La manipulación de TVE en la noticia sobre la Marcha Laica que finalmente salió legalmente el pasado viernes 20 de abril (tras ser prohibida el Jueves Santo), fue vergonzosa. TVE dedicó la noticia a hablar de Caritas y la “magnífica” labor que hace mientras se veían imágenes que nada tenían que ver con el entusiasta publiespacio que la locutora se montó.
¿Por qué en lugar de recomendar una asociación amiga de alguno de los directivos (podían haber recomendado un libro de Pío Moa igualmente) no se habló de la magnífica labor que desempeña la Tetera de Russell o AMAL rescatando a pobres víctimas de estafas que les venden parcelas en el Más Allá que nunca pudieron disfrutar? ¿No es eso una ONG? ¿O es que en este entramado económico eso no interesa?
Os voy a contar varias cosas de la tetera de Russell que TVE ni se dignó comentar en su empeño de ridiculizarnos:
La Tetera de Russell es una organización creada por varixs atexs que utilizan el artivismo y el humor para contestar a un estado represivo y cómplice con la Empresa Estafadora que vende Parcelas en el Más Allá, Iglesia Católica S.L., para mantener el negocio de la mentira y el miedo. Son personas democráticas, alegres y muy sociables que quieren ponerle un poco de lucidez a este estado represor a través de acciones como sacar de procesión la santa Tetera (el Té sea contigo).
Para quien no sepa a qué hace referencia, la tetera de Russell es una analogía, acerca de la existencia de Dios, creada por el filósofo Bertrand Russell para refutar la idea de que le corresponde al escéptico desacreditar las afirmaciones infalsables de la religión. En un artículo titulado Is There a God? (“¿Hay un Dios?”) Russell escribió lo siguiente:
Si yo sugiriera que entre la Tierra y Marte hay una tetera de porcelana que gira alrededor del Sol en una órbita elíptica, nadie podría refutar mi aseveración, siempre que me cuidara de añadir que la tetera es demasiado pequeña para ser vista por los telescopios, incluso los más potentes. Pero si yo dijera que, puesto que mi aseveración no puede ser refutada, dudar de ella es de una presuntuosidad intolerable por parte de la razón humana, se pensaría con toda razón que estoy diciendo tonterías. Sin embargo, si la existencia de tal tetera se afirmara en libros antiguos, si se enseñara cada domingo como verdad sagrada, si se instalara en la mente de los niños en la escuela, la vacilación para creer en su existencia sería un signo de excentricidad, y quien dudara merecería la atención de un psiquiatra en un tiempo iluminado, o la del inquisidor en tiempos anteriores
En su libro El capellán del diablo, Richard Dawkins desarrolló el concepto:
La razón por la que la religión organizada merece hostilidad abierta es que, a diferencia de la creencia en la tetera de Russell, la religión es poderosa, influyente, exenta de impuestos y se le inculca sistemáticamente a niños que son demasiado pequeños como para defenderse. Nadie empuja a los niños a pasar sus años de formación memorizando libros locos sobre teteras. Las escuelas subvencionadas por el gobierno no excluyen a los niños cuyos padres prefieren teteras de forma equivocada. Los creyentes en las teteras no lapidan a los no creyentes en las teteras, a los apóstatas de las teteras y a los blasfemos de las teteras. Las madres no advierten a sus hijos en contra de casarse con infieles que creen en tres teteras en lugar de en una sola. La gente que echa primero la leche no da palos en las rodillas a los que echan primero el té.
Y ahora sobre AMAL o Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores. Me permito destacar este bello y lúcido final de su manifiesto:
Los hombres y mujeres que empezamos esta singladura lo hacemos desde la convicción de que los supuestos dioses y seres intangibles, sus intermediarios y los paraísos que nos prometen no conseguirán la mejora de este mundo, porque basan todo su discurso sobre una enorme ficción y sus promesas van dirigidas mayormente a conseguir la adhesión acrítica de sus adeptos, no a descubrir la realidad. Nada nos espera después de la muerte, porque con el fin de la vida dejamos sencillamente de existir como seres humanos y pasamos a ser materia desorganizada, sin aliento, sin vida. Solamente nuestras obras y nuestras eventuales contribuciones al conocimiento, en definitiva nuestro legado, permanecen.
Las personas que compartimos esta visión del mundo estamos convencidas de que sólo uniendo nuestros esfuerzos sobre la base de una razón libre de prejuicios y orientada al progreso de toda la humanidad podremos avanzar en los caminos de la libertad, la igualdad de derechos, la fraternidad, la solidaridad y la paz. Para lograrlo suscribimos estos estatutos, que pretenden convertirse en los cimientos para la construcción de una Asociación Madrileña libre, de ateos, agnósticos, librepensadores y racionalistas deseosos de legar a las generaciones venideras un mundo mejor que el que en su día recibimos de nuestros predecesores.
Os animo a hacer una donación a tal causa, como ellxs explican:
Cualquier persona puede contribuir a la causa del ateísmo haciendo una contribución económica a la AMAL, ingresando cualquier cantidad de dinero. Aunque sea 1 euro, estaremos igualmente agradecidos. Nuestro número de cuenta es:
2018 0163 75 3000001029 (Caja de Burgos)
Si usted nos realiza una donación, por favor contacte con nosotros para indicarnos quién es usted para que podamos darle las gracias.
En cuanto a lo que hizo TVE con la penosa publicidad que no venía a cuento de Cáritas:
Señores cristofascistas que queréis hacer pasar vuestro negocio de la pobreza por caridad o generosidad: no queremos que nos robéis el dinero y el Estado de Derecho para luego devolvernos unas migajas y actuar como si nos estuvieseis salvando la vida. Meteos vuestra caridad por todo el cilicio y buscaos otra disculpa para enriqueceros porque ya no cuela.
Lo cierto es que la Iglesia tiene monopolizada la mendicidad, la drogadicción y la locura porque, como tantas multinacionales que desgravan impuestos gracias a su supuesta generosidad, eso les permite ganar mucho dinero y mucho poder.
Cáritas, como tantas otras organizaciones de la Iglesia que se hacen pasar por ayuda, se beneficia del enorme monopolio de la miseria que la Iglesia tiene montado. Una miseria que la propia Iglesia genera y promueve para poder vender su producto.
Un ejemplo perfecto de ese cinismo es el sida. Los cristofascistas proclaman (sin saber ni de lo que hablan) que Cáritas asiste a los enfermos de sida (ni saben, ni quieren saber, la diferencia entre VIH y Sida) que nadie más ayuda. Para empezar, me parece repugnantemente cínico que los cristofascistas se atrevan a hablar de remediar una enfermedad que ellos mismo promueven. La Iglesia por un lado niega el condón y dice barbaridades como que el condón es el que causa el Sida (hace falta ser muy mala persona y repugnante ser humano… o católico) y luego pretende que le agradezcamos que “asista” a los enfermos en su agonía. La Iglesia se regodea con esa agonia de las disidencia. Por favor, sabemos que los cristofascistas sois personas con poquitas luces y menos cultura y acostumbrados al servilismo, pero eso de querer que te agradezcan que asistas a un enfermo que has generado tú con tu repugnante propaganda pro-sida, es de chiste.
Por otro lado, quiero destacar que no hay ni un ápice de generosidad en Cáritas o cualquier otra ONG católica o religiosa. Utilizan los medios de asistencia para hacer propaganda e imponer a moribundos y enfermos la religión católica a cambio de asistencia. En cuantos hospitales hemos visto al curita de turno correr como un buitre al lado de un moribundo para imponerle la religión o se afilie al club inmobiliario Parcelas en el Más Allá S.A… Sólo basta ver la amenaza que los cristofascistas utilizan contra cualquiera que cuestione lo más mínimo su oscura red de organizaciones recaudatorias: cuando estés moribundo y sólo una monjita te quiera asistir verás… ¡Qué generosidad! ¿O sea que lo hacéis por eso, para infundir miedo? Y qué seguridad tienen de que será una monjita o cura el que asista a un marginado… ya se han ocupado de monopolizar la miseria.
Encima, Caritas se beneficia de la casilla ONG. Una vergüenza y un escándalo que, como si no recibiesen ya bastante dinero, la Iglesia también monopolice el sector de las ONGs. Aunque recibe dinero como laica luego utiliza esa financiación para hacer propaganda religiosa y contar las cosas tan maravillosas que hace la Iglesia. No, Caritas no está pagada por la Iglesia, sino por todos los contribuyentes que marcamos la casilla “fines sociales”, muchos laicos. La Iglesia de los 10.000 millones que recibe no destina ni un 0,5% a obra social.
Cáritas Española recibió en 2011 un total de 17,6 millones de euros procedentes de los fondos del IRPF aportados por los ciudadanos a través de la casilla de Fines Sociales y 5 millones de euros de la Conferencia Episcopal Española
Eso se llama pillar por todos lados. Pero me escandaliza que marque lo que marque el dinero acabe en manos de la Iglesia y su red propagandística.
