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Una semana haciéndome pasar por una joven que busca trabajo: falsos autónomos, masajes "de todo tipo" y videollamadas (Parte 2)

Esta es la segunda parte de mi semana haciéndome pasar por Irene Moreno, una joven de 25 años que busca trabajo como auxiliar administrativo. Aquí os dejo con los últimos tres días siendo Irene Moreno.

Esta es la segunda parte del reportaje, puedes leer la primera aquí.

*En estos dos artículos publicaré todo lo que ocurrió, sin filtros ni sesgos.

3 de noviembre

Hoy he decidido volver a Infojobs y explorar otras páginas de empleo para ver qué me encuentro. Renuevo mis anuncios a primera hora de la mañana y me meto en Infojobs.

Empiezo a buscar cosas relacionadas con lo mío, pero sinceramente tengo muy pocas esperanzas en que alguna empresa me acepte en la solicitud porque en todas aquellas a las que puedo postular (por nivel de estudios y experiencia) siempre hay más de 1.000 personas inscritas en apenas unas horas. Además, los salarios son muy bajos, la mayoría se encuentran muy ajustados al salario mínimo y los rangos salariales oscilan, por jornada completa, entre los 12.000 y los 15.000 euros brutos al año.

También busco ofertas de camarera porque tengo experiencia en el sector, o eso dice mi currículum. En Infojobs no hay nada de nada, sólo un par de ofertas de cocinera y una como recepcionista/camarero. Aquí viene el primer trabajo en que, en realidad tienes que hacer dos. Pagan entre 12.000 a 15.000 euros brutos al año y el horario es de 11 a 20 de lunes a viernes. Piden buen nivel de inglés y ofrecen un contrato estable, no indefinido. Entre las labores se encuentran la atención de visitas, usuarios y clientes, la atención y el filtro telefónico, la gestión de salas, eventos, agenda y mail y el servicio de catering. Postulo sin ninguna esperanza porque ya hay 1.500 personas apuntadas.

Chema, el chico de los masajes, me vuelve a escribir para preguntarme si me quedó alguna duda y me vuelve a explicar que puedo hacer una prueba para trabajar dando masajes relajantes. Me explica que no hay sexo y me ofrece 120 euros por una prueba de hora y media. No le contesto, pero puedo ver la fotografía de WhatsApp. Es un hombre joven, de unos 35 años, moreno, pero ni se me pasa por la cabeza hacer la prueba de los masajes relajantes.

Me he tirado bastantes horas del día navegando por la página "Primer empleo" y llamando a algunos anuncios de camarera, pero en ninguno me dicen las condiciones por teléfono, siempre me remiten a la entrevista. Sólo he conseguido saber las condiciones de una oferta y porque estaban especificadas en el propio anuncio. Es una oferta de ayudanta de cocina en la que pagan 1.000 euros al mes por trabajar de lunes a jueves de nueve de la mañana a cinco y media de la tarde y los viernes y sábados en turno partido de nueve y media de la mañana a cuatro y media de la tarde y de nueve de la noche a cierre. Suponiendo que cierren a las doce de la noche tendría que hacer 54 horas a la semana, lo que se traduciría en unos cuatro euros y medio la hora.

En la página "Primer empleo" la mayoría de ofertas son para contratos de formación y prácticas, algo que no me soluciona nada porque supuestamente no puedo hacer convenio de estudios con mi centro de formación porque he terminado mis estudios. 

4 de noviembre

Madrugo, pero no renuevo mis anuncios hasta las 9:30 porque si lo hago muy temprano se quedarán demasiado abajo.

Hoy he decidido centrarme en JobToday, pero cuando postulo al primer puesto para hacer de teleoperadora por 1000 euros al mes, la aplicación me advierte que solo puedo postular de forma gratuita a tres ofertas al día, lo que me limita mucho.

Para mi sorpresa hay muy pocas ofertas en la rama de administración así que tampoco dedico demasiado tiempo a postular y mirar en esta aplicación. 

