Pato confinado

Receta de chips de verduras caseros

Chips de vegetales.
Chips de vegetales.

Tentempié vegano, alternativa saludable a los snacks, o vicio no culpable. Múltiples presentaciones para un mismo producto: los chips de vegetales caseros. Se pueden hacer al horno, fritos (más pesados), en microondas o deshidratadora, y el resultado debe ser crujiente, sabroso y, claro está, sano. Admiten distintos tipos de frutas y verduras, del plátano a la remolacha, de la patata a la zanahoria, pasando por las manzanas, boniatos, chirivías... El procedimiento es más o menos el mismo: debes deshidratar bien el vegetal y tostarlo hasta conseguir la textura correcta. Aquí recomendamos hacerlo al horno. Normalmente se aderezan con especias y sal. Aunque los venden procesados en supermercados, qué duda cabe que la salud auténtica está siempre en casa (sin aceite de palma, por ejemplo, y menos sal). Sirven de aperitivo y acompañamiento y no tienen demasiado secreto en su elaboración, aunque cueste al principio darles el punto exacto. Lo ideal es combinar distintas frutas, verduras y tubérculos, para obtener un contraste en los sentidos.

Receta de chips de verduras

Chips de batata.
Chips de batata. Bernadette Wurzinger en Pixabay.

Ingredientes 4 personas

  • 2 patatas medianas.
  • 2 calabacines.
  • 2 nabos.
  • 2 plátanos.
  • 1 manzana.
  • 2 zanahorias.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal.
  • Pimienta negra molida.
  • Especias al gusto (orégano, curry, cayena, etc.)

Elaboración:

Uno de los secretos de estos chips de vegetales es ser muy preciso en el corte. Lo ideal es usar una herramienta tipo mandolina. Tienen que salir muy finos (unos milímetros) y que tengan el mismo grosor. Se deben untar con unas gotitas de aceite para obtener la textura adecuada. Recuerda utilizar verduras, tubérculos y frutas que no contengan mucha agua, porque si no será imposible deshidratarlos y obtener el cuerpo de chip. Vigila porque pueden quemarse rápido. Muchos cocineros los hornean en turnos y por variedad para evitar que unos salgan quemados y otros crudos. Hay verduras que terminan hechas muy rápido, como el calabacín, y a otras que les costará más (zanahoria, remolacha). Tienen que asarse sobre papel de horno separadas unas de otras. Según el cocinero, se tienen más tiempo o menos al calor, con una temperatura más o menos elevada. Dependerá de tu horno y del tiempo disponible.

1. Corta las verduras y frutas:

Lava los ingredientes. Corta en rodajas muy finas los vegetales, usando una mandolina o un cuchillo afilado. Sécalos lo mejor que puedas con papel de cocina (si los deseas crujientes deben perder el máximo de agua). Pon en la bandeja el papel de horno. Dispón sobre él las láminas de vegetales separadas unas de otras y previamente barnizadas con unas gotitas de aceite. Añade especias (pimienta, orégano, etc.) sobre ellas. Algunos cocineros las ponen en una bolsa de plástico con las especias y aceite y lo remueven todo junto para que el resultado del barnizado salga más homogéneo.

2. Hornea los chips de verduras:

Ten el horno precalentado a 200 grados (en modo arriba y abajo). Pon los vegetales en su interior y deja que se deshidraten hasta que estén crujientes (alrededor de 15-20 minutos, pero depende de la verdura y el horno). Vigila en todo momento que no se quemen. Puedes darles la vuelta para que se hagan mejor. Hay personas que prefieren ponerlos a menos grados (unos 130 durante una hora), un horneado más lento pero con menor posibilidad de que se quemen por un despiste. Deja que se templen.

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