Balagán

Netanyahu juega sucio con una Europa bobalicona

A muchos israelíes les cuesta un gran esfuerzo distinguir entre Benjamín Netanyahu y su hijo Yair.

Yair, que todavía no se ha emancipado y vive con su padre en la residencia oficial, es célebre por sus tuits. Parece que no tiene nada más interesante que hacer. Si hace solo una semana escribió un magnífico tuit en el que parecía pedir la muerte para los izquierdistas israelíes, esta martes ha escrito otro sensacional sobre la Unión Europea.

"La UE es enemiga de Israel y enemiga de los países europeos cristianos. ¡La Zona Schengen está muerta y pronto vuestra malvada organización globalista también lo estará, y Europa volverá a ser libre, democrática y cristiana!", ha escrito.

La Zona Schengen comprende a varios países europeos que oficialmente han abolido el control de pasaportes y permiten la libre circulación de personas y mercancías.

Esto es anatema para los dos Netanyahu. El padre anda como loco fomentando los populismos y nacionalismos rancios por toda Europa, especialmente por Europa del este, y funcionarios israelíes se felicitan de que haya países en Europa que abominan de la UE y dificultan cualquier tipo de política conjunta.

Las ideas del hijo son muy similares: quiere una Europa cristiana y que no esté unida por la Zona Shengen. Cada país a lo suyo y sin nada de "globalismos". El globalismo está bien para el dinero pero no para la política, piensan padre e hijo.

Si Netanyahu padre dijo hace una semana que no se identificaba con el tuit de su hijo deseando la muerte de los izquierdistas israelíes, con el tuit sobre la UE ni se ha dignado a intervenir.

Lo trágico de la UE es que sus principales mandatarios, los que fijan la política europea, es decir Angela Merkel y Emmanuel Macron, los mismo que dicen luchar por Europa, en realidad están creando un continente cada día más divido y sin una visión de futuro compartida.

Se nota tanto en la política exterior como en la política interior, ambas muy lamentables. En estas circunstancias, y viendo el desgobierno que impulsan sus dos principales mandatarios, quizá sería mejor dar la razón a la familia Netanyahu, desmantelar la UE y que cada país se apañara como pudiera. Al menos la situación no sería tan vergonzosa.