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Buscan a un joven abogado con o sin sueldo: "Hay posibilidades de trabajar bastante y ya hablaríamos de sin o con sueldo"

Aprovecharse de las personas jóvenes en el mercado del trabajo es algo cuanto menos común en algunas empresas y en algunos sectores. La necesidad de trabajar, la precariedad, la inexperiencia y los pocos conocimientos laborales hacen que la gente joven sea especialmente vulnerable. El empleo precario se ha instalado desde hace muchos años en nuestro país, un empleo que recae de forma mayoritaria en personas jóvenes, impidiendo el crecimiento personal y profesional.

Existen multitud de fraudes y de abusos laborales con la población joven, desde becarios cubriendo trabajos estructurales hasta jóvenes empalmando contratos temporales cuando en el fondo están cubriendo un puesto fijo y, aunque parezca increíble, la precariedad de las personas jóvenes siempre puede avanzar un poco más.

El abogado laboralista Fabián Valero ha compartido un mensaje que ha recibido la Asociación de Jóvenes Abogados de las Islas Baleares en el que un despacho de abogados les escribe diciendo que quiere incorporar a un abogado joven a su despacho que tenga el máster de acceso a la abogacía, que se pueda colegiar y que tenga conocimientos de inglés.

Hasta ahí parece todo normal, pero el problema llega con las condiciones laborales que ofrece dicho despacho. "Hay posibilidades de trabajar bastante y ya hablaríamos de sin o con sueldo", se puede leer en el mensaje.

El laboralista y socio de Zeres, Fabián Valero, explica a Público que es "público y notorio" que determinadas empresas se aprovechen de abogados jóvenes.

"Todos conocemos casos de no poca gente que está trabajando gratis, incluso hay casos de despachos que cobran por hacer prácticas. Hay trabajadores que cobran 500 o 600 euros como mucho haciendo diez horas diarias. No obstante, cada vez hay más conductas que comienzan a ser menos toleradas, pero hay personas que están cobrando dos euros y medio por atender consultas jurídicas telefónicas a través de determinadas empresas".

Por su parte, la portavoz de la agrupación de Avogados Novos de Vigo explica que existe precariedad entre las personas jóvenes del sector.

"Actualmente, la práctica más habitual consiste en proponer a los más jóvenes integrarse en el despacho de abogados como falsos autónomos, estando en muchos casos de forma previa en prácticas, en ocasiones sin cobrar nada a cambio de una supuesta formación pero realizando las funciones normales de un abogado. Cuando se les paga, se les obliga a emitir facturas y así el empleador se desgrava las facturas, debiendo el abogado falso autónomo pagarse sus impuestos, mutualidad y su cuota colegial. En ocasiones se proponen cuantías, que una vez descontados los importes, no llegan ni a 600 euros por 40 horas o más semanales. Otras, se abona un porcentaje que se cobra al acabar el asunto con lo que hay meses de escasos o ningún ingreso y en el peor de los casos no pagan nada al joven abogado porque supuestamente le forman haciéndole un favor", cuenta.