La trama mediática

Sexo, droga y...

Un diván para La Razón, por favor, que vuelve a los titulares lúbricos. "Trini celebra la sexualidad sin reproducción" cacareaba en primera, y ante el previsible enarcamiento de cejas de los lectores, explicaba: "La ministra de Sanidad acuerda con las autonomías 'barra libre' de anticonceptivos". En el editorialillo reglamentario, las manos al cielo: "Ante la crisis, el sexo se ha convertido en el 'pan y circo' del Gobierno, visto el afán con el que lanzan medidas de contenido sexual. Cabe preguntarse si estas medidas corresponden a una demanda real o si son un pobre señuelo para mantener entretenidos a los centenares de miles de jóvenes que están en paro". Palabra de un medio en cuya edición digital siempre hay dos vídeos subidos de tono como los más vistos.

Siguiendo el clásico de Ian Dury, tras el sexo viene la droga. A ver qué les parece esta farlopa neocon que nos ofrece el editorialista de ABC: "Sarkozy afronta con valor un problema complejo frente a una reacción sindical que prefiere seguir mirando a corto plazo, sin atender a las consecuencias futuras. El bienestar generado por la economía social de mercado alcanza ya el límite de sus posibilidades". Lo curioso es que eso es del mismo autor que dice que Zapatero es un recortador de derechos sociales por hacer poco más o menos lo mismo que el marido de Carla Bruni.

Caña Party

Ahora esperaban el rock and roll, pero toca un zortziko, en honor de ese pacto que envenena los pensamientos de Carlos Dávila en La Gaceta: "Zapatero tiene más cantado el acuerdo con ETA que ‘La Internacional’. Ahora lo que se va a ver, y pronto, es la presencia de Batasuna en las próximas elecciones municipales. Un escándalo acaecido la misma semana en que Zapatero concuerda con Urkullu que el peneuvista sea el gestor del acuerdo con ETA", escribía el profeta. Desde la sacristía herciana, el editorialista de Cope ponía en amén: "Todos sabemos que este PNV, que hace unos días salía a la calle con Batasuna, no ha abandonado el soberanismo. Es el socialismo el que se acerca a los soberanistas."

Como moraleja de todo lo anterior, el corrillo Gees anotaba en Libertad Digital: "Nosotros estamos convencidos de que la situación está madura en España para la aparición de un Tea Party genuinamente nacional. Es en los votantes frustrados donde está la base del 'caña Party' y la clave del exito, el Tea Party que España necesita". Caña Party, ¡inmenso!