Las multinacionales, también las españolas, tienen un poder incuestionable. Algunas de ellas dan la impresión de situarse incluso al mismo nivel que el gobierno, e incluso por encima, lo que hace que sean beneficiarias de cierta impunidad. Parece razonable que surjan de la sociedad civil iniciativas que intenten reducir su poder y controlar sus posibles excesos. Porque las decisiones en una empresa, que tiene como razón de ser la maximización del beneficio, y nada más, serán muy diferentes a las de un gobierno democrático, que tiene como razón de ser la maximización de los votos, que en este caso, es el mal menor.
Las iniciativas de los movimientos sociales que tienen como objeto las multinacionales van enfocadas a la denuncia de sus malas prácticas, a los casos más flagrantes de violación de derechos humanos, prácticas corruptas y la incitación de la guerra. Entre ellas encontramos campañas que denuncian que la banca tenga relación con las empresas de armas, bien financiando sus exportaciones o poseyendo acciones en el sector de producción de armamento. Quienes reciben más críticas son los dos grandes bancos españoles. Otras campañas se refieren a las empresas del sector energético, tanto eléctricas como de petroleo. Estas empresas, para expandir su negocio, tienen impactos sociales y ambientales de perversos efectos en zonas donde habitan poblaciones, muchas de ellas indígenas. Otras empresas, del sector textil, deslocalizan de tal manera su producción, que llegan a permitir que las prendas que aquí compramos, sean producidas por trabajadores en condiciones laborales inaceptables desde un punto de vista humano.
Informes, libros y páginas web de organizaciones no gubernamentales documentan estas denuncias (Setem, ODG, Centre Delàs de Justícia i Pau). Si bien los abusos de las transnacionales es algo común, no podemos admitir que sea aceptable. Por la parte que nos toca, el caso de las empresas españolas nos deben hacer reaccionar. Comportándonos como consumidores responsables, dejando de colaborar con nuestro dinero con empresas que no nos dan garantías de que se comportan correctamente. Denunciando estas prácticas siempre que podamos. Democratizando también la economía.
El movimiento antiglobalización tiene principalmente dos enemigos a los que pretende enfrentarse a través de sus protestas, campañas y alternativas surgidas en foros sociales y otros lugares de proposición de los movimientos sociales. Uno de ellos son las grandes empresas transnacionales, el otro, del que nos ocuparemos en otro momento, son las grandes instituciones internacionales, como el Banco Mundial, El Fondo Monetario Internacional, La Organización Mundial del Comercio o la OTAN, por citar los más importantes.
Las transnacionales han conseguido tener un peso mayor al de muchos estados. De hecho, la empresa mayor del mundo, la petrolera Exxon-Mobil, en la que la familia Bush tiene intereses económicos, tiene una cifra de negocio mayor al PIB de un país nada despreciable como potencia económica como Suecia. Es decir, el presidente de esta petrolera tiene más peso específico, en los ámbitos económicos que son los que rigen nuestra sociedad, que el presidente de Suecia. Otras petroleras, como Shell o BP superan en cifra de negocio el PIB de Dinamarca. La lista es interminable.
En el Estado español tenemos varias empresas de gran tamaño, como Banco Santander, BBVA, Repsol, Telefónica, Zara, El Corte Inglés, Endesa, ACS, Cepsa, Ferrovial, Altadis, Iberdrola, FCC o Mapfre, entre muchas otras. ¿Qué responsabilidad tienen estas empresas con respecto a las sociedades donde operan? ¿Quién se esconde detrás de ellas? ¿Es bueno que existan personas tan poderosas sin nigún control democrático? ¿Es éste el modelo de sociedad que queremos? ¿Quién manda más Zapatero o Botín? ¿Qué podemos hacer para quitarles poder? Lo curioso es que muchas de ellas fueron empresas públicas, bajo control democrático.¿En qué nos ha beneficiado privatizarlas?
Ayer se celebró un acto en Barcelona, en el que además de una gran asistencia, se dio el primer impulso para emprender la aventura de organizar un nuevo foro social en Cataluña. Tras el primer Foro Social Catalán, que se realizó en enero de 2008.
La buena experiencia que supuso este primer Foro, junto con el marco de crisis del capitalismo neoliberal en el que se ha celebrado el reciente Foro Social Mundial de Belém, han hecho que embarcarse en un segundo Foro Social en Cataluña sea la opción preferida por todos los asistentes.
