Pato confinado

Receta de crema de brócoli y almendras

Crema de brócoli y almendras.
Crema de brócoli y almendras.

El universo de las cremas es uno de los más reconfortantes entre los vegetales cocinados. Es trabajo de brujos y hechiceras. Movimiento alquímico. Hasta el odiado brócoli (solo por algunos) se convierte, tras la magia, en un cáliz de aromas, un imán de estómagos y paladares. Una de las combinaciones más agraciadas está en sus amigas las almendras. La crema de brócoli adquiere de este modo una fuerza de linaje árabe, se forma en esta conjunción un hechizo, con un punto crujiente. Es además muy saludable. Perfecto reconstituyente, caldo de minerales y vitaminas. Al combinarse con un sofrito de cebolla y ajo, y un pelín de vino blanco, todo se multiplica. Hay un encuentro furtivo entre los sabores, una danza ligera y sensual.

Receta de crema de brócoli y almendras

Brócoli.
Brócoli. ImageParty en Pixabay.

Ingredientes 2 personas:

  • 1 brócoli.
  • Un puñado de almendras crudas o varias cucharadas de almendras trituradas.
  • Un vasito de vino blanco.
  • 1/2 cebolla.
  • 1-2 dientes de ajo.
  • 1 rebanada de pan (puede ser integral).
  • Caldo de verduras.
  • Aceite de oliva virgen.
  • Pimienta negra.
  • Sal.

Elaboración:

Funciona como casi todas las cremas, con mimo. Debes pochar la cebolla y el ajo por un lado, y después cocer el brócoli hasta que esté blando y pueda convertirse en papilla. Luego se mezclan todos los ingredientes en la batidora, añadiendo las almendras tostadas. Tiene que salir una crema de brócoli fina y ligera. Puedes reservar algunas almendras laminadas (pásalas por la sartén con un poco de sal) y las sirves como tropezones o decoración. Añade caldo vegetal en el momento de triturarlo (lo justo para que salga cremoso). Hay cocineros que también le echan leche de almendras, y un poco de calabacín.

1. Pocha la cebolla:

En una sartén, con un chorrito de aceite de oliva, pon a pochar la cebolla cortada en juliana, y cuando esté a medio hacer, añade los dientes de ajo, picados. Una vez bien cocidos, echa un vasito de vino blanco y deja que reduzca y que se evapore el alcohol.

2. Cuece el brócoli:

Pon el brócoli lavado y cortado en trozos gruesos en una olla con abundante agua. Retíralo cuando esté tierno. Cuélalo y rehógalo con la cebolla y el ajo durante unos minutos, dándole un punto de sal.

3. Tritura la crema de brócoli y almendras:

Añade todos los ingredientes al recipiente de la batidora o licuadora. Echa las almendras (si son crudas, puedes tostarlas en la sartén con un punto de sal, reservando algunas para la decoración). Machácalas con un mortero para facilitar el proceso. Echa una rebanada pequeña de pan desmenuzada. Agrega un poco de caldo de verduras o de la misma cocción del brócoli, y sal y pimienta. Lícualo hasta conseguir una crema ligera. Decóralo con las almendras que habías reservado y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

➥ Seguimos con una receta de crema de calabaza.