El fascismo mediatico que impone la Iglesia para mantener su lucrativa inmobiliaria que vende parcelas en el Más Allá es intolerable en una democracia. Que se de una noticia con semejante manipulación, tendenciosidad y mentira es una vergüenza. Ya basta de crear villanos y santos que son justo lo opuesto.
Y sobre esa pretendida verdad que cuenta el video, como dice spidermanzano en un lúcido comentario:
A todos los que alegan que “dice la verdad”. ¿Qué os parecería si en la próxima noticia de una visita del Papa la den así?
- El Papa ha visitado Cuba. En la iglesia católica hay -X- pederastas de los cuales sólo un pequeño porcentaje ha cumplido condena y ninguno ha sido expulsado ni excomulgado.
Bien, ¿no? Dice la verdad.
En cualquier caso, llama la atención que nos tengan tanto miedo que no nos permitan ni existir. La violencia con la que reprimen hasta la más mínima manifestación del sentir de los ciudadanos es muestra de que su estado, su sistema está montado sobre la ignorancia y la mentira. De no ser así permitirían a la gente decidir por sí mismo qué piensan.
Como estamos en la semana del Marketing de la Ignorancia y las Mentiras (ellos lo llaman Semana Santa), creo que es relevante recordar que otro año más han prohibido un movimiento ciudadano de protesta y democracia como es la Marcha Laica que lo que quiere es transmitir a la población el mensaje de que en España ya no hay monopolio, que es aconfesional, que se puede convivir y respetar que otro diga algo diferente a lo que tú quieres imponer. Pero parece ser que no es así.
Mucho más importante es saber que en los presupuestos Generales presentados se ha evidenciado el desprecio del Gobierno Rajoy a la población y a la crisis que nos acucia. Se ha recortado a los ciudadanos y ciudadanas y se ha incrementado el enriquecimiento de la élite. Lo más escandaloso ha sido esa Ley de Blanqueo Estatal de Dinero que es la Amnistía Fiscal que el Gobierno ha ofrecido a todo chorizo, ladrón y narcotraficante que quiera legalizar sus beneficios. A esto hay que sumar que a la Iglesia no se le ha aplicado ninguna reducción por la crisis, han ganado más aún. Mientras en educación se reduce el 20% (ya irán recuperando la Iglesia el sector educación) la Iglesia aumenta sus arcas en plena crisis. La penuria del pueblo siempre es ganancia para la Iglesia.
Sobre el tema de los privilegios de la Iglesia se puede leer un riguroso y profundo artículo de Juan G. Bedoya titulado Jaque al paraiso fiscal, en el que informa de que “Italia acaba con la impunidad fiscal de la Iglesia católica, que también es la mayor casera en España. Los obispos asisten atónitos (y sobre todo mudos) al debate sobre si deben pagar impuestos en solidaridad con los desastres de la crisis”.
Tras varios titulares denunciando que la Iglesia Católica se libra de los recortes: recibirá más millones en 2012, la alarma ha saltado a las redes. Esta información corresponde al BOE nº 315 de 31/12/2011. Sección I pág. 146.615, en la que se presentan los ingresos a cuenta que recibirá la entidad privada Iglesia Católica Española de las arcas públicas, y que es (según el BOE) algo más de trece millones de euros al mes.
Esta cantidad representa un ingreso a cuenta de los alrededor de 250 millones de euros de recaudación que, a través del IRPF, la Iglesia Católica recibe anualmente de parte todos los contribuyentes (lo señalen o no en el impreso de la Declaración de la Renta, quieran o no, sean católicos, budistas, mahometanos, ateos, agnósticos…). Cuando se haga la liquidación final de 2012, correspondiente al IRPF de 2011, serán más de veinte millones de euros al mes.
Pues bien, eso corresponde sólo al “chocolate del loro” de lo que recibe la Iglesia Católica, anualmente, si se compara con los once mil millones de euros que el Estado (central, autonómico y local) entrega a la Iglesia Católica al año, libres de impuestos (vía directa o mediante desgravaciones), a través de diversos conceptos. Y sólo se incluyen los datos que se conocen, pues la Iglesia Católica, por los acuerdos durante La Transición Española, no está obligada a rendir cuentas, y de ahí su opacidad.
Así son las cuentas de la Iglesia Católica en España, según recoge el Anuario de la Laicidad en España 2011, de la Fundació Ferrer i Guàrdia, que se presentó en el Ateneo de Madrid a finales del mes de Mayo del presente año:
El IRPF, las exenciones tributarias y otras prebendas.
249 millones: Asignación IRPF
La Iglesia destina la asignación del IRPF íntegra a la financiación del culto y el clero.
Hay que recordar que esta cantidad que se indica en la casilla de declaración ante Hacienda, no es una cantidad adicional que pagan los católicos. Por el contrario esta cifra se detrae de las inversiones en lo público, dedicándose en exclusividad a la financiación del culto religioso.
80 millones: “Otros fines”
Es la parte que recibe de la casilla “otros fines” del IRPF. Va a diferentes proyectos de instituciones católicas.
2.000 millones: Sin impuestos… más la subida del 0.55 % al 0,7 %
Es el ahorro por la exención del pago de impuestos como el del IBI, el de patrimonio, licencias de obras… La iglesia católica estaba exenta de I.V.A., pero la Comunidad Económica Europea obligó a eliminar este privilegio, considerando que la Iglesia Católica era una empresa privada. Zapatero para compensarla les subió del 0,55 % al 0,7 %, por lo que cada vez que pagan el I.V.A, realmente lo pagamos nosotros.
4.600 millones: Profesores y conciertos
Recibe del Estado para pagar a los 16.000 profesores de religión de los colegios públicos y financiar centros concertados.
3.200 millones: Atención sanitaria
Para financiar tanto dispensarios y centros para transeúntes, como hospitales y centros de salud dirigidos por órdenes religiosas.
25 millones para funcionarios
Le entrega el estado para el pago del sueldo de los religiosos que ejercen como capellanes en cárceles y cuarteles.
500 millones: Monumentos
Es el dinero que recibe para financiar las labores de conservación del patrimonio artístico propiedad de la Iglesia
290 millones: Eventos locales
Subvenciones para abonar los gastos de eventos religiosos y asociaciones de ámbito local
100 millones: Jornada de la juventud
Es el dinero que, según las previsiones, costará al erario público las Jornadas de la Juventud que se celebraron este verano en Madrid.
Suman más de 11 MIL millones de euros. Una media de 250 euros por habitante, sea o no creyente, que ve cómo esta importante cantidad se extrae de los presupuestos de las distintas administraciones públicas (Estado, comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos). A esta cifra sería necesario añadir las aportaciones, más pequeñas, a otras iglesias.
Recordemos que adicionalmente se subvenciona a sus ONG´s, como Cáritas, Manos Unidas, Mensajeros de la Paz… que son casi las 2/3 partes del total que corresponde al conjunto de TODAS LAS ONG´s.
A lo que hay que sumarle también que, debido a un privilegio excepcional que les permite inmatricular* (inscribir unilateralmente propiedades inmobiliarias), la Iglesia Católica en España es propietaria, a través de sus más de 40.000 instituciones: diócesis, parroquias, órdenes y congregaciones religiosas, asociaciones, fundaciones, etc., de un enorme patrimonio consistente en bienes mobiliarios, inmobiliarios, suntuarios, culturales, fundaciones… pues aunque cada una de ellas tengan autonomía jurídica y administrativa, no dejan de formar parte de la misma organización o corporación eclesial.
*INMATRICULACIONES
La ley hipotecaria española concede a la Iglesia Católica la potestad de inscribir a su nombre bienes que no estaban inscritos a nombre de nadie.
A este acto, se le conoce como Inmatricular y ha provocado un auténtico revuelo en muchos pueblos de nuestro país.
Los vecinos han visto como bienes que creían que eran del pueblo han pasado de la noche a la mañana a manos de algunos obispados.
En los últimos años, en Navarra, el Arzobispado ha inmatriculado más de un millar de propiedades, según datos facilitados por el Ministerio de Justicia. Algunas son lugares de culto como ermitas o iglesias y otras son más variopintas: garajes, casas, huertos o algún que otro viñedo o finca de labor. Precisamente en esta comunidad se ha constituido la Plataforma en Defensa del Pueblo Navarro que ha denunciado este tipo de inmatriculaciones; el municipio de Huarte es uno de los que ha interpuesto una denuncia contra el Arzobispado.
En una época, como la que atravesamos, de profunda crisis económica la Iglesia Católica española, en 2010, va a seguir recibiendo “religiosa y puntualmente” del Estado su financiación, sin ningún tipo de recorte.
¿Para qué se utiliza ese dinero?
