Salud en positivo

Sin negar medios ni esfuerzos

Enrique Ortega

'Sin negar medios ni esfuerzos'. Una ilustración de Verónica Montón
'Sin negar medios ni esfuerzos'. Una ilustración de Verónica Montón

A las siete de la tarde, y desde las ocho de mañana, aún continuaba trabajando. Había tenido que llamar a casa, como de costumbre, para decir que no estaría tampoco a cenar, y que no llegaría a tiempo de solucionar unos asuntos familiares pendientes. Sentía verdadero cansancio físico y mental, eran ya demasiadas las olas rompiendo en la playa de la sanidad pública donde se ganaba el sustento. Como persona veterana bregada en situaciones de alarma, ya se había visto en otras circunstancias complicadas: epidemias, patologías infecciosas poco frecuentes, atención a pacientes con sida desde la desconcertante y trágica eclosión de los casos…

Pero notó que esta vez se estaba "desgastando", pese a disponer de un mejor conocimiento de esta enfermedad pandémica y contar con la tranquilidad de que las vacunas han alejado el riesgo personal y el temor de llevar el virus a casa.

La desilución se estaba apoderando de ella al constatar que, desde el anterior reconocimiento a los trabajadores de la sanidad pública y las promesas de mejora, habíamos transitado por la senda de un mayor deterioro que desembocaba en el desinterés de la población y el aprovechamiento por parte de las empresas de la sanidad privada en manos de los fondos de inversión: se ofrecen seguros de asistencia a precio de ganga , y ya los subirán cuando se deteriore más la pública.

Fatiga extrema, también emocional: ha percibido con alarma que, por primera vez en toda su dilatada carrera, está empezando a juzgar a sus pacientes por no haber querido vacunarse con estúpidas excusas. Y le parece preocupante. Así que vuelve a mirar la historia de M. A., aislado en la habitación 4, y le inquieta su evolución: inmunizado a tiempo ya estaría en casa.


Cuesta conciliar el sueño, tal vez por el propio cansancio o porque, ahora más que nunca, se cuestiona algunas decisiones tomadas en el día a día. Para evadirse conecta el televisor, y escucha que la presidenta de una comunidad que es "más que España" sostiene que el personal sanitario boicotea y no quiere trabajar, cuando es sabido que, a pesar de la sexta ola, han sido despedidos los escasos refuerzos que cubrían el aumento de la asistencia y las bajas por enfermedad. Se entera también de que esa misma presidenta financia las corridas de toros y su crianza con varios millones de euros "porque son la esencia de España", mientras reduce un 6% el presupuesto para sanidad, seguramente para acabar de darle la "puntilla".

Avanza el telediario. Las fuerzas de la oposición se alinean con el insulto, la exasperación, el tono bronco y la estrategia obstructiva, tratando de desprestigiar al país en el plano internacional. Todo vale. La mentira se enseñorea, pergeñada por auténticos laboratorios de creación de bulos. A un partido de izquierdas le archivan y desarchivan causas judiciales que nunca conducen a nada, pero sirven para intentar crear una apariencia de culpabilidad. Se interponen denuncias a sabiendas de que no van a ir a ningún lado, con el único fin de su difusión mediática y de que protagonicen las tertulias como hechos probados (así ya habrán ejercido su función tóxica). Mientras, parece que las tropelías de personas y partidos de la derecha y extrema derecha carecen de importancia o, si se llegan a investigar, es en procedimientos que se alargan en el tiempo hasta ser olvidados o quedar prescritos.

Para huir del interesado barullo de las macrogranjas prueba con el fútbol, la Supercopa de España, y se sorprende de que se juegue en Arabia Saudí. En un país autoritario, refugio de prófugos adinerados, donde las mujeres no cuentan, que hace desaparecer periodistas, donde los trabajadores migrantes son tratados con prácticas de esclavitud y, además, sospechoso de financiar los grupos islámicos más extremistas, entre otras cosas.


Conclusión: para muchas tropelías no parece haberse inventado la vacuna, pero aquí y ahora solo puede hacer lo que está en su mano. Por eso, llama a las tantas para informarse de cómo sigue M.A., el negacionista al que hay que "sacar" sin negarle ni medios ni esfuerzos.

Luego apaga la luz. Y mañana será otro día.

Firma del post:

Enrique Ortega. Médico especialista en enfermedades infecciosas y jefe de servicio de Enfermedades Infecciosas, Emergentes e Importadas. Ha sido profesor asociado de de medicina de la Universidad de Valencia y Director Gerente del Departamento de Salud del Hospital General de Valencia.

Forman el Foro Ágora Salud:

Carmen Montón. Embajadora observadora permanente ante la Organización de los Estados Americanos y ha sido Ministra de Sanidad, consumo y bienestar social y Consellera de Sanidad.

Ricardo Campos. Médico Oftalmólogo. Ha sido Secretario General del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y subsecretario autonómico de Sanidad.

Rafael Sotoca. Médico de familia y activista sanitario. Fue director general de asistencia sanitaria de la Comunidad Valenciana.

Begoña Frades García. Psiquiatra y jefa del área de salud mental del Hospital Pare Jofre. Ha sido coordinadora autonómica de Salud mental.

José Antonio López Cócera. Enfermero especialista en Salud mental y miembro de la comisión nacional de la especialidad.

Isabel González. Médica radióloga. Fue jefa de servicio y profesora asociada de radiología en la Universidad Miguel Hernández de Elche así como Directora General de la Alta Inspección y gerente de los departamentos de Salud de San Juan de Alicante y La Ribera (Alzira).

Enrique Ortega. Médico especialista en enfermedades infecciosas y jefe de servicio de Enfermedades Infecciosas, Emergentes e Importadas. Ha sido profesor asociado de de medicina de la Universidad de Valencia y Director Gerente del Departamento de Salud del Hospital General de Valencia.

Antonia García Valls. Asesora coordinadora en la Vicepresidencia Cuarta, Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Ha sido diputada en el Congreso.

Pere Herrera de Pablo. Médico de familia y médico SAMU. Ha ejercido como director del Servicio Emergencias Sanitarias de la Comunitat Valenciana.

Roser Falip Barangué. Doctora en Medicina y especialista en medicina de familia y en análisis clínicos. Ha sido gerente del Departamento de Salud de Alcoy.

Susana Hernández Campa. Enfermera y Técnico de Calidad.

Ilustra el blog:

Verónica Montón Alegre. Artista interdisciplinar.