Tags: ¿SOY YO O ES LA GENTE?// ANTONIO OREJUDO
Que opine me trae sin cuidado. Reconozco que tenía curiosidad por saber si era discreta. Ya he visto que no. Yo pensaba que la educación refinada daba para más; y estaba por sacar a mis hijos de la escuela pública, que está hecha un asco. Pero veo que los colegios de pago y la educación políglota no garantizan el sentido común, así que los voy a dejar en el instituto del barrio. Por cierto, el único político que ha hablado con sensatez en todo este asunto ha sido González Pons. Que lo hayan mandado callar dice mucho del canguelo de nuestros demócratas, incluso de los más republicanos y homosexuales, cuando tienen que lidiar con los asuntos de La Casa.
Coraje
Estaría bien que los homófobos perdieran el miedo a la Nueva Inquisición (a las Pajín, Aído y De la Vega) y se expresaran con total libertad, que dijeran con claridad lo que piensan. Por ejemplo: los homosexuales no pueden casarse. O: los homosexuales deben estar fuera de la ley. En este sentido, la Iglesia católica es un ejemplo de coraje. Cuando el Papa se ocupa de esos elevados asuntos teológicos que tanto le preocupan (los condones y la penetración anal), no tiene reparos en manifestar su delirante opinión. Acaba de decir que los homosexuales no serán ordenados sacerdotes, aunque sean castos. Podrás estar de acuerdo o no con Benedicto16, pero no me negarás que hay que tenerlos bien puestos para decir eso en la era de la corrección política y en plena crisis de vocaciones.
Vergüenza y filología
Pero, fíjate, prefiero esta actitud, casi naif, a la homofobia vergonzante de nuestros conservadores. Acobardados por la Nueva Inquisición, ninguno se atreve a decir lo que piensa: que la homosexualidad va contra natura y que habría que volverla a llamar pecado nefando. Repiten como una letanía el clavo ardiendo al que se han agarrado: estoy-a-favor-de-que-los-homosexuales-se-casen, pero-que-no-lo-llamen-matrimonio. También dicen: yo no soy racista, pero los moros no me gustan. O: yo no estoy en contra de la inmigración, pero en España no hay trabajo para todos.
¿De dónde les vendrá esta repentina preocupación lexicográfica? No les molesta que los homosexuales se casen y formen familias cristianas. Lo que les molesta es la palabra. Un matrimonio, dicen, no es eso. ¡Pero no dijeron nada, los muy bribones, cuando la palabra nave, utilizada siempre para designar barcos, se aplicó también a los cohetes! ¡Y tampoco protestaron cuando navegar dejó de ser solamente un desplazamiento por mar para convertirse en un viaje por Internet! ¿Acaso no es esta evolución semántica un fenómeno igualmente indignante? No sé qué pensarán en La Casa.
Tags: ¿SOY YO O ES LA GENTE? // ANTONIO OREJUDO
Este periódico ha decidido no incluir suplementos regionales. A mí tampoco me gustan. La prensa regional me deprime. Tiendo a pensar que la noticia que no logra entrar en la sección de nacional carece de importancia. Pero estoy equivocado. Hay asuntos que ya sólo existen ‘regionalmente’. Uno de ellos es la educación pública, cuyo declive se ha acelerado tras el traspaso de sus competencias a las autonomías.
Andalucía bilingüe
Un día Manuel Chaves, presidente de la Junta de Andalucía, se levantó y en vez de estirarse y echarse un pedete, que hubiera sido lo suyo, dijo: hágase la enseñanza bilingüe en Andalucía. Y la enseñanza bilingüe se hizo en Andalucía. Lo que no pudo hacerse tan deprisa como habría querido Chaves fueron los profesores bilingües. Pero ese ya no es un problema del Gran Estadista. Ese es un problema de las delegaciones o de los centros. ¿No hay profesores? Que los hagan. Y efectivamente hubo que habilitar a marchas forzadas, de junio para septiembre, una plantilla de profesores todo lo bilingües que se pudiera. Las entrevistas de trabajo eran bastante rigurosas: ¿Has estado alguna vez en Inglaterra? Sí. Bilingüe. ¿Has estudiado El Inglés con Mil Palabras del Profesor Maurer en CCC? Sí. Bilingüe. Me cuentan que hubo niños que ya sabían inglés de antes, y que iban a clase con algodones en los oídos para que el maestro no les estropeara la pronunciación.
Andalucía igualitaria
Muchos de estos profesores bilingües son reclutados a última hora, poco antes de que empiece el curso, entre los interinos que se han quedado sin plaza. Sensible como es a la calidad de la enseñanza y a la conciliación de la vida familiar y laboral, la Junta de Andalucía no distingue entre provincias andaluzas. Y como todas las provincias son iguales, una maestra interina que acaba de tener trillizos puede ser enviada desde su domicilio en Granada a un colegio de Huelva sin que les tiemble el pulso a las lumbreras de la Consejería de Educación. ¿Qué te tienes que llevar a los trillizos contigo? Te los llevas. ¿Qué los tienes que dejar con la abuela? Pues los dejas; a nosotros qué nos cuentas. Durante ese año la pobre maestra sólo tendrá una cosa en la cabeza: sus trillizos. No creo que le importen mucho los niños a los que supuestamente tiene que formar.