AMAL denuncia qué tanto la jerarquía de la Iglesia como las organizaciones católicas financiadas a través de los supuestos fines sociales, “dedican gran parte de sus recursos a sufragar costosas campañas para promover la represión sexual, la discriminación por razón de género u orientación sexual, contra la libertad de la mujer, contra los avances científicos o contra la eutanasia y la muerte digna”. De la misma manera utiliza su poder económico para influir mediante sus lobbies en el aparato del Estado, es decir, en los poderes legislativo, judicial y ejecutivo.
En definitiva para organizar campañas políticas que impidan que nuestro país se desarrolle y progrese en consonancia con los avances en los derechos de los ciudadanos/as, culturales y científicos.
Hay que indicar, una vez más, que es el Estado es el que debe cumplir con dar cobertura a las necesidades sociales y no delegar subsidiariamente en ninguna organización privada. En cualquier caso y si de forma puntual y temporal fuese necesaria esa actuación privada, esta tendría que tener las mismas reglas del juego que cualquier ONG, es decir su prestación debería cumplir:
A.- No desarrollar ninguna ideologización religiosa, sexista, homófoba o antidemocrática.
B.- Presentar un proyecto, que sea evaluado según normas, aprobado en consideración de su necesidad e importancia y, al ser con dinero público auditado una vez desarrollado.
Desde una perspectiva de un Estado Laico proponemos diversas alternativas:
1.- Anulando las subvenciones a la Iglesia no sería necesaria la ampliación de la jubilación a los 67 años.
2.- Según Izquierda Unida se podrían crear 400.000 puestos de trabajo.
3.- No sería necesario recortes sociales en:
Educación 2.840,58 8,1 %
Sanidad 4.254,49 8,2 %
Pensiones 1.500 congelación
Servicios Sociales y promoción social 2.515,58 8,1 %
Acceso a la vivienda y
Fomento de la edificación de protección pública 1.209,66 19,3 %
12.320,31 €
No se tiene en cuenta los recortes que de manera adicional ejecutan algunas autonomías, ni tampoco la proyección al presupuesto del año 2012.
Las cifras son claras y por esta situación AMAL inicia una campaña de información y denuncia, con el objetivo de coordinar con los ciudadanos, la EXIGENCIA DE LA INMEDIATA ANULACIÓN DE ESTA FINANCIACIÓN A LAS IGLESIAS.
Algunos ejemplos, no todos, en la Comunidad de Madrid donde se ha comenzado el proceso de expolio e ideologización de la enseñanza.
IES DE SECUNDARIA EN LA COMUNIDAD DE MADRID
325 públicos
393 concertados
95 privados
Con Lucía Figar de Consejera de educación y en plena crisis económica se pusieron en marcha 50 colegios concertados, siendo el curso 2007/2008, el 1º que contó con más centros concertados que públicos.
Concertados en la CAM curso 2004/2005 hasta agosto 2007.
Laicos (empresas privadas o cooperativas de profesor@s) 27
Religiosos de organizaciones católicas 10
Concedidos a organizaciones ultracátolicas 6
Fuentellana, Andel, Los Tilos y las Tablas Valverde (Opus Dei), J.H. Newman (Comunión y Liberación) Monte Tabor (Schoenstatt)
Concertados CAM curso 2007/2008 hasta agosto 2001
Laicos (empresas privadas o cooperativas de profesor@s) 22
Religiosos de organizaciones católicas 13
Concedidos a organizaciones ultracátolicas 4
Alborada, Arenales (Opus Dei), Juan Pablo II (Educatio Servando), Stela Maris La Gavia (Discípulos de los Corazones de Jesús y María)
Creo que con esto basta para saber de dónde viene el poder de la Empresa Inmobiliaria que vende fraudulentamente parcelas en el Más Allá.
Parece ser que una de esas sospechosas “asociaciones por esporas”, que surgen como champiñones a la humedad ponzoñosa de la Iglesia Católica, ha recogido 25.000 firmas para que prohíban la manifestación atea que se había convocado para el Jueves “santo”. Duele imaginarse dónde y cómo lo habrán hecho: entre jubilados melancólicos de Franco, asilos de ancianos, monopolizados por la Iglesia, asilos de indigentes, monopolizados por la Iglesia, centros de desintoxicación, monopolizados por la Iglesia, todos a cambio de subscripciones a la empresa inmobiliaria “Parcelas en el Más Allá” .
Al descubrir una nueva asociación, otra que evoca vagamente a aquél sanguinario “sindicato libre de pistoleros” que la patronal y la iglesia contrataron en la II República para que matara a cualquier trabajador o intelectual que se opusiese a su negocio lobotomizador, recordemos a aquél angelical arzobispo Soldevilla que pagaba a los matones con el dinero de sus casinos de juego (sí, la Iglesia siempre evitando el pecado), la pregunta que surge es: ¿quién les paga? Porque por mucho que los cristofascistas nos quieran colar que surgen del pueblo oprimido (ese que luego va a comer a casa de la hija de Franco en agradecimiento a su acoso y derribo de Garzón), todos sabemos que son empresas pagadas con el dineral de los “señoritos y curas” que se decía antes.
No hay más que ver el ejército de becarios que a los minutos de poner yo una entrada empiezan a defecar manipulaciones y propaganda en los comentarios. De 8 de la mañana a 5 de la madrugada, da igual, no deben tener trabajo u obligaciones… o su trabajo y obligación es ese.
Así que el día de la respetuosa Marcha Laica nos tuvimos que tragar estas escenitas de adolescentes jugando a ser cristianos ante los leones en un estado que impone el cristianismo y lo defiende hasta en la ridiculez, hasta los supuestos rojos ateos que corren a lamerle el anillo al Papa y a insultarnos (penoso el PSOE). La foto que intentaron desde sus medios de propaganda manipular y darle la vuelta para hacer creer con sus torticeros pies de foto que yo estaba agrediendo a “niñas” cuando estaba dándoles la bienvenida (el video lo quitaron de en medio rápido, pero ahí sigue, dando fe de que los únicos que insultaron fueron esos contertulios de Intereconomía llamándome de todo por atreverme a llevar ¡una bandera gay!). Ellos prefirieron dejar la foto para mentes calenturientas. Da vergüenza ajena y pena el teatro de los adolescentes llevados por sus “cuidadores” a sitios en los que había enfrentamiento, buena gente los curas utilizando a menores como escudos humanos:
O sea que a nuestra manifestación pacífica, legal, aprobada, sí pueden venir los cristofascistas a montar ese circo-representación-ofensa, pero el día en que ellos siguen imponiendo unos ritos que no representan ni de lejos a la mayoría de españoles (de no ser así no habrían lanzado costosas, y ridículas, campañas para promover vocaciones) nosotros no podemos manifestar nuestro gozo por vivir en democracia, en libertad y en un estado aconfesional? ¿O es que quizás nos hemos equivocado y esto no es una democracia aconfesional en la que todos los credos (y lo nuestro es un “credo”) recibirán igual trato? ¿Quizás seguimos en la dictadura y cualquier curilla de pueblo puede mandar a un ciudadano a la cárcel o a una viuda a la ruina?
Por mucho que les pese, España ya no está en ese pasado oscuro, medieval, nacional-católico, al que quieren devolvernos con su dinero, su poder y su soberbia.
Y es que la Iglesia está muy rabiosa. Porque ya sólo les queda su botín económico. Ya no pueden disponer de las vidas y mentes del pueblo como hacían antes. Ahora hay unos mecanismos legales que medio protegen al ciudadano de sus quemas de brujas de antaño. Aunque en casos de fuerza mayor como Garzón, haya que sacar a los zombis de paseo y recordar que los saqueadores, asesinos y empresarios que monopolizaron la economía, la banca y las instituciones durante el franquismo, siguen ahí, inmunes, intocables, impertérritos. Maravillas de la “transición ejemplar”.
O una marcha laica. No vaya a ser que se dé alguien cuenta de que en España vive una mayoría laica que no quiere saber nada de esa Iglesia sanguinaria, aprovechada y llena de odio, misoginia, homofobia y racismo.
Pero el estado, incluso con el PSOE, hasta ahora este es el trato igualitario que da al tema:
PD: como regalo os dejo este regalo que me hizo Pat en su Los calvitos de El Plural
PD2: Tu “libertad” no puede consistir en mi desaparición (o mi invisibilidad, o mi silencio). Eso no es libertad, eso es exterminio.
A raíz de la famosa foto, manipulada hasta la saciedad por la derecha para hacer parecer a los revientamarchas católicos los mártires y a los pacíficos laicos, que fuimos acosados, insultados y provocados, los verdugos y acosadores, un intento de insulto que he leído en mil comentarios, blogs y tuits, es el del calzado que yo llevaba. “Esas sandalias que llevabas son horrorosas”, han repetido los cristofascistas a modo de fatal injuria.
En ningún comentario se ha visto más claro su cortedad de miras, su miedo, su servilismo social. Es un verdadero caso de escotoma: ven lo que quieren ver, no lo que hay. Y si no existe, lo completan.
