Pobre ejército español

Depositen su óbolo en la hucha caqui. El ejército español es pobre de pedir, según plañía ABC ayer. “La Armada planea vender sus barcos más antiguos al no poder mantenerlos”, lamentaba el vetusto diario en su primera página, que remitía a un lacrimógeno editorial titulado “La Armada, de saldo”. Saquen el pañuelo, que les va un fragmento: “En ejercicios anteriores, las Fuerzas Armadas sufrieron las consecuencias de un planteamiento ideológico trasnochado que considera ‘progresista’ la reducción del gasto militar. A causa de tantos disparates acumulados, la Armada se enfrenta ahora al mayor reto de los últimos tiempos, puesto que la falta de recursos podría impedir la operatividad de múltiples unidades”.

Negro futuro, el de la milicia. No sólo por las pasta. El furriel en la reserva Luis María Anson atisba desde su búnker de El Mundo otros peligros que se ciernen sobre los uniformados. “El presidente Zapatero quiere mantener encendido el faro de la Alianza de las Civilizaciones. ¿A qué organizaciones, a qué manifestaciones, en fin, deberá rendir honores el Ejército cuando el presidente nombre ministro de Defensa a Pedro Zerolo?”

Ussía: “Dios se saltó el arresto”

La pulla del académico iba por el Corpus interruptus del pasado jueves en Toledo, que todavía excita las teclas del columneo diestro. Hay, incluso, quien considera ese deslucido sarao poco menos que una reedición de la defensa del Alcázar. Lean a Alfonso Ussía en La Razón: “Dios se ha saltado el arresto, y más cadetes que nunca se han prestado voluntarios para acompañarlo por las calles majestuosas, imperiales, angostas del Toledo prodigioso”. Si les pone esta prosa cuartelera, ahorren tres euros y háganse el próximo domingo con el DVD “La Legión Española”, que oferta La Gaceta en su colección “Memoria de España”. Desde su carátula les saludarán sonrientes Francisco Franco y el General Millán Astray.

Menos marcial, quien nos saluda ahora es el azote de herejes Juan Manuel De Prada. Pero no teman. Aunque les sorprenda, esta vez viene puño izquierdo en alto, acusando desde ABC a sus camaradas neoliberales de querer timarnos: “Lo hacen martilleándonos las meninges con patrañas burdas, la última y más estragadora de las cuales consiste en repetir que una ‘reforma del mercado laboral’ (así llaman al abaratamiento del despido) creará un sinfín de puestos de trabajo; cuando lo único que pretenden es seguir saqueando la economía real”. ¿Tendrá fiebre?