Salud en positivo

Tregua para la reconstrucción sanitaria

Necesitamos una segunda tregua para reconstruir el maltrecho sistema sanitario

Con el fin de año llegan los buenos propósitos: perder unos kilos, hacer una dieta sana, dejar de fumar, hacer acopio de paciencia con la suegra y las cuñadas. En fin, nos gustaría que cada mañana el espejo nos devolviera una imagen diferente, mejor. Y así, con la conciencia tranquila, esperamos impacientes el nuevo año.

Algo parecido ha ocurrido estos meses de confinamiento. Fruto de la reflexión, la necesidad o el miedo empezamos a hablar de una nueva normalidad, no parecíamos querer volver al estilo de vida que estábamos dejando atrás y, puestos a crear algo nuevo, diferente, los más optimistas empezamos a cavilar como nos gustaría que fuese este mundo nuevo: más solidario, más igualitario, más sostenible, más justo, más compasivo y menos bronco. Solo algunos políticos parecían empeñados en devolvernos a una normalidad de la que necesitábamos escapar.

La primera tregua, demasiado corta

Hace unos días, viendo el homenaje laico dedicado a las personas que esta pandemia nos arrebató parecía que estábamos en otra realidad, fue un acto emotivo, armonioso, sobrio en las formas y en el fondo, un momento mágico de comunión dentro y fuera de la pantalla que, por un momento, hizo pensar a muchos españoles que aún era posible caminar juntos en la reconstrucción de este país. Pero, como dice el refrán, la alegría dura poco en la casa del pobre. Cuando aún se escuchaba el eco de la poderosa voz de Sacristán recitando a Octavio Paz, unas declaraciones nada afortunadas del señor Casado nos devolvieron a esta realidad cainita que tanto tiempo llevamos soportando.

La tregua, la armonía, se había acabado. Ni Brahms, ni los emotivos discursos, ni los cientos de rosas blancas ni Octavio Paz ni tan siquiera el recuerdo de los miles de muertos fueron capaces de tejer una red invisible que nos uniera en el momento que más lo necesitamos.

Aun no nos hemos recuperado de la primera oleada

El país necesita una segunda tregua, los cambios son lentos y los contagios aparecen aquí y allá, la segunda oleada parece más cerca de lo que se pronosticó y nos pilla con la sanidad y los profesionales sin recuperase, sin vacuna, probando la efectividad de los tratamientos y con una sociedad más desigual y más pobre. Esta es la situación para enfrentarse a la temida segunda oleada.

La salud es un seguro para la economía. La vida de las personas debe de continuar siendo el objetivo prioritario de la reconstrucción. Sin salud no habrá economía, lo estamos viendo en países que han apostado por la segunda.

Ya tenemos suficiente experiencia de las consecuencias de la privatización, a más trasvase de fondos del presupuesto público a la privatización mayor descapitalización del sistema público: menos personal, menos tecnología y peores infraestructuras. A pesar de ello y de los beneficios millonarios de las entidades privadas, la sanidad pública ha sido la única garante de la asistencia sanitaria en nuestro país, eso sí, con altísimo coste para los profesionales que con razón -a algunos les ha costado la vida- piden inversión y refuerzo de la sanidad pública.. ¡qué menos!.

La sanidad debe quedar fuera de disputas

No es mucho pedir que la Sanidad quede fuera de las disputas políticas. Señores políticos concédannos una segunda tregua, pónganse de acuerdo. No detraigan ni un euro de la sanidad pública. Huyan del rio revuelto y la confusión que tanto les gusta a los empresarios de la sanidad privada. Delimiten claramente la línea que separa la sanidad privada de la sanidad pública, la que ha representado un seguro de vida para los ciudadanos.

Deroguen de una vez por todas la Ley 15/97 que abrió las puertas de par en par a la privatización de la Sanidad Pública, todo lo demás son fuegos de artificio y buenas intenciones. No será fácil, hay mucho dinero en juego y excesivos beneficios, no renunciarán a ellos. Desde el año 2009 tienen más de 400.000 firmas de ciudadanos pidiendo la derogación, escúchenles.

No podemos correr el riesgo de una segunda oleada del virus con una Sanidad Pública débil y unos profesionales insuficientes, exhaustos y sin material de protección. No hay excusas, la pandemia ha sido una durísima lección, Aroa lo ha verbalizado muy bien en su discurso de homenaje a las víctimas. Por ellas y por los profesionales no hagan oídos sordos, no más muertos. En sus manos tienen la responsabilidad de gestionar el dinero de todos y todas, nos va la vida en ello.

Firma del Post

  • Isabel González. Médica radióloga. Fue jefa de servicio y profesora asociada de radiología en la Universidad Miguel Hernández de Elche así como Directora Gral. de la Alta Inspección y gerente de los departamentos de salud de San Juan de Alicante y La Ribera (Alzira)

Forman el Foro Ágora Salud:

  • Carmen Montón es embajadora observadora permanente ante la Organización de los Estados Americanos y ha sido Ministra de Sanidad, consumo y bienestar social y Consellera de Sanidad.
  • Ricardo Campos. Médico Oftalmólogo. Ha sido Secretario General del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y subsecretario autonómico de sanidad.
  • Rafael Sotoca. Médico de familia y activista sanitario. Fue director general de asistencia sanitaria de la Comunidad Valenciana.
  • Begoña Frades García. Psiquiatra y jefa del área de salud mental del Hospital Pare Jofre. Ha sido coordinadora autonómica de salud mental.
  • José Antonio López Cócera es enfermero especialista en salud mental y miembro de la comisión nacional de la especialidad.
  • Isabel González. Médica radióloga. Fue jefa de servicio y profesora asociada de radiología en la Universidad Miguel Hernández de Elche así como Directora Gral. de la Alta Inspección y gerente de los departamentos de salud de San Juan de Alicante y La Ribera (Alzira)
  • Enrique Ortega. Médico especialista en enfermedades infecciosas y jefe de servicio de Enfermedades Infecciosas, Emergentes e Importadas. Ha sido profesor asociado de de medicina de la Universidad de Valencia y Director Gerente del Departamento de Salud Hospital General de Valencia.
  • Antonia García Valls. Asesora coordinadora en la Vicepresidencia Cuarta, Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Ha sido diputada en el congreso de los diputados.
  • Pere Herrera de Pablo. Medico de familia y médico SAMU. Ha ejercido como director del Servicio Emergencias Sanitarias de la Comunitat Valenciana.
  • Roser Falip Barangué. Doctora en Medicina y especialista en medicina de familia y en análisis clínicos. Ha sido gerente del departamento de salud de Alcoy.
  • Juan Domene. Médico Inspector en el servicio de calidad asistencial y seguridad del paciente. Ha sido gerente del departamento de salud Arnau de Vilanova-Lliria.

Ilustra el blog:

  • Verónica Montón Alegre. Artista interdisciplinar.