Nunca ha sido más evidente el fascismo genérico, la categorización y el machismo que asola esta sociedad. La gente (especialmente los reaccionarios) sigue categorizando todo en términos binarios de hombre/mujer, masculino/femenino, feo/guapa… y les aterroriza, ofende e inquieta cualquier disidencia de la norma que han aceptado sin siquiera pensar. El ser humano tiene terror al cambio. Por eso es tan fácil imponer el pensamiento reaccionario de la derecha y tan difícil conseguir el más mínimo avance desde la izquierda.
La trampa machista ha sido muy efectiva controlando el cuerpo reproductor de la mujer, dificultando su libertad, imposibilitando la paridad que el feminismo quiere no sólo para las mujeres, sino para los hombres. El poder ha hecho un verdadero lavado de cerebro a la población que ya dura siglos. No saben por qué, pero saben que las mujeres deben esforzarse en adornar, ir adornadas, cuidar su vestimenta, calzado y apariencia, mientras el hombre puede descuidarse, es más, debe descuidarse porque es un síntoma de virilidad. Un hombre que va excesivamente conjuntado, cuidado o guapo, preocupado en complacer visualmente a los demás, en ser observado en lugar de ser observador (punto de vista hegemónico), es inmediatamente cuestionado como poco viril; ergo: potencialmente homosexual.
Y es entendiendo esa limitada forma de clasificar según la caduca dualidad genérica como se explica que se empeñasen en ver mi calzado, perfectamente propio para una manifestación en Agosto, como un fallo de etiqueta.
La mayoría de personas, ni digamos los cristofascistas que pretenden devolvernos al pasado, no se ha querido percatar de que mi apariencia no es fruto de una necesidad estética, fetichista o consensual. Es una provocación, es un acto político, es una reivindicación en sí misma. Quizás por ello no se hayan dado cuenta de que:
Nunca me vestí de mujer. Me vestí de Shangay Lily. Como mucho de Diva. Ninguna mujer se viste como yo iba. Y de Diva multicultural. El turbante fue en todo momento muy premeditado para plantear los hábitos culturales musulmanes, indios o africanos en una sociedad homogénea que no se plantea lo subjetivo que es la definición de masculino y femenino (lo que en España se considera como ultrafemenino, una falda, por ejemplo, en Escocia es el ápice de la masculinidad guerrera gañana, como vimos en Braveheart).
Hace muchos años (desde la presentación de mi primera novela y segundo libro, Escuela de glamour, más exactamente) que dejé de maquillarme y usar el turbante. Entonces la prensa saludó mi cambio con un surrealista “¡Milagro! Shangay Lily se ha convertido en un hombre”. Concretamente en la revista Sorpresa! de 2000. En esta sociedad capitalista, acosada con la repetición de estereotipos fáciles de vender, es incomprensible que alguien utilice su imagen para algo más que encajar en los nichos ofrecidos.
Si dejé de vestirme y maquillarme de lo que la sociedad entiende como “mujer” (ninguna mujer se viste así, repito) fue porque había sido encajado en ese constructo social, aceptado, asimilado, y ya no era efectiva mi disidencia, mi protesta, mi provocación para desafiar lo que es correcto, lo que es masculino o femenino, lo que es correcto o no.
El hecho de que yo fuese vestido bastante informal con pantalones, una fresca camisa y un calzado cómodo, apropiado para una marcha de protesta, no para un photocall, se les escapa completamente. Y ello es posible porque me analizan con los parámetros machistas, clasistas y homófobos que les han enseñado. Es más, me los quieren imponer. Ha habido quien incluso me ha tachado de ir de pai de santo (sacerdote de la santería brasileña), bastante más cercano a mi intención. Hasta homosexuales antiguos y endohomófobos han intentado menospreciar mi activismo porque “te vistes de mujer”, sin saber que esa homofobia y, sobre todo, misoginia, dice más de su ancestral servilismo que de mi inexistente intención o deseo de parecer una mujer. Y, sobre todo, de su deseo de travestirse. No pueden ver la transgresión, el acto político si en el fondo se ve con envidia la posibilidad de vestirse de mujer, algo que para mí fue siempre una pesada carga, un duro trabajo y un esfuerzo considerable que no me compensaba en sí mismo, sino en el activismo.
Sólo sabiendo esto se puede entender que en un conjunto de calle, salvo quizás por el turbante que servía a su función de protegerme la calva del sol, puedan ver una indumentaria femenina (ni digamos un “disfraz de transexual” concepto absurdo e imposible donde los haya; o se es transexual o no se es, lo demás es travestismo como mucho y, en este caso, prejuicios para querer ver a una vestimenta femenina donde hay una clara vestimenta masculina informal). Aún no se han repuesto de mi osadía de maquillarme, llevar tacones y lucir más glamour que sus mejores fantasías y de repente aparezco con lo que sólo se entiende desde la perspectiva de “masculino” (si es que eso existe).
Es verdaderamente hilarante su obcecación en imponer una dictadura, una jerarquía, un imperio de etiquetas que mantenga a todo el mundo atrapado en su nicho (diseñado por ellos, claro).Me divierte enormemente el empeño de los reaccionarios en mantener su corteza de mirada, su arcaico.
Así es: sólo entendiendo esa incultura, esa cortedad de miras, esa promoción de la incultura y la desinformación, se puede entender que de todo lo que proponía políticamente aquella tarde de agosto en la que, bandera gay en mano, fui a protestar por el intento de la derecha de restituir a la Iglesia en su Inquisición, sólo se quedasen con que a mi ego de seudo mujer (que nunca quise ser, como repetí en mil entrevistas y libros), de homosexual que se asemeja a una mujer en su miedo a no encajar en las normas heterocentristas (otro error que he aclarado en mil entrevistas; la maliciosa equiparación de homosexualidad con travestismo, ignorando las diferencias entre sexo, género y deseo), de súbdito del heterocentrismo, controlable por unos parámetros hegemónicos que quieren dictar lo correcto y lo erróneo, lo bonito y lo feo como si fuesen objetivos y no escandalosamente subjetivos y manipulados, de minoría oprimida por unas normas inventadas por el Patriarcado para controlar a sus peones, sólo se quedaron con que ese calzado no era bonito, no era lo suficientemente subyugante, no era “femenino”. Intentaron apelar a mi sentido de la obediencia civil en medio de un acto de desobediencia civil.
Así de absurdos y ajenos a la realidad son ellos, los cristofascistas.
Para recordar las mentiras que la Iglesia Católica y este Papa en concreto utilizan para perseguir, estigmatizar y promocionar el odio a los ateos y laicos, basta con acudir al valioso blog Su nombre en vano y leer la transcripción de la respuesta que ese faro de la honestidad que es Richard Dawkins le dio al Papa Benedicto XVI en su visita a Reino Unido, después de que el actual Papa hubiese equiparado ateísmo con nazismo y se hubiese atrevido a decir que Hitler era ateo. Estas declaraciones son especialmente osadas viniendo de un miembro declarado de las juventudes hitlerianas (ya apuntaba maneras, siempre junto a los verdugos), por lo tanto su ídolo era Hitler. Pero Dawkins le recordó, en un brillante discurso, que Hitler siempre fue católico y de hecho persiguió a los ateos. Aquí el video con subtítulos y debajo la transcripción de Su nombre en vano.
Al comienzo estaba tan indignado como cualquier otra persona debido a las palabras del Papa apenas llegó a Inglaterra, culpando a los ateos de las atrocidades de Hitler y otras en el siglo XX
Pero luego me alegré por eso, pues me pareció que de alguna forma, lo habíamos hecho tambalear tanto, que se estaba viendo forzado a cometer la ignominia de atacarnos para distraer la atención de los verdaderos crímenes que se cometen en el nombre de la iglesia católica.
Tan solo puedo imaginarme… tan solo puedo imaginarme las discusiones en los corredores del Vaticano “¿Cómo los vamos a distraer de los abusos sexuales a niños?”
Y vino la respuesta: “Por qué no atacamos a los secularistas, por qué no atacamos a los ateos? ¿Por qué no los culpamos por Hitler?”
Hitler, Adolf Hitler era católico
Fue bautizado, nunca renunció a su bautizo. El número de 5 millones de católicos británicos aparentemente viene del número de bautizados. Yo no me lo creo, ni una palabra, no creo que haya 5 millones de católicos. Quizás 5 millones que hayan sido bautizados. Pero si la iglesia quiere contarlos como católicos, entonces tiene que contar a Hitler como católico.