Sigo buscando y acabo de rebote en una nueva página de oferta y demanda de empleo, Neuvoo.

Empiezo a buscar ofertas en esta página para mi totalmente nueva, pero aquí hay pocas empresas que quieren anunciarse y solo postulo a una en la que buscan un administrativo para cubrir una baja. El contrato dura únicamente 2 meses y pagan 7,42 euros brutos la hora. Calculo que ganaría 593 euros brutos al mes, unos 1.000 euros en dos meses.

Entre búsqueda y búsqueda encuentro una oferta de administrativa que creo que puede cuadrarme aunque piden conocimientos de contabilidad y fiscal. El horario es partido: de lunes a jueves de 10 a 14 y de 17 a 19:30 y los viernes por la mañana. El sueldo se queda en 761 euros en doce pagas. Un sueldo bastante bajo por estar prácticamente todo el día trabajando.

La tarde transcurre tranquila, postulo a varias ofertas de administración, pero la verdad es que con el coronavirus hay muchos menos anuncios de los que creía.

Por Wallapop recibo un mensaje de un chico que me pide clases de idiomas para él, pero yo tengo especificado que no doy clases inglés y mucho menos a adultos. Él me insiste y decido dejar de responder. Tiempo después, me escribe una mujer diciendo que tiene un piso de chicas con servicios de masaje de todo tipo y me deja su teléfono. Me meto en su perfil y observo que la edad máxima para dar esos masajes es 28 años. No respondo y bloqueo.

5 de noviembre

Es mi último día siendo Irene Moreno. He decidido utilizarlo para mirar las ofertas que me mandan los diferentes portales de empleo al correo electrónico.

Empiezo por JobToday y, de nuevo, todo vuelve a ser precariedad. No consigo postular a algo que esté por encima de los 15.000 euros al año, en base a mi titulación y experiencia.

Entre las ofertas que visito me encuentro con una empresa que busca un auxiliar administrativo por el salario mínimo. Además, ni si quiera empezaría con un contrato indefinido, tendría que estar seis meses con un temporal y ya iríamos viendo...

A continuación me encuentro otra oferta de una empresa con mucho peor horario y menos salario que la anterior. Si me cogiesen estaría pringando absolutamente todo el día por 1.030 euros brutos al mes.

Postulo a otra oferta más en la que pagan 1.092 euros mensuales, pero en ninguna consigo que acepten mi solicitud así que me voy como he venido. Sabiendo que, si me hubiesen cogido en alguna de ellas, a lo máximo a lo que podría haber llegado es a 1.092 euros brutos en doce pagas.

A mediodía me llama una mujer, me dice que es de una gran inmobiliaria (no voy a decir el nombre porque al no ir a la entrevista no puedo asegurar 100% si realmente era la inmobiliaria o una subcontrata) y me dice que me ofrece un trabajo como coordinadora de ventas. Me explica que me tendría que dar de alta como autónoma y trabajar a comisión. Por cada piso vendido o alquilado me llevaría un porcentaje y, si consigo que más gente se haga autónoma para vender pisos me llevaría un porcentaje de lo que vendan.

"Al principio no ganarás mucho dinero, pero cuanto más vendas y más captes más sueldo tendrás", me comentan de la inmobiliaria. Cuelgo porque paso de ser falsa autónoma.

Me llega el último mensaje de esta semana. Es un WhatsApp de una mujer llamada Sandra que me ofrece 2.800 euros por hacer videollamadas con señores y enseñarles mi cuerpo. "No hay contacto con los clientes. Todo es por videollamada", pone en el mensaje. Tampoco respondo.

Esto es lo último que recibo antes de terminar mi reportaje. He buscado trabajo en muchos portales y la precariedad era la seña de identidad de todos ellos. Antes de la emergencia del coronavirus, España era el tercer país de la Unión Europea con más trabajadores pobres. Actualmente, unos 7,8 millones de personas en España no pueden afrontar sus gastos cotidianos, según las organizaciones Cáritas y Foessa.