Más cornadas da Garzón

Vaya tentándose la toga Garzón, que a poco que Manos Limpias y Falange sepan trajinarse al progresista Varela, le puede caer el cuarto marrón como inspirador intelectual de la cogida de José Tomás. De momento, las papelas diestras abonan el plantío buscando los hilos que unen la cornada mexicana con el aquelarre rojo. Aquí tienen la versión de Ignacio Ruiz Quintano en ABC: “La cogida de Tomás al quedarse descubierto a la salida de un remate parece un error de bulto, pero es una desgracia, y las almas cursis se aprovechan de las desgracias para producir malísima literatura. Es lo malo. Pasó con Garzón, cogido por el Supremo en un error de gorilón, y pasa con Tomás”.

También en el vetusto diario, Antonio García Barbeito se apunta al doble tirabuzón y ve en los cuernos de Navegante un trasunto de los pitones del morlaco guerracivilista. Ahí les va: “Y ojalá esa alarma de sangre quede toda en los ruedos y no salte las tablas para meterse en otros terrenos de España, que en esos otros terrenos también peligra la vida, aunque creamos que no llevan peligro algunas embestidas”. Lo dicho: la cuarta querella está al caer.

Y por qué no la quinta. Busquen los motivos en el titular al que La Razón dedicó ayer la mitad derecha de su primera página: “Garzón libera al ‘batasuno’ Usabiaga para que cuide a su madre”. Aclaramos que se trata de la madre del sindicalista abertzale, porque tal y como se cuenta, podría parecer la del juez.

Los ‘policías’ de Aído, según ABC

Cosas de los titulares, siempre moldeables a beneficio de obra, como bien sabe quien mandó insertar este en la primera de ABC: “Policías de Bibiana Aído vigilarán la paridad en las empresas”. ¿A que se imaginan una especie de Hombres de Harrelson pateando puertas de despachos y esposando a los varones que los ocupan? Pues se trata de unos simples funcionarios, tan aguerridos como los inspectores de riesgos laborales. Qué poco morbo, ¿no?

No les dejo tiempo para pensarlo, porque en la despedida les atraco con un lisérgico desahogo de Fernando Sánchez-Dragó en El Mundo: “España… ¡Puah! ¡Qué asco! ¡Qué hedor! Plebe sin pueblo, zafiedad, crueldad, mendicidad, suciedad, corrupción, telecaca, envidia, maledicencia, gruñidos. Entren en el váter de cualquier bar. Dibujos obscenos en las paredes, restos de mierda en la taza, sopa de orina en su fondo. El español es un guarro que no tira de la cadena ni baja la tapa del retrete. Vivimos en una pocilga”. Ejem.