Una motivación extra son los muchos retos a los que habrá que enfrentarse. Conseguir una participación más diversa, tanto sectorial como geográficamente. Conseguir mayor visibilidad y presencia en los medios de comunicación. Llegar a más gente. Conseguir que los mensajes políticos del Foro se reconozcan e influyan en las instancias de poder catalanas. Mantener el Foro como un espacio abierto, pero crear la manera de que no sea más que una reunión de activistas celebrando encontrarse…
Porque la crisis mundial nos ha ofrecido dos oportunidades inmejorables. La sociedad está más sensibilizada que nunca a escuchar alternativas al neoliberalismo e incluso al modelo capitalista, y la voz de los movimientos sociales y de quienes participan en los Foros está más legitimada que nunca, porque hace nueve años que vienen avisando de que esto iba a suceder. Aprovechemos la oportunidad de hacer un Foro Social Catalán que pueda abrir puertas al cambio, que a principios de 2010 no sólo será deseable, sino totalmente urgente, ya que la crisis habrá causado todavía más estragos en Cataluña y en el resto del mundo.
Resulta chocante encontrar en la web de una de las empresas productoras de bombas de racimo españolas, que todavía se oferte en su lista de productos una bomba prohibida en España. Se trata de una bomba de racimo, llamada MAT-120, de la empresa Instalaza. La justificación de la empresa es que así muestra uno de sus mejores logros, una bomba de racimo. Bomba que han decidido la mayoría de países del mundo eliminar de la faz de la Tierra, por ser un arma que causa daños inaceptables a la población civil.
Resulta evidente que para Instalaza se trata de un producto comercial extremadamente positivo y que pese a su prohibición y rechazo por la opinión pública, merece ser expuesto en su catálogo de productos. Para mostrar lo que son capaces de hacer, dicen. Desde un punto de vista empresarial, tiene cierta lógica que de cara a sus clientes muestren su producto estrella. Pero debido a que la comunidad internacional, con el apoyo de la sociedad civil y la población en general, ha decidido que este tipo de bombas debe ser eliminado, no tiene ningún sentido que siga siendo ofertado y expuesto en su web. Es como si una empresa de armas ofertara armas químicas y biológicas, tan detestables o más que las bombas de racimo, por haber sido su producto estrella. Nadie duda que esto sería éticamente inaceptable.
En ese caso, no parece descabellado que al ver en su catálogo de productos la MAT-120, sospechemos que Instalaza pueda tener la tentación de dar salida a su stock de bombas de racimo a través de otros países no firmantes del Tratado de Oslo, que España ha firmado y que muy pronto ratificará. Si bien es cierto que la citada empresa afirma en un comunicado especial “que Instalaza,S.A, acata, como ha hecho en sus más de 60 años de historia, las decisiones del gobierno de España y las cumple escrupulosamente”, creo que debería eliminar no sólo de su producción sino de su catálogo una bomba rechazada por todos y prohibida por ley.
En la rueda de prensa sobre el juicio contra los policias que agredieron a manifestantes anti-deuda, de la campaña “Quién debe quién”, sus representantes explicaron con mayor profundidad algunos detalles de la actuación policial sobre pacíficos manifestantes, que no viene mal recordar, para no olvidar que la responsabilidad de que esto pase es compartida, también por las autoridades políticas del momento.
En primer lugar, según los representantes de la campaña, la estrategia de la policia parece no querer que se haga justicia sino proteger a sus acusados. De hecho, han negado sistemáticamente que estuvieran allí, no se han reconocido en las fotos e imágenes y han repetido hasta la saciedad que no conocían a nadie, cuando las imágenes son realmente explícitas.
El Ministro de Interior de la época, Jaime Mayor Oreja, reconoció que hubo excesos y que los responsables fueron apartados del cargo. Curiosamente, el Jefe policial de aquella acción declaró que no había sido apartado del cargo, sino que había sido promovido y trasladado a la academia de policía, con un aumento de sueldo. No sabemos si en la academia usó el video de la represión policial a los manifestantes contra la deuda externa, para dar ejemplo a sus alumnos (esperemos que de lo que no se debe hacer)
Es la primera vez que la policía se sienta en el banquillo por la represión violenta en una manifestación en este país, cuando no es la primera vez que ocurre. Por lo que nos tenemos que felicitar, pues el estado de derecho parece que a veces es una realidad. Pero no debemos olvidar que este jucio se celebra porque todos los participantes adoptaron una actitud no violenta, y totalmente pasiva respecto a quienes les estaban agrediendo; y porque la violencia policial fue filmada por los medios de comunicación.
