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Una semana buscando piso de alquiler con un sueldo de 1.250 euros (capítulo II): pisos sin cédula de habitabilidad y colchones encima de los armarios

Desde Mierda Jobs nos hemos propuesto comprobar si es posible conseguir un piso de alquiler digno con el sueldo más común que tienen la mayoría de los trabajadores, 1.250 euros al mes. He dedicado una semana a esta difícil tarea, dividida en tres partes: la búsqueda de piso en Madrid, mi experiencia intentando conseguir vivienda en Barcelona (que cuento en este post) y el rastreo para encontrar un piso en ciudades y pueblos más pequeños (que será el próximo y último capítulo de esta serie).

El primer día (que podéis leer en la entrega anterior) lo primero que hice fue ajustar mi presupuesto. Según mis cálculos (realizados con la herramienta de Cinco Díasal ganar 18.000 euros brutos al año en 12 pagas (que es el salario denominado moda, el más habitual entre la clase trabajadora de nuestro país) estoy ingresando 1.247,40 euros netos al mes. Según las recomendaciones del Banco de España se debe destinar un máximo del 35% del sueldo a la vivienda para poder vivir de forma desahogada, con lo que tendría que dedicar 436,59 euros al mes para el alquiler. A esta cantidad debo sumarle la luz, el agua, la calefacción, internet, la línea de móvil, el abono transporte y la comida para cubrir únicamente las necesidades básicas (y sí, cuento internet no por ocio, sino porque mil veces me toca trabajar en casa).

Esa primera jornada y las siguientes las dediqué también a buscar pisos que se ajustaran a mi presupuesto y a concertar las citas para ir visitarlos, tal y como explicaba en la entrega anterior. A partir de quinto día centré mi búsqueda en otra gran ciudad, Barcelona. Este fue el resultado de las gestiones:

Día 5

Aunque sí que conozco Barcelona porque tengo varios amigos allí, no conozco los barrios en el que los alquileres son más económicos, así que decido documentarme. El Guinardó, Nou Barris y algunas zonas del El Raval son algunos de los lugares en los que la vivienda es algo más barata. No obstante, de la misma forma que he hecho con Madrid, decido buscar las casas en alquiler más baratas de toda Barcelona ciudad y, tras la búsqueda, observo que de las 16.007 casas que están en alquiler, solo me puedo permitir dos. Una de ellas es un bajo de 22 metros cuadrados situado en la rambla de Badal (Sants). En el anuncio se explica que no tiene cédula de habitabilidad y que es un sitio "ideal" para una persona que quiera vivir sola. El piso es absolutamente terrible. En la planta baja hay una pequeñísima cocina y un baño sin ningún tipo de mueble porque no hay espacio para poner ninguno y, en la planta de arriba, a la que se accede por una escalera metálica de caracol, hay un colchón encajado y un sofá en el que como mucho caben dos personas. Cuando llamo a la inmobiliaria me especifican que tengo que pagar el mes en curso, dos meses de fianza y 600 euros de honorarios a la agencia, lo que hace un total de 1.800 euros por entrar a vivir.

El siguiente piso al que puedo optar es todavía peor. Se encuentra en la calle Cortines, cerca del Arc de Triomf. Tiene 15 metros cuadrados y la cama está literalmente encima del único armario que hay en la casa. El piso es rectangular y cuenta con una cocina del tamaño de un escritorio (1,20 metros aproximadamente), una mesa para comer, un armario y un pequeño baño. Como acabo de comentar, la cama está colocada encima del armario. Cuando llamo al número que aparece en el anuncio el comercial me explica que hay lista de espera para ver el piso de la cantidad de gente que quiere alquilarlo. No obstante, me cuenta las condiciones: "Tiene que aportar el mes en curso, la fianza, un mes de depósito y los honorarios de agencia que son el 10% de la anualidad más el IVA, que se quedaría en unos 500 euros aproximadamente". Es decir, que para entrar a un piso de 15 metros cuadrados en el que la cama está encima del único armario que tiene me piden 1.700 euros. Algo que me llama mucho la atención es que en Barcelona multitud de agencias piden el 10% de la anualidad más el IVA. Si ya de por sí me parece una pasada que una inmobiliaria pida una mensualidad al arrandetario, aún peor me parece que le pida el 10% por la anualidad más el IVA que es mucho más dinero. 

El piso más grande que me encuentro por 495 euros ni siquiera es un piso, realmente es un local que han convertido en piso. De hecho, en el propio anuncio se especifica que es un local y que no tiene cédula de habitabilidad. Mide 45 metros cuadrados y la puerta es un escaparate que da a la calle. Evidentemente no tiene ni una sola ventana. Consta de una encimera (que no cocina) con lavadora y vitro de dos fuegos, dos habitaciones muy pequeñas y un baño sin plato de ducha. Cuando llamo, el comercial me dice que tienen pisos más caros pero en mejores condiciones y me manda dos enlaces para que me lo piense. Ambos están relativamente cerca de Diagonal y cuestan un poco más de 600 euros. El primero tiene 35 metros cuadrados y la casa está sin amueblar y el segundo tiene 40 metros, pero la distribución es tan horrible que parece que tiene menos.

