Salud mental en tiempos difíciles

¿Epidemia de trastornos mentales?¿Está Putin loco? ¿Qué es un trastorno mental?

Ha sido frecuente en los medios de comunicación la información de que nos hallamos ante una epidemia de trastornos mentales tras las situaciones estresantes que se han vivido con el Covid 19,  y ahora en relación a la invasión de Ucrania se dice también que Putin está loco. Considero que en este contexto vale la pena plantearnos  qué entendemos por trastorno mental

Aunque el concepto de trastorno mental pueda parecer claro, casi obvio, intuitivo, tiene su complejidad. Los propios grandes manuales de psiquiatría y de psicología no tienen definiciones claras de lo que es el trastorno mental. Porque la comparación con el trastorno físico es muy simplista. Es obvio que lo que le lleva a una persona a que se crea de modo permanente Napoleón (u hoy en día Bill Gates o Jeff  Benzos) reviste más complejidad que el proceso que lleva a la aparición de una úlcera de estómago o una neumonía producida por el Covid 19

Aunque el tema es muy complejo, voy a plantear de modo simplificado, adaptado al espacio que me proporciona este artículo,  tres aspectos  muy relevantes a tener en cuenta en  la definición de un trastorno mental

1. En primer lugar, la persona con trastorno mental debe tener dificultades relevantes para valerse por sí misma en algún aspecto básico de su vida. Por ejemplo, una persona que no sale de su casa porque siente pánico a salir

 2. En segundo lugar, tendríamos el caso una persona que sí que es capaz de valerse por sí misma,   pero lo hace con mucho sufrimiento, con una gran tensión. Por ejemplo el caso de una persona que sí que sale de su casa pero sufre mucho por hacerlo.

 3. Y en tercer lugar, tendríamos el caso de una persona en la que no se  daría ninguno de los supuestos anteriores, es decir una persona que ni tiene problemas para valerse por sí misma, ni sufre al hacerlo, pero que con su conducta crea problemas o hace sufrir  a los demás: las personalidades narcisistas, antisociales, paranoides

En los tres puntos que he planteado es muy importante tener en cuenta que los síntomas que tiene la persona han de ser  relevantes, duraderos y que no se resuelvan por sí mismos

Dicho esto, hay que señalar que los tres puntos planteados exigen bastantes aclaraciones y matizaciones. Aquí viene la complejidad. Expongo algunas:   

  1. En relación al primer apartado, el referente a las dificultades para valerse por sí mismo, hay que admitir que el término valerse por sí mismo es muy comunicativo, pero es muy difícil de operativizar. Suena bien, es cómodo,  pero tiene bastante ambigüedad

 Así, por ejemplo en relación a no salir de casa por miedo se ha de diferenciar que la persona no salga de casa por otros motivos  ( no tiene el deseo de salir de casa, piensa que salir de casa es malo por ejemplo por razones religiosas, por sus convicciones y valores, etc....)

 

  1. En relación al punto relativo a la intensidad del sufrimiento, se ha de tener en cuenta en primer lugar que lugar que es algo muy subjetivo y por lo tanto difícil de medir y evaluar. Además se halla muy vinculado a numerosos aspectos contextuales: edad,  cultura,  etcétera

 

  1. Pero obviamente el punto más complicado es el tercero el referente a las personalidades narcisistas, antisociales, paranoides...los denominados "Trastornos de la Personalidad" El El DSM-5 define el trastorno de la personalidad como un patrón permanente de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto

 Pero este planteamiento tiene un fuerte componente moral, de juicio de valor...y eso está muy condicionado por la mentalidad, el contexto histórico, etc..

 En este punto entraría ahora de lleno el debate a cerca de si Putin es un enfermo mental porque es obvio que no tiene problemas en relación a los puntos 1 y 2 relativos a valerse por sí mismo

Por supuesto no voy a hacer aquí un análisis en profundidad del tema, sino unos planteamientos generales, señalando unas alternativas a que Putin esté loco, que pienso que deben ser consideradas

En primer lugar señalar que Putin puede verse como un  defensor de una ideología denominada imperialismo  (en este caso ruso,  pero hay bastantes otros) que considera el imperio ruso un valor superior que debe imponerse. ¿ Tener esta ideología, a pesar de que es nefasta,  es un trastorno mental?  

También Putin puede ser considerado como un fanático de su ideología. Fanático porque antepone de modo totalitario su idea al bienestar de  otros. Pero , ser fanático es un trastorno mental?

O Putin puede ser considerada una mala persona porque antepone sus intereses, de poder, por ejemplo, al bienestar de los otros.  Pero,  ser una mala persona  es un trastorno mental? Aquí recomiendo la lectura del muy interesante  libro "Ideología y maldad" de Antoni Talarn (Editorial Xoroi 2020)

Desde luego habría que conocer mucho mejor el caso de Putin para plantear un diagnóstico de trastorno mental, pero de entrada considero que calificar a Putin de loco, en mi opinión dista mucho de ser un planteamiento objetivo.

Aparte de que el  calificativo de loco se usa aquí en  buena parte como insulto y favorece la estigmatización de las personas con trastorno mental a las que se asocia con la idea de peligro. Cuando,  si algo se puede decir de las personas con trastorno mental,  es que son tan buenas personas o más que todo el mundo.

Finalmente me gustaría terminar con un aforismo de Nietzsche que plantea una reflexión muy interesante y  que introduce una nueva dimensión, la dimensión grupal,  en este debate  " La locura individual es cosa rara. Pero en grupos, partidos y naciones es la norma" 

 

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