Pato confinado

Receta de arroz caldoso de pollo y verduras

Arroz caldoso de pollo y verduras.
Arroz caldoso de pollo y verduras. Pato confinado.

Arroz caldoso de pollo. Un clásico. Está en el canon culinario español. Y para llegar hasta allí tienes que tener algo bueno, como Cervantes, Machado, o quizás, en este caso -pues gusta a los niños-, Gloria Fuertes. La razón es sencilla: gustoso, nutritivo, saludable. No tiene nada que envidiar a los arroces que utilizan pescados. Solo que este arroz es barato, con poco gasto tienes un plato excelente, y además se le añade un plus de verduras que nunca sobra en nuestra dieta. Es arroz de huerta, la patria de estos guisos (recuerda que la paella original consistía en un plato con carnes y hortalizas), y muy sencillo de elaborar: al contener más caldo puedes capitanear mejor los sabores y el acabado final. Plato familiar y humilde, tiene esa sencillez zen de las recetas que valen la pena: menos es más, y todo quisqui puede comer como un marqués, y todo marqués debería probar este arroz caldoso con pollo.

Receta de arroz caldoso de pollo con verduras

Arroz caldoso de pollo casero.
Arroz caldoso de pollo casero. Pato confinado.

Ingredientes 4 personas:

  • Arroz bomba (alrededor de 200 gr.)
  • 220 gr. de pechuga de pollo
  • 1 pimiento verde italiano.
  • 1/2 pimiento rojo o bote de pimientos del piquillo.
  • 2 zanahorias .
  • 2 tomates maduros pequeños.
  • Un puñado de judías verdes.
  • Un puñado de guisantes.
  • Champiñones (opcional).
  • Caldo de ave.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Pimienta negra.
  • Pimentón dulce (opcional).
  • Sal.

Elaboración:

Existen distintas formas de proceder y partes del pollo que utilizar. Se puede hacer bien con la pechuga cortada en dados gruesos, siempre que tengas caldo de ave que remate el sabor. Otros utilizan contramuslos, por ejemplo, o muslos cortados en trozos (aunque hay que vigilar con las astillas). Es recomendable que haya bastante pollo para dar más sabor. La elaboración no dista mucho de cualquier arroz: sofrito de las verduras junto a la carne, se rehoga el cereal y después se le añade más caldo que por ejemplo a una paella, para que salga rodeado por una tímida pero deliciosa sopita. La mayoría de los cocineros le añaden tomate para reforzar el sabor, pero si tienes un caldo potente puede funcionar sin él (o si lo deseas más sutil). Si elaboras tu propio caldo -con carcasas de pollo, cebolla y puerro pochado, zanahoria y una hojita de laurel- el resultado será excepcional. Acepta muchas clases de verduras. Combina de fábula con trozos de judías verdes y guisantes cocidos. Puedes incluir setas, como champiñones o shitakes. Recuerda que los arroces caldosos se cocinan diferente: debes ser previsor, detener la cocción antes para que no se pase (mientras está en su caldo continuará haciéndose) y vigilar que no termine esfumándose la salsa.

1. Haz el sofrito para el arroz caldoso:

En una sartén u olla amplia pon a calentar un chorro de aceite de oliva virgen. Añade el ajo y la cebolla bien picada. Después el pimiento verde y rojo cortado del mismo modo. Echa los trozos de pollo, y que se vaya haciendo todo junto hasta que las verduras estén pochadas (hay cocineros que los doran antes y reservan, añadiendo el pollo después junto al arroz). Puedes echar una pizca de pimentón dulce para darle un toque más ahumado o la especia que prefieras, como, por ejemplo, comino. Echa una pizca de pimienta negra. Agrega entonces el tomate rallado. Deja que se guise junto a carnes y verduras.

2. Añade las últimas verduras y llévalo a ebullición:

Cuando el tomate esté hecho agrega trozos de judías verdes lavadas y partidas en trozos gruesos. Si vas a utilizar pimientos del piquillo, incorpóralos lavados y cortados en tiras finas. Echa un puñado de guisantes verdes (pueden ser congelados). Añade el arroz y rehógalo todo junto. Cuando el cereal haya absorbido los líquidos, échale el caldo caliente (si la proporción suele ser de dos de caldo por una taza arroz, aquí es cuatro veces más, aproximadamente).

3. Culmina el arroz caldoso de pollo:

Déjalo que se cueza alrededor de unos 15 minutos. Remueve un par de veces durante el proceso, y apaga el fuego cuando al arroz le queden aún unos minutos de cocción. Deja que se termine de hacer por el calor residual. Sírvelo inmediatamente.

➥ Seguimos con un arroz de tamboril portugués.