Finalmente, en la rueda de prensa mencionada, los portavoces de la campaña manifestaron su preocupación sobre el significado o la intención del gran despliegue policial en la puerta de los juzgados. Porque su presencia transmite dos mensajes, que los acusados (los polícías) sean peligrosos, o que las víctimas (manifestantes pacíficos) sean de quienes nos tengan que proteger, ¿era este último el mensaje que querían transmitirle al juez?
Si algo se le puede reconocer al presidente venezolano es la capacidad de crear debate y de influir en la izquierda alternativa. De hecho, me he encontrado posicionamientos muy divergentes no solo en opiniones conservadoras o socialdemócratas, siempre en contra de Chávez, sino en los movimientos de base posicionados en la izquierda política. Incluso en su país existen voces divergentes, algunas de ellas provenientes de la calle, no sólo de la oposición organizada, sino de ciudadanos de a pie. Más allá de análisis de expertos, quisiera explicar testimonios de venezolanos normales y corrientes, que ofrecen argumentos a favor y en contra de la política gubernamental de su país, porque creo que pueden ser un buen indicador de la realidad de este país que percibimos como ejemplo de cambio y que nos gustaría que éste sucediera de la mejor y más duradera de las maneras. A favor destacaría las menciones a las políticas sociales implantadas desde el inicio de su mandato, con las actuaciones en los barrios más deprimidos (misión Robinson, misión Barrio Adentro,…) gracias a los cuales, los por muchos años olvidados por parte de la Administración venezolana, hoy por fin tiene acceso a salud, educación y vivienda. Más positivo aún considero el proceso de traspaso de poder a los barrios más deprimidos, a través de juntas comunales en las que participan los vecinos, para decidir sobre algunas de las actuaciones municipales que se pueden realizar en sus calles. Si algo me emociona de la política actual venezolana es que ha devuelto la dignidad a los pobres, a los marginados, a quienes se han visto siempre olvidados en este país.En contra habla mucha gente, pero me centraría en la voz de algunos, que, sin ser ricos y ni siquiera clase media, han sufrido algunos desajustes de la toma de decisiones de instancias políticas de su país. Son aquellos que afirman que existe un tratamiento desigual a quienes no se manifiestan a favor de Chávez. Hay quien asegura que se han visto fuera de procesos de selección para puestos en la administración o de ayudas gubernamentales por aparecer en una lista de votantes en contra de Chávez en un referéndum. Si es cierto o no, no lo sé, pero hay quien así lo hace saber sin otro interés que explicar su caso particular a nivel particular. También hay quien habla de la creación de una nueva burguesía alrededor del presidente, la llaman “boliburguesía”. Por otra parte me parece como un elemento negativo de la política actual venezolana, el creciente gasto militar y la excesiva dependencia económica del petróleo. Mientras la dependencia del petróleo se puede ver subsanada por una reorientación de la economía hacia otros sectores productivos y de algún modo ya se está haciendo, el incremento del gasto militar me parece un elemento a corregir. Porque cuando un país incrementa su gasto militar, habitualmente hace que el gasto militar de sus vecinos también aumente. En líneas generales, el presupuesto militar me parece en todos los casos innecesario, porque este dinero debería dedicarse a otros menesteres de mayor utilidad para la población. No hay que olvidar que hay quien lo hace mucho peor, porque por ejemplo quien más gasta en armas y en guerras es evidentemente el enemigo número uno de Chávez, los Estados Unidos. Que con su desmesurado gasto en armas y guerras, también hace que el resto de países del mundo gasten más en aspectos militares.En definitiva, parece que el gobierno de Chávez está produciendo cambios importantes en su país, que hacen tambalear al capitalismo, al menos en su territorio nacional. Pero también parece que el enfrentamiento político, creo que alentado por la oposición venezolana, pero correspondido también por el gobierno chavista, hace que muchos de sus ciudadanos se vean excluidos del proceso de cambio y que se produzca una polarización extrema de la política venezolana, que podría llevar a hacer difícil la convivencia entre su población. Pero como la esperanza es lo último que se pierde, confiemos no sólo en Chávez, sino en el pueblo venezolano, que puede que sea capaz de darnos una lección de transformación social, que nos vendría muy bien.