Al menos, Hitler creía en una providencia personificada, varias veces habló de ella, y es presumiblemente la misma providencia que fue invocada por el arzobispo de Munich en 1939 cuando Hitler escapó de un intento de asesinato, y el cardenal ordenó un Te Deum especial en la catedral de Munich, y cito, “para agradecer a la divina providencia, en el nombre de la arquidiócesis, por el afortunado escape del Fuhrer”
Voy a leer un discurso, dado en Munich, el corazón la Bavaria católica en 1922, y les dejo que adivinen quién la dio:
Mi sentimiento como cristiano me dirige a mi Señor y salvador, como un luchador. Me dirige como al hombre que una vez en soledad, rodeado por unos cuantos seguidores, reconoció a estos judíos por lo que eran y convocó a muchos para luchar contra ellos y, por Dios, fue el más grande, no como alguien que sufría, sino como un luchador.
En mi amor sin límites como cristiano y como hombre, he leído los pasajes que nos narran como el Señor al final se dirigió con todo su poder y empuño el látigo para echar del Templo a ese grupo de víboras y estafadores.
Cuan grande fue su pelea por el mundo en contra del veneno judío.
Hoy, luego de 2000 años, con profunda emoción reconozco más profundamente que nunca el hecho del por qué tuvo que ser Él quien derramara Su sangre en la cruz.
Esta fue uno de tantos discursos de Adolf Hitler, además de pasajes en Mein Kampf, donde Adolf Hitler invocaba su propio cristianismo católico. No es de extrañar que recibiera u cálido apoyo de parte de la iglesia católica en Alemania.
Incluso si Hitler hubiese sido un ateo, cómo se atreve Ratzinger a sugerir que el ateísmo tiene alguna conexión con sus horribles acciones. Sin importar la falta de creencia de Hitler y Stalin en duendes y unicornios, sin importar si tienen un bigote, como Franco o Saddam Hussein, no hay ninguna relación lógica entre su ateísmo y su maldad.
A menos, claro, a menos, que estés sumergido en la vil obscenidad en el corazón de la teología católica. Me refiero a la doctrina del pecado original.
Esta gente cree, y le enseñan a niños pequeños, al mismo tiempo que les enseñan el terrorífico concepto del infierno, que todo bebé nace en pecado.
Ese es el pecado de Adán, por cierto, Adán, quien ellos mismos admiten ahora que nunca existió.
El pecado original significa que desde el momento que nacemos somos malvados, corruptos, maldecidos, a menos que creamos en su Dios, o a menos que caigamos en el premio del paraíso y el castigo del infierno.
Eso, señoras y señores, es la despreciable teoría que los lleva a asumir que fue la falta de creencia lo que hizo de Hitler y Stalin los monstruos que eran. Todos somos monstruos a menos que Jesús nos salve.
Qué asquerosa, depravada e inhumana teoría como para basar nuestra vida en ella.
Joseph Ratzinger es un enemigo de la humanidad. Es un enemigo de los niños cuyos cuerpos ha permitido sean violados y sus mentes sean llenadas con culpabilidad.
Es vergonzosamente claro que la iglesia está menos preocupada por salvar los cuerpos de los niños de los violadores, que por salvar las almas de los sacerdotes del infierno. Y más preocupada por la reputación a largo plazo de la iglesia misma.
Es un enemigo de los gays, dirigiendo hacia ellos el mismo tipo de intolerancia que su iglesia usaba en contra de los judíos antes de 1962.
Es un enemigo de las mujeres al no permitirles el sacerdocio, como si un pene fuese una herramienta esencial para las tareas pastorales.
Es un enemigo de la verdad, promoviendo mentiras sobre que los condones no protegen contra el SIDA, especialmente en Africa.
Es un enemigo de la gente más pobre de la Tierra, condenándolos a tener grandes familias que no pueden sostener y de esa forma mantenerlos bajo el yugo de la pobreza perpetua. Una pobreza que mira de lejos la obscena riqueza del Vaticano.
Es un enemigo de la ciencia, obstruyendo investigaciones vitales sobre células madre arguyendo no con moral, sino con supersticiones pre-científica.
Ratzinger es incluso un enemigo de la iglesia de la Reina, faltándole el respeto arrogantemente a las ordenaciones anglicanas como, cito, “absolutamente nulas y sin valor”, mientras que al mismo tiempo tratando desvergonzadamente de reclutar vicarios anglicanos para cubrir su patético descenso en ordenaciones sacerdotales.
Finalmente, quizás la preocupación más importante para mí, Ratzinger es un enemigo de la educación. Fuera del daño psicológico de por vida causado por el miedo y culpa que ha hecho infame a la educación católica alrededor del mundo, él y su iglesia han impuesto la perniciosa doctrina educativa que la evidencia es menos confiable para creer, que lo es la fe, la tradición, la revelación y la autoridad.
Su autoridad.
Creo que basta con leer esa lúcida denuncia para entender hasta qué punto la Iglesia y los gobiernos cómplices distorsionan y manipulan la verdad. Lo estamos viendo estos días en Madrid donde se está persiguiendo cruelmente a los ateos y laicos mientras se dice que estamos persiguiendo a los pobre católicos que han invadido la ciudad y van a provocar a barrios como Chueca en el que se atreven a llamarle la atención a las lesbianas por ir de la mano (testimonio de amigas).
Me gustaría saber cómo justifican agresiones como la que un cura y sus pregrinos me hicieron en Sol a mí o esta brutalidad policial que es, como mínimo, violencia de género. La policía obviamente ha recibido instrucciones y autorización del Gobierno del PSOE para buscar a los que no sean peregrinos con su mochila y agredirles. Este puñetazo a una chica sin previa provocación es un asalto a la democracia, a la libertad y a toda la ciudadanía:
Y el periodista Daniel Nuevo al que, por el mero hecho de ser testigo de esa agresión a una chica por parte de un chulo vestido de policía, agreden a continuación brutalmente como se ve en el video y ha contado en su blog.
Si a esto le sumamos el navajazo recibido por Martín Sagrera sólo por usar su libertad de expresión en su ciudad y que Interlobotomía quiere manipular para darle la vuelta: Martín Sagrera agredió a un pobre católico lanzándose violentamente sobre su navaja repetidas veces. ¡Qué malos somos los laicos!
Ya tenemos lo perseguidos que están los católicos después de este repugnante Desfile de la Victoria particular que han organizado para enseñarnos los dientes a los laicos que a Benedicto XVI tanto le molestan en sus paseos de estrellona decadente.
Y para terminar me permito recoger el lúcido comentario de macavity en mi entrada anterior:
Creo el punto de vista desde el que hay que tratar este tema es que se estaba celebrando una manifestación perfectamente lícita, con todas las bendiciones del ordenamiento jurídico español.
Y el ordenamiento jurídico español tiene una cuantas disposiciones al respecto, que son de aplicación en este caso. La primera, el artículo 514.4 del Código Penal, que dice así:
“Los que impidieren el legítimo ejercicio de las libertades de reunión o manifestación, o perturbaren gravemente el desarrollo de una reunión o manifestación lícita serán castigados con la pena de prisión de dos a tres años si los hechos se realizaran con violencia, y con la pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a 12 meses si se cometieren mediante vías de hecho o cualquier otro procedimiento ilegítimo”.
El segundo precepto relevante es el artículo 3.2 de la Ley Orgánica 9/1983, de 15 de julio, reguladora del Derecho de Reunión, que dice así:
“La autoridad gubernativa protegerá las reuniones y manifestaciones frente a quienes trataren de impedir, perturbar o menoscabar el lícito ejercicio de este derecho”.
Y, de paso, el 408 del Código Penal, que reza (es un decir):
“La autoridad o funcionario que, faltando a la obligación de su cargo, dejare intencionadamente de promover la persecución de los delitos de que tenga noticia o de sus responsables, incurrirá en la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de seis meses a dos años”.
A la vista de todo esto:
Los individuos e individuas que cortaron la manifestación en la Puerta del Sol durante hora y media “perturbaron gravemente el desarrollo de una … manifestación lícita”, con lo que cometieron un delito (Art. 10 del Código Penal: “Son delitos o faltas las acciones y omisiones dolosas o imprudentes penadas por la Ley”).
La policía faltó a su obligación de proteger “las … manifestaciones frente a quienes trataren de impedir, perturbar o menoscabar el lícito ejercicio de este derecho”. Y “faltando a la obligación de su cargo”, dejaron “intencionadamente de promover la persecución de los delitos de que tenga noticia o de sus responsables”. Con lo que los policías y los responsables del despliegue policial también cometieron un delito.
De manera que lo que tenemos aquí es, por una parte, un grupo de ciudadanos ejerciendo su derecho fundamental de manifestación recogido en el artículo 21.1 de la Constitución Española (“Se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas.”) de forma perfectamente lícita y legal. Y por otra parte dos grupos de delincuentes, los llamados peregrinos, que “perturbaron gravemente el desarrollo de una reunión o manifestación lícita”, y las fuerzas del orden—y aquí incluyo a los agentes presentes en aquel momento, y a toda su cadena de mando hasta la Delegación del Gobierno y el Ministerio del Interior—, que no sólo dejaron de “proteger las reuniones y manifestaciones frente a quienes trataren de impedir, perturbar o menoscabar el lícito ejercicio de este derecho”, sino que “faltando a la obligación de su cargo, dejaron intencionadamente de promover la persecución de los delitos de que tenga noticia o de sus responsables”.
