Opinion · Bulocracia

La teoría del policía herido por otro no la avala el Estado

Sobre uno de los cuatro heridos muy graves en los disturbios del 18 de octubre en Barcelona, todos ellos policías, existe una teoría que afirma que recibió el impacto de una pelota de goma en la cabeza por parte de un compañero, y no el de un piedra enviada desde el otro bando, como mantiene la versión oficial. Hay varios vídeos en YouTube que hablan de «fuego amigo» y tratan de probarlo, aunque no queda nada claro.

Esto dice la leyenda que acompaña a uno de ellos: «En el vídeo completo del momento en que el agente cae herido en Via Laietana, vemos que cuando se le socorre, uno de su compañeros rodea al resto por la parte inferior izquierda a grito de «LO HE MATAO» para luego desaparecer de cámara. Cabe comentar, además, que el agente herido recibe el impacto desde detrás, mientras que los manifestantes se encuentran delante de ellos. Ambas pruebas desmontan el relato de violencia fabricado por la Policía Nacional en el que trataban de vender que quienes realmente habían herido al agente en Via Laietana eran los manifestantes. Una vez más vemos que no».

Al policía herido, que pasó varios días en la UCI, ya le han dado de alta y ha vuelto a casa, a Galicia, y sobre esta teoría de que le disparó un compañero hay opiniones para todos los gustos, hasta el punto de que circula por las redes sociales una presunta verdad como un templo que asegura que el Estado español «se ha visto obligado» a corroborar la versión del pelotazo.

«Al final el Estado se ha visto obligado a tener que decir la verdad y reconocer que el policía gravemente herido lo está por el disparo de un compañero, y no por el lanzamiento de una piedra por parte de un manifestante. Terroristas y mentirosos».

Y es falso. No lo ha reconocido. Por una parte, el impacto de una pelota de goma en la cabeza derribaría al agente a consecuencia del tremendo impacto en su casco, pero no lo perforaría, como es el caso. Lo confirma la Policía Nacional, a quien no le consta nada de esa otra versión. El dato más concluyente sigue siendo que una pelota de goma no rompe un casco de la Policía y sí lo haría algo muy duro y con aristas, como un «adoquín» o un «ladrillo», como también se ha comentado, o una «piedra», como figura.

De otro lado, a Salut no le consta informe médico alguno que refleje tal circunstancia sobre el policía ingresado. Ni el Estado español ni ninguna administración o entidad ha «reconocido» que este policía nacional herido en Barcelona lo hubiese sido a consecuencia del disparo de un compañero, y la verdad es que los numerosos testimonios gráficos que se aportan para denunciarlo tampoco lo prueban.