Opinion · Salud mental en tiempos difíciles

¿Qué sabemos a nivel psicológico y psicosocial de los jóvenes radicalizados?

La radicalización es una problemática de gran relevancia en nuestras sociedades, como es patente en este segundo aniversario de los atentados de Catalunya, siendo el análisis de los aspectos psicológicos y psicosociales de la radicalización todo un reto para las ciencias de la salud mental.

Desde esta perspectiva se han publicado recientemente dos trabajos empíricos de gran calidad en Francia, así como una serie de análisis efectuados a partir de estos estudios, acerca de los perfiles psicológicos y psicosociales de los jóvenes radicalizados. 

En la primera investigación, Laurent Bonelli y Fabien Carrié (1) , han desarrollado un extenso estudio sobre más de 800 jóvenes,  en el  que analizaron  datos provenientes del PIJ (La protección judicial de la juventud) de Francia. Estos autores obtuvieron los datos a través de cuatro fuentes:

 -medidas penales por asociación ligada a terrorismo  175 casos

-medidas civiles por el riesgo de radicalización de menores, 189 casos

-medidas de precaución ante el riesgo de radicalización, 364 casos

-medidas de protección a menores con los padres radicalizados (habían marchado a la guerra en Siria….), 140 casos

A partir del estudio efectuado con los datos recogidos, plantean que hay cuatro tipos de radicalización:

  1. -la radicalización compensatoria: viene de una dinámica de tipo personal, más individual. Intentan protegerse de sus familias disfuncionales, violentas, inseguras. A través de la práctica del Islam encuentran una nueva identidad más fuerte que les incrementa la baja autoestima que poseen
  2. -la radicalización rebelde: es también individual y se inscribe en un contexto de conflictividad familiar aguda. Se relaciona con los clásicos conflictos adolescentes
  3. -la radicalización agnóstica: son jóvenes con fracaso escolar, próximos al área de las bandas y la pequeña delincuencia, que conocen bien el sistema judicial y social. Para ellos admirar el djijadismo, usar su lenguaje les permite poder enfrentarse al sistema que sienten que les oprime, desestabilizar, asustar, a los profesionales con los que tratan. Así se revalorizan
  4. -la radicalización utópica: se acompaña de un proyecto ideológico y político alternativo al orden social

Plantean Bonelli y Carrié (2018) que la radicalización utópica es diferente de las otras tres. Cada uno de los cuatro tipos de radicalización  tiene un perfil psicológico y psicosocial con características propias, y los autores citados desarrollan el siguiente esquema:                                         

 

                                Familia

 

Grupo

     Regulación débil          Regulación fuerte
Integración débil

 

Radicalización compensatoria

-oposición a la familia por razones en relación a la sexualidad

-67% mujeres

Radicalización rebelde

-oposición a la estructura familiar

-50 varones y hembras

 

 

 

Integración fuerte Radicalización agnóstica

-por problemas con instituciones

-88% hombres

 

 

 

Radicalización utópica

-por razones ideológicas

-69% hombres

 

Salvo la radicalización utópica las otras tres radicalizaciones son reactivas a problemas familiares e institucionales y buscan provocar, impresionar, intimidar a familiares, educadores (hablando del poder del terrorismo djihadista, de las batallas ganadas contra los infieles en Afganistán, Siria.. . Casi todos los casos provienen de ambientes de exclusión social, precariedad, problemas graves de vivienda, barrios sensibles, fracaso escolar….ante el porvenir difícil que tienen por delante  se instalan en la inmediatez y el subidón de autoestima que da sentirse vinculados al movimiento djihadista

Es decir, recapitulando, desde el planteamiento de estos autores, Laurent Bonelli y Fabien Carrié (2018) se podría considerar que hay dos tipos de radicalizados

-los reactivos a situaciones sociales y personales

-los utópicos

 En un segundo  trabajo de campo, desarrollado por el antropólogo Pouaud (2) * se plantea también  que hay varios tipos de radicalizados:

1 -la radicalización iniciática: aquí no se trata de jóvenes procedentes de clases marginales, sino de sectores rurales, de clase media , sin problemas escolares, familiares… Así en Vesoul, en el este de Francia, una docena de jóvenes marcha a luchar a Siria. Uno es hijo de militar, otro de médico, de farmaceútico…… Estos jóvenes dicen que marchan para ayudar al pueblo sirio. El primero en marchar se inmola en febrero del 2015.  Para el autor quieren vivir una experiencia iniciática, fuera de lo común., un rito de paso.  En Lunel y en Strasburgo se vieron casos parecidos

2 -la radicalización metafísica:  se trata de un proyecto de vida. Como escribíó Muhamad Def, uno de los líderes de este movimiento “ Nosotros amamos la muerte, como vosotros amáis la vida”.  Estos djiadistas explican que no saben qué hacer con sus vidas. Además como  recoge el libro, F. Koroskavar, señala que la fuerte tendencia a la laicidad de la sociedad francesa les impulsa en la dirección contraria

  1. -la radicalización política: para muchos, por ejemplo, es el conflicto árabe-israelí el origen de su interés por la política y de su radicalización. O en otros casos la situación en Bosnia
  2.  -Jóvenes con problemas psicológicos graves. Así en 2015 en una entrevista en  el periódico Le Figaró un alto cargo de la policía manifestaba que alrededor del 10% de los radicalizados eran esquizofrénicos reconocidos y relaciona la ola de radicalización con la supresión de camas para psicóticos en los hospitales franceses, como consecuencia de los problemas de la reforma psiquiátrica en Francia que vació los manicomios sin crear servicios de atención a los psicóticos, así como de los recortes asistenciales tras la crisis económica del 2008

De todos modos en relación al planteamiento de Pouaud (2018,) hay que señalar que la categoría de jóvenes de origen autóctonos que se convierten en radicales djihadistas tiene muy pocos miembros, existe, pero es minoritaria y además marcha con Daesh  a la guerra de Siria o Afganistán. Estos jóvenes no desarrollan acciones terroristas contra sus propios conciudadanos en su propio país.

Es significativo señalar que en el caso de los atentados de Catalunya, a diferencia de los de Francia y Bélgica, los jóvenes no procedían de contextos de barrios marginales, o ambientes de delincuencia, tampoco de clases medias.  Es por esta razón que su estudio revierte mayor interés, ya que las motivaciones de la acción terrorista son más complejas. Lamentablemente, echamos en falta aquí estudios del nivel de los que he comentado en este texto, estudios que podrían servir muy bien de guía para el desarrollo de  las investigaciones 

(1)  Bonelli , Laurent and Carrié , Fabien. La fabrique de la radicalité. Une sociologie des jeunes djihadistes françaises. Paris, Seuil. 2018

  1. Pouaud, David. Le espectre de la radicalisation. L’ administration sociale en temps de menace terroriste” Rennes, Presses de l’Ehesp.  2018

 

Web del psiquiatra Joseba Achotegui