Después de esto comienzo a buscar en los barrios en los que supuestamente los pisos son más baratos. En El Guinardó, con un presupuesto de 600 euros solo me puedo permitir dos pisos, el local al que acabo de llamar y un estudio en la calle Varsóvia. Tiene 35 metros cuadrados y es un bajo exterior de dos ambientes: la sala principal en el que se encuentra la cocina, un pequeño sofá y un colchón y el baño que cuenta con lavabo, váter y plato de ducha. En total, la estancia tiene una ventana, porque la ventana que está cerca de la habitación es falsa y está tapiada.

El tercer piso más barato en la zona mide 42 metros cuadrados, es una segunda planta exterior sin ascensor y cuesta 630 euros. El piso en general es muy antiguo y parece que en cualquier momento se puede caer a cachos. La cocina es un habitáculo minúsculo, ya que de ancho tiene 4 baldosas y es imposible que puedan estar dos personas a la vez. Además, todos los muebles son realmente antiguos. Es cierto que tiene una habitación exterior decente, pero la otra es tan pequeña que no cabe ni una cama. El baño también es muy antiguo y de hecho el váter está encajado entre la ducha y el lavabo de forma diagonal, por lo que si una persona se tiene que sentar ahí es muy probable que se dé con el lavamanos y tenga que inclinarse durante el tiempo que esté sentada. 

La siguiente zona en la que busco es en el Raval, aunque rápidamente me doy cuenta de que poco tengo que hacer ahí. El piso más barato cuesta 450 euros mensuales y la cama literalmente está dentro de lo que parece un armario. Lo más grande que encuentro en esa zona por 500 euros mensuales es un piso de 21 metros y para tener un piso algo más decente (36 metros cuadrados) ya tengo que pagar 550 euros al mes, así que decido cambiar a Nou Barris.

La verdad es que en este distrito sí que hay algunos pisos en mejores condiciones y que tamaño/precio se pueden ajustar más a una pareja, a dos amigas o a dos compañeros de piso. El piso más barato que encuentro mide 37 metros cuadrados y cuesta 565 euros. Solo tiene una habitación y la cocina está sin equipar, por lo que me tocaría pagar todos los muebles. El siguiente más barato está en Les Roquetes, tiene dos habitaciones, por lo que podrían alquilarlo dos compañeros. Cuesta 570 euros y mide 50 metros. Por 600 euros hay algunos pisos que miden en torno a 40 y 50 metros y que tienen dos habitaciones, por lo que sí que podría marcharme con otra persona a vivir.

En mi búsqueda, por 650 euros al mes encuentro un piso de 50 metros que tiene tres habitaciones. A las malas sí se pueden meter a vivir ahí tres personas, pero en el piso todo es pequeño, muy pequeño, tanto que el frigorífico está metido en una de las habitaciones porque no cabe en la cocina. Las habitaciones pequeñas son excesivamente pequeñas y en la habitación más grande solo cabe la cama y el armario. Además, el baño es tan pequeño que la ducha es minúscula y el váter está colocado de forma estratégica para que quepa. Cuando llamo a la inmobiliaria, la comercial que me atiende me explica que debo pagar el mes por adelantado, dos meses de fianza, el 10% de la anualidad más el IVA y contratar un seguro de responsabilidad civil que cuesta 150 euros, así que la broma se me pone en 2.894 euros.

Como en Madrid no me dio tiempo porque tenía que ir a ver los pisos presencialmente, decido buscar a las afueras de Barcelona para ver si el precio varía mucho. Selecciono Badalona, Hospitalet de Llobregat, Cornellá de Llobregat y El Prat de Llobregat. En Badalona los pisos son muy caros también y, según mi presupuesto inicial de 436,59 euros, no podría alquilar ningún piso en esa zona, ya que el más barato mide 25 metros cuadrados y cuesta 590 euros. Por 600/650 euros, sí que se puede encontrar algún piso de 2 habitaciones entre 50 y 60 metros cuadrados, aunque la verdad que hay solo tres. En Hospitalet los pisos también son carísimos y me encuentro con estudios de 27/30 metros cuadrados por 525 euros. No obstante, también se pueden encontrar por 600/650 euros pisos de unos 50 metros cuadrados. Por último, tanto en Cornellá como en El Prat los pisos son demasiado caros, aunque también son más grandes.

Próximo capítulo:
Una semana buscando piso de alquiler con un sueldo 1.250 euros: Soria, Huelva y pequeños pueblos

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