Para hablar de liderazgo en los movimientos sociales, propongo distinguir en primer lugar los siguientes tres ámbitos. Uno es el de la política tradicional, donde existen partidos políticos con cierta estructura, donde el poder de decisión suele concentrarse en una cúpula, en el mejor de las cosas previamente elegida por votación, donde el liderazgo suele funcionar de arriba hacia abajo. Un segundo ámbito serían los movimientos sociales, que funcionan gracias al liderazgo de pocos o muchos, dependiendo del momento, que carecen de una estructura claramente definida y donde se apuesta principalmente por la horizontalidad. En tercer lugar situaría al Foro Social Mundial, que no es un nuevo partido político, ni un nuevo movimiento social, es más bien un espacio de encuentro, un instrumento para los movimientos sociales y una forma de aprendizaje para construir un mundo nuevo, alternativo al capitalismo, que ya se está construyendo gracias al trabajo diario de cada una de las organizaciones, colectivos, personas y movimientos sociales que en él se dan cita, y que están superando los vicios del mundo viejo que se ve reflejado en los partidos políticos y en algunos movimientos sociales.
En mi opinión, el Foro no necesita líderes concretos, porque su éxito radica en su carácter innovador y en la ruptura con las viejas formas de hacer política, en la ruptura con el mundo viejo (capitalista). Los que llaman a la unidad en el Foro -habitualmente conseguida a través de la elección de un líder- olvidan que lo que nos une es el respeto a la diversidad y que ahí radica nuestro poder. La diversidad, pluralidad y horizontalidad son el arma que más daño puede hacer al sistema hegemónico actual, que es unificador, excluyente y jerárquico. Es por ello que ni Hugo Chávez, ni ningún otro político o dirigente social es el líder del proceso del Foro, porque no tiene líderes ni dirigentes, porque cada uno de sus miles de participantes son igual de importantes. Si bien es importante reconocer que los nuevos líderes de la izquierda de América Latina ayudan al proceso de cambio mundial, siempre y cuando apliquen políticas que vengan determinadas por sus movimientos de base, ajenos, al menos en mayor medida, a las dinámicas de poder. Chávez y Morales lo hacen en muchosde los casos, lo cual debemos apoyar desde el movimiento altermundista. Pero sin dejar de perder nuestra capacidad crítica y de influencia en sus políticas, para evitar tentaciones conservadoras.
Además, el carácter plural e incluyente del Foro permite ejercer influencia política desde él mismo, pero sin pretender hablar en nombre de todos sus participantes. Organizaciones y personas se pueden reunir y articular a su antojo, en total libertad y lanzar proclamas políticas con las que se identifiquen, y de hecho, así ocurre. Además, en el FSM ya se ha encontrado la forma de lanzar mensajes políticos de calado al mundo,a través de las asambleas que en él se celebran. El movimiento altermundista ve aumentada su capacidad de influencia política gracias a esta estrategia del Foro basada en la horizontalidad y la diversidad, lo que no quita que haya movimientos y corrientes poíticas que apuesten por la vía tradicional, con líderes concretos. Todo suma, y para conseguir un cambio real, debemos seguir sumando.
Ya desde hace varios años se está debatiendo entre activistas de todo el mundo, vinculados al proceso del Foro Social Mundial y a movimientos sociales globales, si es necesario tener un líder del movimiento antiglobalización.
Cada vez hay más candidatos. Ahora parece que hemos llegado a cinco presidentes, considerados alternativos y que están realizando profundos cambios en sus respectivopaíses. De éstos, Lula no acaba de gustar en su propio país, y ya le están saliendo corrientes críticas a su izquierda. Correa (Ecuador) y Lugo (Paraguay) no acaban de tener el carisma o el poder mediático necesario. Por tanto, nos quedan dos, Evo Morales y Hugo Chávez.
