Por Henrique Mariño
Se a patria son a terra e os mortos, que dixo Cunqueiro, un non debería dar herba sen antes ter sido despedido nestoutra patria que é a nosa fala. Un idioma está normalizado cando é quen de enviar cartas de amor e declaracións de guerra sen recorrer á lingua considerada de prestixio, pero tamén cando [... seguir leyendo]
Por Henrique Mariño
Ha venido un señor de estos a decirnos que hemos tocado fondo, que es lo que hacen los ahogados antes de que emerjan y nos los devuelva la mar. Es el gas de la podredumbre, que provoca la flotación del cuerpo. Aunque si se descompone mucho, vuelve a hundirse, como una economía que parece expandirse [... seguir leyendo]
La prensa española se la coge con papel de fumar. ¿Cómo no iba a ser Feijóo condescendiente con Dorado en un país que ha sido tan permisivo con el Winston de batea? Ya saben, el distinguido tabaco de contrabando que aspiraban en los ochenta hasta los encargados de perseguirlo. Había que apretar a los capos [... seguir leyendo]
Cada vez que un político gallego se sube a un barco, en tierra firme se desata una marejada. Al desaparecido Anxo Quintana le cayó un chaparrón por codearse en alta mar con Jacinto Rey, un empresario del ladrillo que periódico que tocaba, periódico que hundía. Rajoy llegó a pedir la dimisión del entonces vicepresidente de [... seguir leyendo]
Por Henrique Mariño
El jueves llamé a unos amigos para tomar algo en casa, pero la noche terminó siendo un poco Project X, la película esa del chico que, aprovechando la ausencia de sus padres, monta una fiesta que se le termina yendo de las manos. Normalmente, cuando organizo algo, apenas viene un puñado de colegas, que a su [... seguir leyendo]
Por Henrique Mariño
Castelao nos enseñó que cualquiera puede ser gallego y la necesidad nos obligó a hacernos brasileños, argentinos, venezolanos, estadounidenses o cubanos. Hay países que devoran a sus hijos y otros que los vomitan, pues el único cobijo que pueden darles es un estómago vacío, esa cámara de resonancia del hambre. El eco de nuestras tripas, [... seguir leyendo]
Por Henrique Mariño
Si la democracia es el peor de los sistemas políticos, exceptuando los restantes, tal vez el escrache no sea la mejor forma de protesta, quitando las demás. Uno puede confiar en el buen hacer de los banqueros y los políticos, ponerle una vela a Nuestra Señora de Loreto y sentarse en el sofá a esperar. [... seguir leyendo]
Por Henrique Mariño
Este domingo ha muerto España, ese país que se divierte viendo agonizar a sus hijos. La biografía de Ratón cabe en un obituario breve, pero la sangre derramada tinta la página entera. Era el Justin Bieber de los corrales, la cornuda estrella de rock que arrastraba a las masas hasta el coso. El animal languidecía [... seguir leyendo]
Por Henrique Mariño
El otro día me mandaron que entrevistase a Marcos Ana, un señor que vive en un primero y contesta al teléfono fijo. Llamar a cualquier número que no empiece por 6, además de un anacronismo, me encoge. Se ha vuelto un acto tan íntimo que hasta puede resultar grimoso, como una lengua húmeda que culebrea [... seguir leyendo]
Por Henrique Mariño
Los herpes, como la moda, son cíclicos. Yo los conocí tarde, a esa edad imprecisa en la que no te queda otra que comprarte un chaquetón oscuro para los entierros, reversible en caso de boda, o viceversa. Los herpes, al igual que las asonadas, son también muy españoles. Una tradición vírica que alumbra en los [... seguir leyendo]