Bulocracia

El bulo del padre asesino de Pablo Iglesias (y el del abuelo)

Los detractores de Pablo Iglesias le tienen aún más enfilado desde que forma parte del Gobierno, y no digamos desde la imposición del estado de alarma por el coronavirus. Hay perfiles en las redes sociales que se dedican casi en exclusiva a echar mierda sobre Iglesias y su familia, aunque tengan que recurrir a manidas cuestiones falsas ya desmentidas .

Es el caso de una imagen que se comparte ahora en Facebook y otras redes que afirma que Francisco Iglesias, el padre del vicepresidente segundo del Gobierno, "en 1975 asesinó a dos policías". Se trata de un letrero que se difunde otra vez, pero que ya estuvo de actualidad hace un par de años gracias a Hermann Tertsch y aún antes.

El desmentido de este asunto tiene, además, un respaldo judicial, y si no que le pregunten al periodista reciclado en eurodiputado de la ultraderecha, que se pasa la vida despotricando sobre los Iglesias pese a que los juzgados le cierran la boca y le cuesta dinero.

Lo de Tertsch, en todo caso, parece más animadversión que otra cosa. El 4 de marzo de 2018 lanzó al mundo un tuit en el que acusaba a Francisco Iglesias, padre del líder de Unidas Podemos, de estar relacionado con la muerte del subinspector de policía José Antonio Fernández, atribuida al FRAP en 1973. Un policía, no dos, y en 1973, no en 1975 como indica el compartido de las redes. Además de ser falso incluye errores probablemente porque ha mezclado dos cuestiones diferentes, ambas igualmente falsas: la del padre y la del abuelo, que ahora veremos.

"Entre los miembros detenidos después estuvo el padre de Pablo Iglesias. Como llegó la amnistía nunca fue acusado nadie", decía Hermann Tertsch hace un par de años en Twitter. Pero se trata de una falacia fácilmente desmontable, ya que Francisco Iglesias estaba en la cárcel por repartir propaganda ilegal del Primero de Mayo cuando Fernández fue asesinado.

Le detuvieron el 26 de abril de 1973, le procesaron junto con otros tres detenidos, y el 28 de abril ingresó en la prisión madrileña de Carabanchel hasta junio. Así lo mencionó en su Twitter Pablo Iglesias, también Podemos, un día después de que Tertsch acusara de asesino a su padre. Es muy de derechas echar a alguien en cara el pasado de algún familiar, como si él tuviera la culpa de lo que hacían sus ancestros. Resulta que si tienes un padre asesino, se ve que tú también has de serlo. Pero en este caso, las acusaciones además de graves son falsas.

Lo cierto es que el cartelito que acusa al "papá" de Pablo Iglesias de haber asesinado a dos policías ya llevaba tiempo en las redes, al menos desde 2015, aunque al ser Tertsch quien decidió airearlo, obtuvo más notoriedad y Podemos, su líder y los tribunales salieron al paso.

Hermann Tertsch fue condenado a pagar 15.000 euros a Francisco Iglesias por dos tuits "injuriosos" que le emplazó a retirar un juzgado de Zamora. Vinculaban sin pruebas al padre del líder de Podemos con un asesinato y el juez Manuel García Sanz los consideró una "intromisión ilegítima" y una "vulneración del derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen".

Y es que no escarmienta. Tertsch mantiene su empeño en descalificar a los Iglesias a cualquier precio -nunca mejor dicho- y sus argumentos le explotan en la cara. Antes de acusar a Francisco Iglesias de matar a dos policías, ya fue condenado a pagar otros 12.000 euros por llamar asesino también al abuelo del secretario general de Podemos, Manuel Iglesias Ramírez.

Le tachó de "criminal" en un artículo publicado en ABC el 17 de febrero de 2016 y el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 3 de Zamora le condenó el 28 de junio de 2017 a indemnizar con la citada cantidad a los familiares de Manuel Iglesias, abuelo de Pablo Iglesias, al que también acusó de haber sido partícipe en el asesinato de dos personas durante la Guerra Civil. La Audiencia Provincial de Zamora ratificó dos meses después la condena.

"El abuelo de Pablo Iglesias fue condenado a muerte por participar en sacas, es decir en la caza de civiles inocentes desarmados en la retaguardia en Madrid, en concreto, por ser quien identificó y sacó de su casa para asesinarlos a Joaquín Dorado y Rodríguez de Campomanes y a Pedro Ceballos", decía Tertsch.

La condena incluía el pago de las costas procesales, publicar "a su costa el fallo de la sentencia" a través de su perfil en Twitter y en ABC, y "retirar a su costa de la web y del caché el artículo" difundido por este medio, que según la sentencia el columnista utilizó para "vulnerar el honor del demandante".

El ahora eurodiputado ultraderechista admitió entonces que basó sus acusaciones en otras publicaciones, "no realizando ninguna otra indagación para comprobar la veracidad de la información", ni "contrastando otras fuentes", ni siquiera las causas sumariales. Dejaba en evidencia así Tertsch, además de su habitual ojeriza hacia los Iglesias y Podemos, su nula ética profesional; segando de raíz uno de los principios básicos del Periodismo. Aunque lo acabó aparcando para integrarse en Vox, está claro que si no ataca a algún Iglesias de vez en cuando no es él. Quizás se afilió para que el partido pueda ayudarle a pagar sus vaivenes judiciales. Es una opción.

"Orgulloso de mi abuelo y de todos los antifascistas que lucharon por las libertades frente a tipos como Tertsch", hacía público Pablo Iglesias, por su parte, tras conocer la sentencia judicial.

"Pronto podrían multar por recordar Paracuellos. No desfalleceré en la lucha para que la verdad no quede ni prohibida ni abolida en España", citaba Tertsch tras el fallo. Hablaba de "verdad" cuando había admitido que no contrastaba y mentía. Aunque algo dijo cierto y es que no desfallecerá: han pasado tres años y sigue empeñado en defenestrar a Podemos, a su líder y allegados. Pero el eurodiputado continúa mintiendo y no lo consigue tampoco con el respaldo de Vox.