Opinion · Ecologismo de emergencia

2018, el año en que descubrimos que el plástico nos está ahogando

Ecologismo de Emergencia 

© naturepl.com / Sue Daly / WWF

Este año que se va no ha sido bueno para el medio ambiente. Hay muchos factores a analizar, pero si algún indicador sirve para mostrarnos si vamos en la dirección correcta en materia ambiental, sin duda se trata de la evolución de las emisiones de CO2. El cambio climático es el problema más acuciante al que tenemos que hacer frente. Pues bien, en 2018 esas emisiones han aumentado un 2,7%, lo cual es una muy mala noticia. Después de unos años en que se habían estabilizado, vuelven a aumentar aguando las esperanzas de un necesario cambio de tendencia.

Pero sin duda la noticia más relevante del año en lo relativo al cambio climático ha sido la publicación del informe del Panel científico de Naciones Unidas (IPCC) que nos advierte de que hay que hacer todos los esfuerzos para evitar que el aumento de temperaturas globales supere los 1,5ºC. El informe pone una fecha, y un reto difícil pero no imposible: las emisiones deben reducirse en un 45% para el año 2030. Dicho de otra manera: nos quedan sólo 12 años para evitar ese cambio climático catastrófico. En ese contexto los datos de 2018 son un auténtico jarro de agua fría.

Este año se ha celebrado la Cumbre del Clima de Katowice (COP24), una cita internacional que ha conseguido componer un libro de ruta para hacer frente al cambio climático, pero que no ha sido capaz de devolver ambición a un proceso que corre el riesgo de quedarse demasiado corto. Es mucho lo que hay que avanzar, ahora contra el reloj.

Las especies exóticas invasoras han marcado la actualidad en materia de biodiversidad. No ha habido semana en que alguna de estas especies no fuera noticia por sus impactos devastadores en los ecosistemas: avispa asiática, jacinto, cotorras, visones americanos… se han convertido en vecinos molestos y perjudiciales. Se expanden con rapidez y prácticamente sin freno. Además hemos conocido nuevos y peligrosos invasores, como la rana toro. Precisamente la peor noticia legislativa en España ha sido la modificación de la ley de biodiversidad para permitir la suelta de especies exóticas invasoras, promovida por el PP y apoyada por Ciudadanos y los nacionalistas del PDeCAT y PNV.

Pero la cuestión que este año ha movilizado más a la sociedad ha sido la denuncia de la contaminación por plásticos de los océanos. No es un tema nuevo, pero la movilización social ha hecho que este año la denuncia de la presencia de plásticos asesinos en los mares inunde nuestras redes, y ha desencadenado las iniciativas legales que, ojala, acaben con los plásticos desechables.

Saber que en el estómago de una ballena varada en Indonesia se han encontrado 115 vasos de plástico, 25 bolsas o 3 botellas de plástico no es una excepción sino la nueva normalidad, nos ha levantado de la silla. El Congreso de los Diputados aprobó, a iniciativa de Equo (Unidos Podemos), una moción instando al Gobierno a  eliminar los plásticos de usar y tirar. La UE ha aprobado una Directiva en ese sentido también. Pasos importantes para solucionar un problema que en 2018 nos ha llegado con fuerza.

Así que 2018 nos deja intactos los retos pendientes para salvar el Planeta de la destrucción ecológica, y además añade nuevas cuestiones que conforman el cuadro de la grave crisis ecológica en la que estamos inmersos y que sigue pendiente de resolver.