Modos y Modas

Alice Springs

¿VENTANA O PASILLO?// ISABEL REPISO

Nuria se despierta con un nombre en la cabeza: Alice Springs, Alice Springs, Alice Springs... ¿Una cantante, una marca de moda? Nuria se levanta, en busca de un sorbo de agua, sin saber todavía quién narices es la tal Springs. Podría ser un personaje de Paul Auster o una bebida energética. Puestos a imaginar, podría ser una hamburguesa o una estrella del porno: rubia, recauchutada, encantadora. La visión de una silueta exhuberante frente a unos focos la devuelve a la realidad y por fin recuerda que Alice Springs es una ciudad. Lo supo el otro día, tras exponerse a un panel de infrarrojos, Perpetual Sunshine, de los suizos Fabric/CH.

Nuria descubrió la instalación artística en plena noche, justo cuando el sol se estaba poniendo en Alice Springs. Una ciudad que ahora le pertenece, aunque sólo sea en fantasías. Un lugar que, en su cabeza, imagina con una costura de mar y con acento cubano. Poco importa que la verdadera Alice Springs se encuentre en el corazón desértico de Australia. Nuria bebe media botella recién sacada del frigo. Es consciente de que existen ciudades que jamás visitará y Alice Springs puede ser una de ellas. También es consciente de que si se hubiera retrasado esa madrugada, nunca hubiera sabido de la existencia de Alice Springs y eso es algo que simplemente le horroriza. Porque Nuria es una de esas que ni cree en el azar ni frecuenta cartomantes y –por supuesto– aspira a tener todo bajo control.