A partir de este punto se puede matizar todo lo que se quiera. Es cierto que muchos de los delincuentes del primer grupo eran menores, lo que los saca del ámbito del Código Penal y los conduce al de la Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, reguladora de la responsabilidad penal de los menores. Es cierto que no todos ellos delinquieron en el mismo grado, recurriendo algunos a la violencia y otros a las meras “vías de hecho”. Es posible que el el momento de cortarse la manifestación hubiera pocos agentes presentes y no estuvieran en condiciones de detener de forma inmediata a los delincuentes del primer grupo.
Pero persiste el hecho de que había presentes un grupo de ciudadanos ejerciendo legítimamente un derecho constitucional y dos grupos de delincuentes que lo impidieron.
Y, por cierto, ¿quién se llevó al final los palos? Naturalmente, el grupo de ciudadanos que ejercía legítimamente un derecho constitucional.
Gracias
PD: Un nuevo video de una agresión de un católico a un manifestante que sangra copiosamente el mismo día en que me agredieron a mí. Un Católico agrede a un Laico en la manifestación de SOL.
Y en este video se ve en facebook la chuleria y saña de lapolicía con los manifestantes.
La manipulación de la Marcha Laica de ayer ha sido escandalosa. En la mayoría de los medios de comunicación, afines a la derecha y la Iglesia, se ha silenciado la actitud hostil, agresiva y provocadora de los peregrinos y sacerdotes que les “cuidaban” (arrastrar a niñas de 15 años a sitios conflictivos y violentos no es muy responsable) al bloquear la puerta del Sol cuando sabían que allí acababa la única marcha que se nos ha consentido a los laicos (ateo en mi caso) para decir de una vez que existimos y estamos hartos.
Nosotros simplemente estábamos protestando por el favoritismo, prebendas y regalos (exenciones fiscales, transportes, mochilas, espacios públicos, colegios, servicios…) que a la Iglesia Católica se le sigue dando en un estado aconfesional. Pero, sobre todo, estábamos dejando constancia de que ese idílico catolicismo del que toda España goza, no es verdad. Somos muchos los ateos, laicos y de otros credos que ya estamos hartos de tener que callar y escondernos. Nosotros pagamos nuestros impuestos, trabajamos y contribuimos a la sociedad, así que tenemos el mismo derecho que los católicos que vienen recibiendo privilegios que vulneran la Constitución, como las capillas en las universidades o el monopolio de escuelas o la imposición de imaginería y propaganda en centros públicos que nos ofenden.
Ayer era nuestro único día para utilizar los mecanismos democráticos, la libertad de expresión, para expresar nuestro sentir ante un Papa que viene a España como si visitase su cortijo y, de paso, a insultar a los laicos o las leyes aprobadas por un Gobierno que se doblega ante sus insultos.
La marcha avanzaba con absoluta alegría y jovialidad hasta que nos encontramos a un grupo de “peregrinos” provocadoramente ubicados en el paso de la Marcha rezando teatralmente en medio de la vía pública.
(ver PD2)
Muchas fueron las preguntas que surgieron:
¿No tenéis bastante con todas las iglesias, capillas en universidades y hospitales y todo un entramado de edificios mantenidos con nuestros impuestos para ir a rezar en plan “mártir” en plena calle al paso de una Marcha que declara que les ofende vuestra impuesta religiosidad?
¿No tenemos bastante con soportar misas todos los domingos en la televisión pública, declaraciones homófobas, misóginas y pedófilas de vuestros representantes en eventos públicos para que tengáis que invadir nuestro espacio pacífico pactado democráticamente con la Delegación de Gobierno?
¿Si los laicos somos tan malos, el anticristo, extremistas violentos, qué hacían los curas “responsables” de los niños católicos poniéndolos en el paso de la marcha para provocar? Esa es la Iglesia Católica, así opera: lanza a los infelices, indefensos, manipulados niños, a provocar para luego ir de víctimas y correr a rentabilizar su “martirio” si surgiese. La Iglesia Católica ha hecho una carrera del falso victimismo. Escondiendo que han sido ellos los que durante siglos han asesinado a mujeres y hombres, cometido genocidios, exterminado a pueblos y culturas aborígenes que se les resistían, perseguido, encarcelado, denunciado y quemado vivos a homosexuales, mujeres y genios (desde Hipatia hasta Galileo), para después proclamar que eran víctimas del odio que habían sembrado.
Aquellos peregrinos no estaban rezando pacíficamente como se ha dicho en medios, estaban provocando a ciudadanos que están hartos de la imposición de su teatro hipócrita, de su soberbia, de su monopolio. Sabían lo que hacían, intentaban irritar, provocar, zaherir. Si yo te digo que tus rezos me parecen ridículos y ofenden mi inteligencia empírica pero que en tu casa puedes hacer lo que quieras, si te pones a rezar en mi casa acto seguido es que desprecias mi sensibilidad, mi libertad y a mí. Y ayer, pactado con Delegación de Gobierno, ese recorrido era nuestra casa.
A mí, que he vivido muchos años en Nueva York, personalmente me recordaron a esos fanáticos religiosos, que los homosexuales tanto conocemos, que se ponen a la puerta de entierros de víctimas de crímenes homofóbicos con carteles de “Cristo odia a los maricones” o “El sida es el castigo de Dios a los maricones”. Los homosexuales tenemos demasiadas cuentas pendientes con la Iglesia Católica para que sus hipócritas rezos no nos suenen a pura homofobia inquisidora. Fue en ese momento en el que se me hizo la famosa foto que los medios de derechas han utilizado para hacer creer que agredía a los indefensos católicos. Lo único que les dije fue que “Nosotros no necesitamos creer en ningún Dios que no exista para ser buenas personas… nosotros creemos en el ser humano”, ya ves la agresión.
A pesar del esperpéntico espectáculo, proseguimos con la marcha ignorando las provocaciones y de repente nos quedamos atrancados en la calle Carretas. Con un calor infernal, estuvimos taponados allí más de una hora y media. No entendíamos por qué la marcha no avanzaba hasta Sol. Hasta que empezamos a ver que en Sol había banderas de distintos países ondeando. ¡Los peregrinos habían tomado Sol para impedir que nuestra marcha autorizada llegase pacíficamente a su fin! Este punto ha sido silenciado por la mayoría de los medios que dan a entender que nosotros no teníamos permiso para ir a Sol y que allí sorprendimos a los pobres peregrinos que estaban congregados pacíficamente. Era exactamente al revés.
Los peregrinos ni habían convocado, ni estaban autorizados a congregarse en Sol. Se había acordado que nuestra marcha acabaría en ese emblemático punto para los “Indignados”. Cualquier Ayuntamiento, Comunidad o Delegación de Gobierno habría previsto los innecesarios conflictos y enfrentamientos que ignorar nuestros derechos podría acarrear. Pero, ignorando lo peligroso de la situación y los permisos, los peregrinos se fueron llamando unos a otros hasta que llenaron Sol con el fin de volver a reprimir nuestra libertad de expresión, de invisibilizarnos, para buscar un enfrentamiento violento.
Tras más de una hora y media de pie en la calle carretas a 40 grados, es lógico que cuando finalmente pudimos acceder a Sol no estuviésemos del mejor humor (máxime cuando entre los manifestantes había personas mayores, niños, bebes y familias completas). Pero nuestra determinación de finalizar la Marcha en Sol cordialmente se vio resquebrajada cuando allí nos encontramos con grupos de “peregrinos” que nos gritaban, nos dejaban sordos con bocinas para el fútbol (hasta que una señora se la quitó al cretino que me la ponía en el oído cada vez que intentaba hablar), arrojando botellas de agua, escupiendo y poniéndonos el crucifijo en la cara cual toma falsa de “El exorcista en Sol”… A mí se me acercaron varios despistados con su mochila (que nosotros hemos pagado) suecos o irlandeses que me preguntaban por qué no creía en Cristo o por qué estábamos enfadaos con el Papa. Cuando intentabas contestarles se iban santiguándose.
Todos nos sentíamos estafados. Esa es la palabra: estafados por la Delegación de Gobierno que hace unas semanas no titubeó a la hora de cerrar Sol a los madrileños como si esto fuese una dictadura golpista o un estado de excepción o un regreso a la dictadura, pero ahora no había considerado oportuno aconsejar a los peregrinos evitar el recorrido y Sol durante las 2 o 3 horas que duraría la Marcha para evitar enfrentamiento y luego proseguir con su asalto de nuestra ciudad.
