Coronavirus en positivo

Confianza

Ilustración: Verónica Montón Alegre
Ilustración: Verónica Montón Alegre

En muchas ocasiones utilizamos la palabra confianza como una palabra bonita, que suena bien, que empatiza, que puede darnos credibilidad…

Hoy esta palabra alcanza su máxima dimensión.

Todo lo que nos trasmite la palabra confianza está bien, pero quizás hoy hay que atender claramente a lo que significa. Confianza como "esperanza firme que una persona tiene en que algo suceda, sea o funcione de una forma determinada o en que otra persona actúe como ella desea". O confianza como "seguridad al emprender una acción difícil o comprometida".

De esto estamos hablando, de esperanza y de seguridad: la esperanza de parar al coronavirus, reflejada en los dibujos de las niñas y niños colgados en nuestras ventanas y balcones; la seguridad de que estamos emprendiendo una acción difícil y muy comprometida para este objetivo.

Esa acción difícil en la que estamos todas y todos comprometidos, tiene mucho de "hacer" o "de no hacer"; pero quizás un elemento fundamental en la situación que exige de esa acción es la sensación, el sentimiento, el estado de ánimo, la confianza en que, efectivamente, vamos a parar el virus.

Acción y confianza. Que van indisolublemente unidas. No tendrían sentido una sin la otra. ¿Para qué voy a hacer si no confío que salgamos de esto? ¿Confío en que saldremos, pero no voy a hacer nada de lo que se exige como ciudadano o ciudadana?

Porque la acción y la confianza que se nos exigen a toda la ciudadanía, tienen carácter individual. Cada persona ha de hacer o no hacer, confiando en que vamos a superar una situación que nos afecta a toda la sociedad y que las demás personas también van a hacer lo mismo. Ya que estamos ante una tarea colectiva que es la suma de todo lo que cada persona a nivel individual pueda hacer.

Estamos ante una doble interdependencia: acciones y confianza que dependen de lo individual para superar la situación colectivamente.

El hacer o no hacer de cada persona repercute necesariamente en el todo, en la comunidad, por ello es tan importante la unidad de acción, estar unidos (aunque manteniendo la distancia necesaria) en el cumplimiento de lo que nos proponen aquellos "que saben", que tienen la experiencia y el conocimiento. No es momento de especular, de ser creativos e imaginativos en una cuestión de tanta relevancia para nuestra salud y bienestar.

No es el momento de "saltarse la norma" o ejercer la "picaresca" del "a mí no me pillan". Como lo que hemos visto este fin de semana a la salida de algunas grandes ciudades.

Por supuesto que no falte la confianza necesaria para añadir ese plus de motivación, de que vamos a salir, para el cumplimiento de las medidas necesarias para parar el virus unidas y unidos.

Y además considerar, en la motivación, nuestro compromiso con las personas más vulnerables de la sociedad, aquellas personas que corren los mayores riesgos en esta pandemia.

Lo que se nos requiere no es tan difícil, o no debería serlo. Hay que aparcar el egoísmo y el interés individual. Lo que tenemos enfrente es demasiado importante y determinante en el futuro de muchas personas, y también en el presente.

Son medidas desde el conocimiento y la ciencia. Desde el rigor.

No es tan difícil ayudar y hacer caso a nuestros y nuestras profesionales. Tampoco resulta complicado dejar de compartir información falsa y bulos sobre esta cuestión buscando la información en fuentes oficiales y fiables. O hacer las reuniones por videoconferencia. No pasa nada si no viajamos a no ser que sea imprescindible.

Y lo más fácil (aunque sé que resulta difícil y desconcertante) es quedarse en casa y confiar en que vamos a superar esto.

Confiar en que, con la acción y la confianza que se nos pide,  desde la actitud individual y la unidad en el objetivo común, vamos a ganar la batalla al virus, vamos a superar esto.

FIRMANTES DEL BLOG

  • Antonia García Valls. Asesora coordinadora en la Vicepresidencia Cuarta, Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Exdiputada.
  • Carmen Montón. Embajadora observadora permanente ante la Organización de los Estados Americanos. Ex Ministra de Sanidad, consumo y bienestar social.
  • Rafael Sotoca. Médico de Familia y ex director general de asistencia sanitaria de la Comunidad Valenciana.
  • Ricardo Campos. Médico Oftalmólogo. Ex Secretario General del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social
  • Isabel González.  Médico radiólogo. Ex Jefa de Servicio de Radiología. Ex Profesora Asociada de Radiología Universidad Miguel Hernández de Elche. Ex directora Gral. de La Alta Inspección de la C. Valenciana. Ex Gerente de los Departamentos de salud de San Juan de Alicante y La Ribera (Alzira)
  • Pere Herrera de Pablo. Especialista MFYC. Médico SAMU. Exdirector Servicio Emergencias Sanitarias CV
  • Begoña Frades García. Psiquiatra y Jefa del área de salud mental del Hospital Pare Jofre. Ex responsable de la oficina autonómica de salud mental.
  • Enrique Ortega. Médico especialista en enfermedades infecciosas y ex jefe de servicio de enfermedades infecciosas, emergentes e importadas. Ex Profesor Asociado del Departamento de Medicina de la Universidad de Valencia. Ex Director Gerente del Departamento de Salud Hospital General de Valencia
  • Ana BonedOmbuena. Técnico Superior de Salud Pública de la Consellería de Sanitat Valenciana. Máster en salud pública por la U. de Harvard y especialista en medicina familiar y comunitaria.
  • José Antonio López Cócera. Enfermero especialista en salud mental miembro de la comisión nacional de la especialidad
  • Roser Falip Barangué. Doctora en Medicina. Especialista en MFYC y en Análisis Clínicos. Ex gerente del Departamento de salud de Alcoy.
  • Aurelio Duque Valencia. Médico de Familia y Comunitaria. Expresidente SoVaMFiC
  • Verónica Montón Alegre. Artista interdisciplinar.
  • Juan Domene. Médico Inspector. Servicio de calidad asistencial y seguridad del paciente. Ex gerente del departamento de salud Arnau de VilanovaLliria.