La trama mediática

Se va a enterar el Pesimismo

Se le quedan pequeños los rivales a Pedro Jota. Después de entretenerse con sparrings de medio pelo como Zapatero, Rajoy, los no comulgantes con la conspiranoia, los herejes a la lengua común o los perturbadores de la paz de su chabola mallorquina, el de Logroño ha encontrado un rival a su medida. El Mundo acaba de proclamar al Pesimismo como enemigo del año. Se lo juro. ¿Son de los que lo ven todo negro? Pues vayan cambiando a rosa, so cenizos. Es una orden certificada editorialmente: "Es en las situaciones críticas cuando los pueblos y las personas deben reaccionar en lugar de dejarse arrastrar por las profecías derrotistas que tienden a autocumplirse. Ni la recesión es insuperable, ni la decadencia de España es irremisible, ni el deterioro de nuestra democracia es imparable. Todo tiene arreglo si se ponen los medios para conseguirlo". Ya ven: sólo los optimistas son auténticos patriotas. ¡Jo! Esto llega a decirlo el de La Moncloa, y le cae la del pulpo.

Retrato de Mariano con gorro alto

Habrá que seguir con atención la nueva cruzada, aunque servidor nota falta de convicción en sus propios impulsores. Si no, díganme cómo es posible que bajo esa misma arenga El Mundo se marcase otro puñado de líneas para levantar acta de que España está hecha tal asquito que es preciso que el jefe de la oposición se disfrace de Arguiñano y reparta sopicaldos en un comedor social reconvertido para la ocasión en photocall. "El líder del PP se limitó a darse un baño de realidad, la que no quiere ver un Gobierno cegado por sus prejuicios ideológicos en materia económica", justificaba el posado regalado de Rajoy el diario que abandera el nuevo optimismo antropológico.

De todos modos, para feliciano, el columnista de La Razón y cobista mayor del amigo del Bigotes, Iñaki Zaragüeta. Pasando por alto ese pequeñísimo detalle llamado Gürtel, el lisonjeador resumía así los éxitos de su amado y nunca suficientemente ponderado líder en los últimos doce meses: "Valencia y la Comunitat han protagonizado un salto espectacular a nivel nacional e internacional con acontecimientos organizados y alcanzados por el Gobierno de Francisco Camps, que ha sabido culminar y ampliar de forma sobresaliente la labor que un día inició Eduardo Zaplana". Por si alguien no alcanzaba el sentido de tan lubrificantes palabras, la pieza se titulaba "Somos buenos, a pesar de ZP". Magnífico lema. ¿A qué esperan para bordárselo en la ropa interior? En azul, claro.