Ya habíamos tenido varios enfrentamientos desagradables con grupos que, a sabiendas de lo que hacían, se nos encaraban con la cruz al frente y rezando como si fuésemos el anticristo (mirad en el Papamóvil a ver si allí le veis) y ponían a pobres niñas de no más de 11 años a pasar ese mal trago innecesario (especialmente una niña que lloraba descompuesta y asustada, aferrada a su crucifijo… hay que ser muy mala persona para obligar a una niña a pasar ese trago, pero allí estaban los curas obligándoles a aguantar a pesar de sus lágrimas), cuando me llamó la atención un grupo que a pesar de nuestras protestas de que se marchasen, que ese era nuestro momento, que habíamos respetado su invasión de la ciudad, sus misas grandilocuentes cortando la ciudad, su abarrotamiento de transportes públicos que trabajadoras y trabajadores necesitan, se mantenía de rodillas junto a la fuente (claro símbolo del 15M).
En este momento la mayoría de peregrinos, aconsejados (mal y tarde) por la policía, se habían replegado hacia la calle Preciados, pero este cura parecía determinado a poner en el mayor riesgo posible a sus niños. Muchos empezamos a espetarles que eran unos provocadores, que se fueran, que sus rezos no eran apreciados ahí…. Yo, en concreto repetía como una salmodia que esto ya no era el siglo XVIII sino el siglo XXI. “Esto es una democracia, volveos a vuestra dictadura”, les respondía con mi bandera gay en alto, proclamando que a pesar de ellos ser homosexual ya no es un delito ni una “enfermedad” en España. Que nos ha costado mucho pero, a pesar de ellos, ya no nos pueden vejar, escupir, dar electroshocks u obligar (como a día de hoy pretenden) a llevar una vida de castidad porque el homosexual es un pervertido pecador (palabras del catecismo oficial).
Hasta que el cura vio mi bandera gay delante y, como poseído por el espíritu de Torquemada, la agarró con toda su furia y empezó a tirar hasta que me la arrancó. Mientras esto sucedía un gorila que ya me había empujado varias veces, me empezó a tirar, otros se le unieron e ignoraron mis gritos de que me devolviesen la bandera. El cura se me encaró y empezó a gritarme mientras pisoteaba la bandera gay y me empujaba. Yo me arrodillé a recogerla, no me daba la gana de que ultrajasen así el símbolo de tantas hermanas y hermanos. Entonces me llovieron las patadas y golpes, hasta que me tiraron al suelo y empezaron a pisotearme.
Conseguí levantarme con mi bandera en la mano, pero el grupo de fariseos, se alejaba por la calle Preciados escoltados por la policía. Yo no salía de mi estupor. No puede ver quién me había estado dando patadas y golpes pero mi espalda dolorida daba testimonio de ello.
Y esos son los “pacíficos” peregrinos que rezaban en Sol. Provocadores.
PD: Esta la imagen que han emitido en TVE. Aunque han cortado la parte en que me dan patadas y me empuja el cura para hacer parecer que yo estoy agrediendo. Estaba pidiendo el palo de la bandera que me lo habían quitado.
PD2: En este video que ha subido Intereconomía (y en el que me llaman “este transexual”… que si creen que soy transexual me deberían tratar en femenino. Pero ellos lo que quieren es vejarnos) se ve la “agresión” horrible que le hice a esos provocadores que unos curas responsables de menores pusieron alli. La barbaridad que les digo es la siguiente:
NOSOTROS OS DAMOS LA BIENVENIDA. NO NOS HACE FALTA CREER EN UN DIOS INEXISTENTE PARA SER BUENAS PERSONAS. SOMOS BUENAS PERSONAS PORQUE CREEMOS EN EL SER HUMANO.
A ver cómo manipulan eso para decir que les estaba insultando después de darles la bienvenida e informarles de por qué estaba ahi. Yo no tengo nada que ocultar. Ellos sí.
De toda esta costosa excursión a la Edad Media que son las Jornadas Mundiales de la Lobotomización, er, perdón, Juventud (Católica, se les ha olvidado mencionar en su empeño manipulador), llama la atención el hecho de que las dos primeras hayan tenido lugar en dos capitales mundiales de la comunidad gay: Sídney en 2008 y ahora Madrid. ¿Es una casualidad o más bien subraya esa hipócrita, complicada y cainita relación del catolicismo con la homosexualidad?
Yo no creo que una institución que ha hecho una carrera de perseguir en público lo que promueve en privado, sea ajena a esta nueva oportunidad de perseguir a sus víctimas favoritas (junto a las mujeres, por supuesto). Pero, claro, fiel a su estrategia lo hará “A Dios rogando y con el mazo dando”.
Y es que a la Iglesia le encanta lo de la doble moral: “haz lo que digo, pero no lo que hago”. La hipocresía, la mentira, la manipulación forman parte de los cimientos de esta institución dedicada a promocionar el miedo y la ignorancia. Y si en algún tema ha quedado cada vez más ridículamente patente la doble moral de la Iglesia Católica, ha sido en su relación con la homosexualidad. En los últimos siglos se ha empeñado en negar la existencia de una realidad que, curiosamente, florece en su seno cual amapolas en primavera, con el mismo empeño con el que la ha escondido, especialmente cuando se trataba de pedofilia (Benedicto XVI ocultó a sabiendas muchos casos de pedofilia, por no mencionar la escandalosa protección del pedófilo fundador de los Legionarios de Cristo Marcial Maciel por Juan Pablo II y Benedicto XVI).
Pero esa misoginia, esa negación de la sexualidad más básica y esa antinatural segregación ha convertido a la Multinacional del Más Allá en una verdadera cantera de homosexuales tan torturados como motivados por el continuo roce, la exaltación del fetichismo más homoerótico (bordados prodigiosos en oro y perlas) y el mimo de una erudición que tradicionalmente ha estado unida al alma homosexual.
Por eso resulta chocante que esos mismos homosexuales reprimidos (hay rumores que apuntan hasta a la cúpula papal) se esmeren en perseguir, torturar y aislar a los que simplemente viven con naturalidad una realidad que ellos ocultan tanto como disfrutan.
Esta extraña simbiosis queda patente, por ejemplo en la localización elegida para plantar los 200 confesionarios que el Ayuntamiento nos ha impuesto a los madrileños ateos, laicos o de otros credos: ¿Es casual la ubicación de los confesionarios en el Retiro o algún obispo se ha informado de la larga tradición de “cancaneo” en la zona y ha querido facilitar a los sacerdotes y jóvenes su iniciación en la tradicional relación amor/odio con lo homosexual que la Iglesia ya ha convertido en marca de la casa?
Para los que no conozcan el término “cancaneo”, me permito dejaros un fragmento de uno de mis monólogos teatrales, incluido en “Burgayses”, que creo que explica bastante bien el fenómeno:
Cuando gay.com abrió el primer chat gay de Internet los maricas andábamos tirados por las calles, los parques y los urinarios. Rindiendo culto a Nuestra Señora del Cancaneo. Si algún hetero —o algún marica ignorante de su pasado— al escuchar la palabra cancaneo acaba de visionar a un grupo de maricas peludos levantando las piernas entre frufrús de gasa al ritmo de un can-can mientras se intercambian recetas de tiramisú, que se olvide. El cancaneo podía llegar a esos extremos de absurdez y a muchos más pero en realidad está más relacionado con los hábitos sexuales del perro o can (can-caneo) y su irrefrenable tendencia a cubrir sus necesidades eyaculatorias en sitios públicos… y es que hay que entender que el cancaneo se remonta a los tiempos de la clandestinidad y, claro, entonces no había ni locales ni tiempo para relacionarse con otros maricas antes de la primera pedrada.
No, en los tiempos de la clandestinidad para ligar había que encomendarse, como mínimo, al Niño Chapero de Praga, que dicen que es milagrosísimo y se la levanta hasta a los turistas alemanes de 90 años con impotencia terminal. Aunque para milagroso San Plumífera de Padua, que tener pluma siendo hijo de Mussolini y sobrevivir después de hacer un desfile con tacones tiene mucho mérito… De todas formas mi favorito siempre ha sido Santa Evidente de Teherán, porque ser evidentemente marica en Irán y que no te ahorquen, eso sí que es milagroso. Muchos desconocerán la existencia de todos estos santos mártires del cancaneo y creerán que este culto es muy reciente. Se equivocan, el cancaneo es más antiguo que el catecismo de Fraga Iribarne, especialmente el cancaneo en baños.
