pleno empleo, estable y de calidad, y a unos servicios públicos – Sanidad y Educación a la cabeza – garantizados por el Estado.

6.- Resortes estratégicos de la economía serán de titularidad pública y estatal.

7.- Legislación socio-laboral que garantice los derechos sociales, laborales y sindicales de los trabajadores.

8.- Derecho a la propiedad legítima. Apoyo estatal a los emprendedores capaces de activar la economía real y generar empleo. Penalización de las actividades especulativas.

9.- Administración pública basada en principios de subsidiariedad y cercanía, evitando duplicidades.

10.- Funcionariado independiente de los partidos políticos, por criterios objetivos y prestigiado socialmente.

11.- Separación efectiva Estado-Iglesia, garantizando la libertad de conciencia y confesión.

12.- Políticas estatales de paz y no violencia. Fuerzas Armadas al servicio de la defensa de la ciudadanía y el territorio de la República de cualquier invasión militar.

13.- Introducción de los referendos vinculantes como mecanismo normalizado de decisión democrática. Sometimiento a él de cualquier tratado internacional – vigente o por venir – que pueda afectar a la soberanía de la República.

14.- La estructura detallada del Estado republicano sobre las bases expuestas se establecerá mediante plebiscito.