Opinion · Bulocracia

Huevos de oro (chapados) letales

Cierto es que en la entrada anterior, como en ésta, eran también protagonistas los testículos, pero qué le vamos a hacer si la actualidad manda. No es cosa mía, si hay que tocar dos veces seguidas la misma temática, se toca.

El caso es que recorre las redes sociales una noticia falsa que dice que un pandillero salvadoreño adolescente ha muerto tras bañar sus testículos en oro, que, al parecer, es una práctica que llevan a cabo algunos de estos delincuentes en la ciudad californiana de Los Ángeles.

Es todo falso, sí. Y además ya lo era hace tres años, porque esta fake news también está desfasada. Este asunto se hizo popular en 2015 y lo que se comparte ahora es lo mismo. Posiblemente fuera en la web de noticias graciosas inventadas World News Daily Report donde se gestó la información, pero luego se hicieron eco de ella montones de páginas más, medios incluidos, especialmente por toda América pero también en España, en inglés y en castellano.

La falsa noticia, que canta a fake por el tono, regresa ahora sin cambios aunque nunca se fue del todo. Ya hace tres años había pequeñas variaciones según la versión y las discrepancias empezaban por el nombre del protagonista del relato, que para algunos era y es “Conchuza Nazario González”, mientras que para otros se trata de “Nazario Conchuza González” o de “Nazario González Conchuza”. No se ponen de acuerdo en el orden.

En lo que sí coinciden es en que la base de la historia sitúa a un pandillero salvadoreño de la Mara Salvatrucha en la ciudad de Los Ángeles, donde también actúan estos peligrosos grupos, que muere después de intentar darle un chapado en oro a sus testículos para festejar que cumplía 17 años, y para “celebrar que llevaba 15 años viviendo ilegalmente en Estados Unidos”, según afirma un vídeo.

Y como de por sí a este pandillero ya le llamaban en las calles “el pelotas de oro”, se supone que convenció a un joyero para que llevase a cabo el dorado de los cojones “en su garaje de forma clandestina”. Pero la operación salió mal, ya que para fijar el oro al escroto se utilizó una base de plomo, que acabó resultando letal.

La información se completa con algunas tonterías para tratar de hacerla más creíble, como que “el doctor Ian Josefsson, del Hospital Comunitario de Los Ángeles”, asegura que “enchapar los testículos en oro es una imposibilidad clínica y no debe intentarse” o que “fuentes cercanas a la víctima cuentan que el adolescente fallecido era un gran admirador de la película ‘Austin Powers en Miembro de Oro’, la parodia de ‘Goldfinger'”.

Finaliza el falso relato de los hechos con que el baño dorado de Conchuza es el cuarto del año registrado en hospitales de Los Ángeles, aunque no se aclara si los otros tres que doraron sus huevos también lo hicieron por su cumple, si igualmente les llamaban a cada uno “el pelotas de oro” y si también murieron.