Andalucía socorro.
Parece que la única que se está cargando la enseñanza pública en España es Especulanza Aguirre; pero no es así. Aquí, en el mejor de los mundos posibles, en la Andalucía gestionada por el formidable Manuel Chaves, la enseñanza pública también agoniza entre la desidia y la incompetencia.
Tags: ¿SOY YO O ES LA GENTE?// ANTONIO OREJUDO
¿Cuándo fue la última vez que viste a alguien reconocer en público que estaba equivocado? ¿Quién ha visto a un tertuliano o a un columnista de prensa, a un intelectual, decir que su postura sobre tal asunto no era acertada y que su adversario ideológico tenía razón?
Hablando no se entiende la gente
Los políticos son especialistas en escurrir estos bultos. Los más hábiles siempre encuentran el modo de decir que aunque los hechos han demostrado que no tenían razón, en realidad sí la tienen. Los más torpes como Aznar confunden la firmeza con la obcecación y la cabezonería infantil. Y luego está la simple y llana cara dura, como cuando los socialistas mantenían contra viento y marea que aquel Barrionuevo de los GAL era inocente. No recuerdo ningún debate, ninguna conversación, que sirva realmente para lo que deberían servir las conversaciones y los debates, para contrastar el propio punto de vista, para ver las cosas desde otro lugar y aceptar el propio error. En teoría, todos contemplamos la posibilidad de estar equivocados, pero en la práctica todo el mundo piensa que quien se ha colado es el otro. La admisión de un error o de una equivocación se considera una debilidad.
Capitalismo comunista
Pienso todo esto después de lo que ha sucedido en el sistema financiero de Estados Unidos. He oído un montón de tertulias, he leído comentarios y glosas al fiasco bancario; pero no he visto a nadie decir: “señoras y señores, yo siempre he sido partidario del liberalismo económico y he pontificado sobre las bondades del mercado, he dicho a quien me haya querido escuchar que el mercado se autorregula como un organismo vivo y que el Estado debe dejar hacer y no poner trabas al libre movimiento del capital. Bien, señoras y señores, pues estaba equivocado. Los últimos acontecimientos económicos de Estados Unidos demuestran que si al mercado financiero no lo controla con brazo de hierro un organismo estatal, la avaricia consustancial de los banqueros conduce al desastre. Y yo, señoras y señores, que siempre he dicho que el Estado debe reducirse a su mínima expresión, digo ahora que ha inyectado miles de millones de dólares para sanear el sistema: bendito sea el Estado”.
La glosa de Vargas Llosa
El domingo pasado abrí con ansiedad el diario ‘El País’, y busqué el artículo de Vargas Llosa sobre esa hermosa aporía que nos ha traído todo esto: para que el capitalismo sobreviva a los desastres producidos por el liberalismo, el Estado tiene que intervenir en la economía de un país. Necesitaba su glosa, pero no la encontré. En su lugar había algo sobre Nápoles y la Camorra.
Tags: ¿SOY YO O ES LA GENTE?// ANTONIO OREJUDO
Me río como un tonto con los anuncios de La Primitiva, con ese serial de Ramiro Benítez (interpretado con mucho talento por un actor que no conozco) y su perro multimillonario, Pancho, que desapareció cuando su amo le mandó echar un boleto de lotería al despacho de la esquina.
En vías de desarrollo
Por desgracia, no todos los perros son tan pacíficos como Pancho ni todos los amos tan simpáticos como Ramiro Benítez. El pasado sábado en Alhauín de la Torre, en Málaga, a dos perros rottweiler se les volvieron a cruzar los cables y se lanzaron sobre un niño de cinco años que está muy grave. Creo que el padre de los niños es el amo. En España, los privilegios de los perros, y la desvergüenza de sus amos son propios de un país en vías de desarrollo, que en realidad es lo que somos, aunque en los últimos quince años hayamos vivido dentro de una burbuja. La impunidad de estos majaderos sólo es comparable a la que tuvieron hace muchos años los fumadores, que podían llenar de humo las aulas, los trenes, los aviones y los restaurantes.
Te fastidias tú
Sí, ya sé que a raíz de los últimos ataques de perros asesinos, los dueños están obligados a no sé qué y a no sé cuántos. ¿Pero alguien ha visto alguna vez un perro con bozal por la calle? ¿Y atado? Salvo que el perro sea uno de esos brutotes que van echando espuma por la boca, raro es el amo que fastidia a su chucho llevándolo de la correa. Que se fastidien los demás. Si el perro te viene a ti y te husmea los genitales, es que quiere conocerte. Y si te lame, es que es muy simpático. Y si te muerde un poquito, casi sin hacerte daño, es que es muy juguetón y todavía no controla su fuerza. Y no digo ya las mierdas. ¿Alguien ha visto alguna vez a un dueño recoger la caca de su perro? Los hay, no me cabe duda; pero son los menos. La mayoría deja que el chucho cague donde se le antoja y marque con pis su territorio. Y no le digas nada, no le hagas ver lo incivilizado de su comportamiento, porque es capaz de darte una hostia.
