La trama mediática

El comunicado de Rodiezmo

Para lo escuchimizado que dicen que fue, a los ballesteros diestros les está cundiendo un potosí el último sermón de ETA en la BBC. Lo bueno de su escasez es que permite la interpretación que mejor cuadre con el forro de los caprichos de quien la pergeñe. "El comunicado deja entrever que el Gobierno pone alfombra roja a los asesinos", se sacaba de la sobaquera el editorialista de La Gaceta, líneas antes de vestirse de faralaes y soltar, tan ricamente, que las capuchas están tejidas con el mismo hilo que los pañuelos de Rodiezmo. Compruébenlo: "Tampoco parece casual que el comunicado de ETA, un texto de criminales, no un texto político, se produzca justo en el arranque del curso más difícil de la carrera de Zapatero, y que haya servido para neutralizar el demoledor efecto de un Rodiezmo sin la presencia del líder".

Cosas de Carlos Dávila, pensarán, pero el asunto es que no es el único que se huele la inverosímil conexión. También Tomás Cuesta, en su neogótica columna de ABC, se hacía un montadito de tocino leonés con lomo de serpiente vasca: "Días de Guerra y Tregua, de disparate icónico y de aciagas coincidencias. Puñadas en el tajo y puñales en la tele. Sociatas encrespados, soci(eta)s irredentos y en la tierra de nadie un fantoche totémico".

Para no quedarse atrás en originalidad, Salvador Sostres paría en El Mundo una comparación que debería suponerle ser nombrado persona non grata, como poco, entre las empleadas de hogar. Ahí les va: "ETA es la chacha que no llega a fin de mes, te pide un anticipo y, una vez se lo das, en menos de una semana deja de venir, desconecta el teléfono y no la ves nunca más".

El vídeo que les hace rabiar

Habría jugo de comunicado para otras diez páginas, pero seguro que van a encontrar más divertido examinar el sarpullido provocado por el video de UGT protagonizado por el actor David Fernández. "Burla sindical: UGT ficha al popular Chiquilicuatre para calentar la huelga del 29-S", se rascaba en primera La Razón, que añadía en un breve editorial: "Donde falla UGT es en el guión de los anuncios, que son ramplones, sin ingenio e inanes, además de ridículos".

Afectado por el mismo picor, el editorialista de Libertad Digital remataba: "Habrá que reconocerles la decencia de haber colocado las formas de este delirante mensaje a la altura de su fondo: simples payasadas, que es, en última instancia, a lo que se vienen dedicando nuestros sindicatos desde hace lustros".