La trama mediática

Las fantasías de Federico

06-12b.jpgEl piscinazo gramatical –miembros y miembras– de la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, y su anuncio de un teléfono para ayudar a canalizar la agresividad de los hombres han provocado un curioso concurso de ingenio entre los opinadores. El líder de la clasificación provisional de esa competición es –a quién le sorprende– Federico Jiménez Losantos, que el martes se adornó con esta muestra de humor negro y mal gusto: "¿Quiere una manera de canalizar la agresividad? Pues hombre, ponga en las esquinas de cada manzana una muñeca hinchable para que la apuñalen. Y además, ya si la pone con su cara, pues entonces la canalización será completa. La bella Bibiana, o Bibiano, o Aída, o Aído, o Aíde, pues, en fin". Teníamos bastante avanzado el retrato psicológico del voceador turolense. Esta fantasía sádica lo completa.

Su compañera de arengas en Cope, Cristina López Schlichting, no quiso quedarse fuera de la puja. Tras regodearse en la regañina del académico de la lengua Gregorio Salvador a la ministra, la conductora del programa vespertino de la emisora episcopal se metió el martes a adivina del pensamiento de Aído: "Me temo que la ministra pensará que lo que le pasa al académico es que es un machista impresentable, uno de esos que tiene que llamar a su teléfono de maltratadores para asesorarse". No hay quien las haga que no las imagine.

Alfonso Ussía, incapaz de perder una oportunidad para exhibir su rancio machismo, comenzó ayer su artículo de La Razón de este modo: "Bibiana Aído, ministra de una tontería, es una mujer atractiva, joven y gaditana. Me gustan los tres aspectos". Tras un puñado de líneas que destilaban idéntica virilidad trasnochada, el nieto del autor de La venganza de Don Mendo se mofaba del nuevo modelo de masculinidad al que se refirió la ministra con un epigrama que, según él, resume esa idea: " Hay que darle a Supermán/ sesiones de Kryptonita/ para que calme su afán/ y la tenga más chiquita". Qué raro. La eterna obsesión por el tamaño.

Y al fondo, el PP

Esta tormenta en un dedal, la huelga del transporte y la goleada a Rusia han dado un respiro mediático al accidentado camino del PP hacia su congreso de Valencia, pero no lo han borrado ni de las ondas ni de los papeles. En la madrugada del martes, Isabel Durán repitió en Radio Intereconomía lo que ya había avanzado su tocaya Isabel San Sebastián en Cope sobre la compra de voluntades en la formación mayoritaria de la derecha: "Hay mucha gente que, dado que no es secreto, que tiene que significarse, y que su sueldo y el de sus hijos depende de esa significación, prefieren callar". Se refería la tertuliana a aquellos que supuestamente han negado a Juan Costa su aval para enfrentarse a Mariano Rajoy. Tras su espantá, el diputado por Castellón deberá hacer frente a facturas como esta que le envió ayer Tomás Cuesta desde ABC: "Coño con don Juan Costa. A buenas horas, mangas verdes. ¿O no es este el Juan Costa que aguaba más el vino que un tabernero quevedesco?". Hasta el 21 de junio no habrá tregua. Y después, quién sabe.