Opinion · Balagán

Los aliados del Estado Islámico y al Qaeda

Un ministro del gobierno de Yemen reconocido por la comunidad internacional, y al que apoyan los Emiratos Árabes Unidos en la guerra contra los hutíes, ha denunciado que los Emiratos Árabes Unidos mantienen relaciones con Al Qaeda y el Estado Islámico en Yemen.

El ministro de Transporte, Saleh al Jubwani, ha hecho la acusación esta semana a través de su cuenta en Twitter.

La cosa tiene guasa puestos que los soldados de los Emiratos Árabes Unidos se encuentran en Yemen para atacar a los hutíes, al menos teróricamente, y no para colaborar con los yihadistas más extremos.

De hecho, esta no es la primera vez que se acusa a la coalición saudí-emiratí de mantener contactos con los yihadistas, aunque no recuerdo que hasta ahora las acusaciones las hubiera hecho un ministro.

«Tenemos todas las indicaciones sobre las relaciones de los EAU con las organizaciones Al Qaeda y el Estado Islámico», ha escrito el ministro Al Jubwani.

El ministro ha añadido que los EAU están utilizando a los yihadistas de las dos organizaciones mencionadas para atacar a las unidades del ejército de Yemen, al que en teoría apoyan los EAU, en distintas provincias del sur del país.

Los EAU no han respondido a esta acusación. Sería muy raro que el ministro Al Jubwani se la hubiera inventado porque sí.

La acusación del ministro yemení simplemente confirma una cosa sabida y probada desde hace muchos años, y es que existen extrechos vínculos entre distintas potencias regionales y los terroristas más recalcitrantes.

La existencia de estas relaciones ya se apuntó una y otra vez durante la guerra de Siria, donde los yihadistas recibían, y siguen recibiendo, ayuda económica y militar de las potencias regionales.

Es cierto que alguno de los países implicado ha negado mantener relaciones con los yihadistas, pero no es menos cierto que las conexiones entre unos y otros han quedado en evidencia en numerosas ocasiones.

En agosto una revista estadounidense reveló que Israel había mantenido relaciones de todo tipo, incluso mediante el pago de salarios y la entrega de armas, con una docena de organizaciones yihadistas que han venido operando durante la guerra de Siria.

Lo de los yihadistas de Oriente Próximo y sus mentores y patrocinadores es de risa.