Pues resulta que uno de los mayores santuarios de ese cancaneo o cruising se encuentra en el Retiro. ¿Casualidad? No lo creo, repito. Sobre todo si a esto le sumamos el hecho de que los confesionarios recuerdan, en miniatura, a otra de las grandes instituciones del mundo gay: el cuarto oscuro. “Los confesionarios son mini-cuartos oscuros”, decía yo hace poco (hasta que vi ese horror de especie de tablas de windsurf que han plantado en medio del Retiro en lugar de los tradicionales mini-cuartos oscuros con su celosía y todo que tanto morbo habrían propiciado). Así que plantar cuartos oscuros en una zona de cancaneo me parece demasiada casualidad para no ser un guiño de algún obispo muy “entendido” en nuestra rica cultura sexual. Gracias, resaláo, el próximo Orgullo Gay os lo devolveremos poniéndonos vuestros faldones que tan bien ocultan las erecciones. Pero vosotros ya lo sabéis todo del Orgullo.
Que esa es otra: ¿de dónde viene esa obsesión de los católicos de sacar el Orgullo Gay a relucir en cada cuestionamiento que se les haga? ¿Es que vamos a ver al Papa pasear en una carroza leather con porno-monaguillos? Porque mira que se ponen pesados los cristofascistas en su empeño en justificar todos sus excesos comparándolos con el Orgullo Gay. Desde Ana Botella con su absurda “manifestación antigay” (¿qué otra cosa se puede esperar de esta señora de?, si no sabe distinguir entre un grupo ilegal que ataca a la constitución y fomenta el odio, un delito, y un grupo legal que se manifiesta por su laicismo y aconfesionalidad constitucional que se está vulnerando, mal vamos), hasta Gallardón declarando que apoya el Orgullo cuando lo ha perseguido y equiparándolo con Photoespaña (amos, que), pasando por el fascista Henriquez de Luna del Partido Popular (parece que esta amenaza homófoba es una táctica consensuada en el PP) que también plantea que la posibilidad de hacer una marcha antigay es otra cosa que homofobia, violencia y odio a una parte de la ciudadanía a la que el PP quiere recluir en las mazmorras o los hospitales, mientras que los laicos somos muchos que estamos viendo nuestros derechos pisoteados y por eso nos manifestamos.
Pero da igual, “Pues el orgullo Gay…” es el argumento favorito de quienes no dudan en argumentar desde el odio, la sinrazón y la homofobia, ignorando que lo poco o mucho que el Orgullo haya conseguido ha sido desde lo privado, tras siglos de opresión y con la frontal oposición de las instituciones.
Hay que ser muy maniqueo, falsario y populista para intentar equiparar la displicencia con la que el Ayuntamiento y la Comunidad han tolerado una convocatoria que ingresa millones de los bolsillos de particulares, a los que se pone todo tipo de zancadillas y dificultades (desde el empeño en llevarnos a la Casa de Campo hasta los itinerarios surrealistas que algunos años se han intentado imponer para imposibilitar que el evento brille), con un evento forzado desde arriba, impuesto por la oligarquía católica con el dinero de todos, pretendiendo una significación del catolicismo en España que hace mucho que sólo es un mal recuerdo del pasado para la mayoría y que tiene como único objetivo intentar atacar a los grupos tradicionalmente perseguidos por la Iglesia: mujeres (aborto) y homosexuales (Matrimonio).
Por no mencionar la escandalosa mentira que se ha dicho desde el gobierno para justificar y esconder su favoritismo y gasto público declarando que en el Orgullo Gay se rebajan los transportes… MENTIRA. Basta con leer este artículo titulado: La visita del Papa no sale gratis, para darse cuenta de cómos e está regalando dinero del contribuyente a la Iglesia de forma escondida y que durante el Orgullo no se regala ni la emoción. O, como explica concisamente el subtítulo del artículo: Los organizadores presumen de coste cero para el contribuyente. No hay subvención directa, pero sí rebajas en transporte y cesión de edificios públicos.
Si a esto le sumamos la segregación de los peregrinos en los albergues, tenemos el escenario perfecto para que las JMJ acaben siendo las siglas de Jornadas Mundiales del Julai.
Y es que no sé qué obispo satirillo ha sido el que ha decidido que los centros de acogida sean segregados y amontonen a los adolescentes con las hormonas en ebullición con los de su mismo sexo. Al menos las que visitó un amigo periodista que me subrayó que las duchas son comunes y sin separación alguna…. ¿se ducharán los lozanos peregrinos con bañador o exhibirán su pastoral desnudez a sus compañeros entre lascivas burbujas de jabón y seductores roces de cuerpos? Creo que la Iglesia sigue haciendo una labor imprescindible a favor de la homosexualidad, así que, al igual que la derechona que ha descubierto toda una cantera de votos en los gays a los que persigue tanto como corteja, deberían rendirse al encanto de su labor homoproselitista y abrazar a su verdadero rebaño.
Por último aclararle a la horda de cristofascistas que piensen insistir en lo de “marcha antigay” que atacar a un gay es un delito tipificado, un acto de discriminación contra un ciudadano al que, por suerte, la constitución ya protege y reconoce el derecho a ejercer libremente su sexualidad, mientras que la marcha laica es una protesta por el derroche sin consultarnos de nuestro dinero, es un derecho de manifestarnos.
Ese populista reaccionario, fanático e hipócrita que fue el Papa Juan Pablo II ya está un paso más cerca de su anunciada santificación. Ya es beato.
De nada ha servido las airadas denuncias de las victimas de su íntimo amigo Marcial Maciel, el pedófilo fundador de los Legionarios de Cristo, las evidencias de su febril persecución de cualquier intento de renovación dentro de la Iglesia que les alejase de los ricos y poderosos y les acercase a los pobres, su maníaco apoyo a toda una serie de nuevas sectas dentro de la Iglesia dirigidas al dinero, al poder, a la represión y a deshacer cualquier avance que su bestia negra, el Concilio Vaticano II, hubiese intentado conseguir. Juan Pablo II, adoctrinado por su mentor, el actual Papa Benedicto XVI, convirtió la destrucción de todo aquél que quisiese estar al lado de los pobres y enemistado con los ricos en su prioridad y buscó nuevos aliados en esa tarea. Como explica magníficamente Jesús Rodríguez, autor del libro La confesión. Las extrañas andanzas de Marcial Maciel y otros misterios de la Legión de Cristo (Debate), en este artículo oportunamente titulado El aliado oscuro de Juan Pablo II:
Un catolicismo de resistencia. Ese era el proyecto que ofrecía el nuevo Papa en un tiempo de incertidumbres. Para su batalla, necesitaba un ejército incondicional. Ya no le valían los franciscanos, dominicos o jesuitas. Estaban demasiado comprometidos con los pobres. Fronterizos con el marxismo. Enemistados con los poderosos. Wojtyla encontró sus nuevos reclutas en el Opus, los Kikos, Lumen Dei, los carismáticos, Comunión y Liberación, Schoenstatt, San Egidio y en la Legión de Cristo. Juntos se montaron en la máquina del tiempo y rebobinaron hasta los años cincuenta. Hasta una Iglesia con un poder centralizado, sin lugar para la disidencia. Y decidieron que esa era la Iglesia de fin de siglo; la que tenía que reevangelizar el planeta. Maciel sería uno de los mariscales de campo.
Gracias a Juan Pablo II la Iglesia volvió a ser una lucrativa empresa al servicio de los poderosos, junto a los poderosos, dirigiendo a los poderosos. Y si en el camino había que mirar hacia el otro lado mientras su “mariscal” Maciel abusaba de niño tras niño, pues se hacía.
Y eso que en su pontificado tuvo como prioridad perseguir a los homosexuales, el aborto o la libertad de las mujeres y el uso del condón o el sexo fuera del matrimonio. Nunca lo hizo dentro de la Iglesia, donde tenía ingentes masas de usuarios y usuarias de los tres “pecadillos”. Juan Pablo II fue un Papa extraorinariamente hipócrita y populista. A pesar de las reiteradas denuncias contra su amigo e ídolo Marcial Maciel, bloqueó duramente cualquier investigación o proceso contra el pedófilo fundador de los Legionario de Cristo.
Así que hay que entender que esa es la dirección que la Iglesia quiere tomar. Corrupción sobre corrupción, basura sobre basura, arcada sobre arcada. Católicos, Apestólicos y Robamos.
P.D.: Para completar el retrato, recomiendo la lectura de esta columna de la periodista Nicole Thibon para la sección de opinión Dominio Público que titula El beato Juan Pablo II.
Feminista, escritor, actor y activista.
Pionero en España de la visibilidad gay y queer.
Ha publicado las novelas "Escuela de glamour" y "Machistófeles",
y los ensayos "Hombres" y "Mari, ¿me pasas el poppers?".
Fue uno de los primeros personajes abiertamente homosexuales en televisión
en programas como "Corazón de..." en TVE o "La Granja" en Antena 3.
Ahora presenta su nueva obra de teatro "Masculino Singular [el fu(turista)]".
+info: www.shangaylily.com
Acerca de este blog
Una mirada feminista a la realidad LGTB y queer y a la sociedad en general. Artivismo es todo lo que denuncia la discriminación y la opresión de un modo inusitado, creativo y artístico, subvirtiendo los mensajes patriarcales y heterosexistas que nos asfixian.