El presidente venezolano, que ahora podrá presentarse tantas veces como quiera a la reelección -como puede hacer Zapatero y otros presidentes europeos, sin que nos rasgemos las vestiduras- se autoproclama siempre que puede el líder de la izquierda mundial, anti-imperialista, e incluso anticapitalista. E intenta que los movimeintos sociales de todo el mundo así le reconozcan. Hay buena parte de activistas sociales, quizá la mitad, que así lo quieren. Evo Morales, por su parte, sin reclamar nada, parece que ha despertado más simpatías, tanto en la mitad que está por elegir a Chávez como su líder revolucionario mundial, y la otra que prefiere no hablar de líderes. Quizá sea porque Chávez es militar, y lo hace notar, mientras Evo es sindicalista e indígena, y se le nota.
De momento, la opción mayoritaria ha sido la de mantenerse sin líderes, sin nadie que represente a los demás, sin nadie que mande al resto que obedezca. Porque el movimiento social global, que se ve potenciado por el proceso del Foro Social Mundial aporta esta innovación. Aquí nadie habla en nombre de nadie, porque todos somos responsables de nuestros actos, de nuestras organizacione, de nuestras campañas, de nuestra participación política. Defienden, quienes no quieren líderes, que el cambio real se debe producir en cada una de las personas que queremos cambiar el mundo, asumiendo nuestra responsabilidad, sin delegar en otros para que lo hagan, lo que nos hará más fuertes para evitar que los líderes del capitalismo, decidan por nosotros. Es aquí, dicen, donde más le duele al sistema.
Los movimientos por la paz y contra la guerra, reunidos en el FSM de Belem se declararon contra la guerra en cualquiera de sus formas y la proliferación nuclear. Porque consideran que una de las causas de la crisis económica mundial ha sido la guerra y su preparación.
Sin embargo, como viene siendo habitual, los dos protagonistas fueron, por méritos propios, Estados Unidos e Israel. Es decir, la OTAN, organismo para hacer la guerra y mantener el poder de Occidente en todo el mundo; y la ocupación de Palestina, con los sangrientos acontecimientos ocurridos recientemente, que casualmente han hecho que los partidos en el gobierno consiguieran muchos más votos en las elecciones celebradas poco después de los bombardeos. Pidieron también el desmantelamiento de todas las bases militares extranjeras en todo el mundo. Apoyando el cierre de la base militar estadounidense de Manta, decidido por el gobierno ecuatoriano. Además se condenó expresamente la reactivación de la Cuarta Flota de la marina de guerra de EEUU en los mares y ríos de Latinoamérica y la creación de Africom como instrumento de control militar del continente africano.
La conclusión, que nos movilicemos contra la guerra, por la paz. Para ello nos convocan a ir a Estrasburgo el 4 de abril a manifestar nuestro rechazo a la OTAN, aprovechando la celebración de su 60 aniversario en esta ciudad; así como al día de acción en solidaridad con el pueblo palestino y al boicot, desinversión y sanciones contra Israel el 30 de marzo 2009, el día de la tierra Palestina.
Los revolucionarios están de enhorabuena, el capitalismo está en crisis y el neoliberalismo totalmente desprestigiado, y no hay quien no deje de pedir, desde la izquierda o desde la derecha, cambios en el modelo actual.
La izquierda quiere volver a una mayor presencia del Estado, como en los años ochenta, donde buena parte de las empresas eran públicas y las decisiones económicas estaban en manos de políticos más cercanos, al menos geográficamente, a los ciudadanos. Se calcula que el 70% de las decisiones sobre asuntos económicos están en manos de Bruselas. Teniendo en cuenta que buena parte de las decisiones de Bruselas están en manos de la OMC, G8, FMI o BM, todavía se alejan más quienes mandan de quienes obedecemos.
La derecha quiere lo de siempre, mayor flexibilidad laboral, menos impuestos, más libertad económica, menos protección social, pero más medidas (seguridad) para evitar rebeliones de los que vienen del Sur, del mundo y de nuestras ciudades.
Por otro lado, tanto izquierda como derecha, no cesan de repetir que no hay que tomar medidas proteccionistas, porque, dicen, empeoraría la situación económica mundial. En una economía abierta, el grande (las multinacionales) tiene las de ganar.¿Cómo puede ser que gobiernos de derecha e izquierda esten de acuerdo en algo que a quien seguro que beneficia es a las grandes multinacionales? ¿Tanto mandan los grandes empresarios?