Los perros no ladran
Y luego, por la noche, están los ladridos. Si tienes la mala suerte de vivir en una urbanización, no te quejes a tu vecino cuando su perro ladre enloquecido, a coro con otros cien, hasta las tantas. Te dirá con inocencia: “Los perros ladran”. Los perros ladran, pero cuando vas a otro país menos bárbaro y maleducado que éste, los perros no ladran y las urbanizaciones están en silencio. No es que sean de otra raza, es que perros y amos están obligados en estos países a asistir a cursos de adiestramiento, donde unos y otros aprenden a controlarse y a convivir con los demás.
Tags: ANTONIO OREJUDO// ¿SOY YO O ES LA GENTE?
En Madrid los autobuses tenían cobrador. Se sentaba en la parte trasera con un armatoste plateado, dotado de extraños botones y una manivelita, a la que había que dar una vuelta completa para que saliera el billete. El Metro tenía un trabajador encargado de abrir y cerrar las puertas. Iba en el primer vagón, protegido por unas barras metálicas, leyendo novelas del Oeste, de Marcial Lafuente Estefanía. En cada estación sacaba el cuerpo, comprobaba que todos los viajeros habían entrado y salido, hacía sonar un pito, y accionaba varias veces la palanquita hidráulica que cerraba las puertas. Y con esos trabajos, que hoy resultan imposibles, mantenían a sus familias.
Sector servicios
Si hoy existieran esos empleos, no creo que ningún español los desempeñara. Hace tiempo que los camareros son ecuatorianos, los electricistas argentinos, los fontaneros cubanos y los albañiles ucranianos. Algunas veces me pregunto en qué trabajan los españoles. ¿En qué trabaja hoy aquel camarero de mi barrio que gritaba al fondo hay sitio, y que me ponía sobre la barra de cinc, antes de que la pidiese, una caña fría, perfectamente tirada, y una banderilla? No es que yo añore como el ex ministro Arias Cañete a ese camarero español que recitaba tan bien la lista de raciones. No. Simplemente me pregunto en qué trabajan ahora todos los que trabajaban antes en este enorme sector de servicios llamado España.
Injusticia
Pensaba en todo esto después de que Corbacho, el de los fuertes antebrazos, dijera que, dado el paro que hay, las contrataciones en origen iban a tender a cero. No sabía yo que la culpa del paro la tuvieran los extranjeros. Hasta el otro día pensaba que los extranjeros de lo que tenían culpa era de la delincuencia. A ver si lo he entendido bien, querido Corbacho, y querido Miguel Sebastián, el que todo lo sabe y se mete en todo: la cosa es que hay un montón de españoles que darían su vida por limpiarme la taza del váter, hurgar en el desagüe de la ducha y barrerme las pelusas de debajo de la cama, pero como una maldita ecuatoriana ha usado sus influencias para quedarse con ese preciado puesto de trabajo, resulta que tenemos a una puta extranjera limpiándome la mierda mientras que un honesto español se queda en paro.
Españoles primero
¿Lo he entendido bien? Pues si esto es así, contad conmigo, amigos ministros, para esta nueva cruzada que tú bordaste en rojo ayer. Ni un extranjero más secando el pis en los baños de carretera, ni un extranjero más recogiendo tomates en los invernaderos de El Ejido. Que lo hagan los españoles. Coño.
Tags: ¿SOY YO O ES LA GENTE? // ANTONIO OREJUDO
Por fin han terminado las vacaciones, ese aterrador periodo de tiempo en el que uno no tiene presentaciones de libros, cócteles, conferencias, y en el que tampoco puede encerrarse a trabajar, a leer, a pensar, a escribir la columna de los miércoles.
Vacaciones culturales
Durante cuatro semanas hemos jugado con los niños, y los hemos llevado por ahí, a que conozcan mundo. Tú te esfuerzas por darles un barniz cultureta, pero no tardas en descubrir que lo único que quieren los niños es que haya un parque con columpios cerca. Toda tu ilusión por enseñarles el museo se va al carajo. También le pusiste música de Mozart al feto, y hoy, diez años después, a ese feto convertido en niño lo único que le gusta es High School Musical. A los niños les da igual veranear en Móstoles que en Berlín. De hecho, suelen preferir Móstoles, porque en Berlín los niños del tobogán hablan muy raro. Hasta los catorce o quince años, es decir, hasta la edad en la que ya no quieren ir con sus viejos, los niños no aprecian la batuta cultural que les metemos los padres universitarios.
Por fin miércoles
Así que me alegro de estar aquí otra vez, escribiendo este folio que algunas veces el periódico cuelga en su versión digital. Un folio, el mío y el de mis compañeros de sección, que suscita de vez en cuando alguna reacción. Para mi sorpresa, hay personas que nos leen y que escriben sus opiniones, sus comentarios, al pie de nuestras colaboraciones. Es una nueva relación entre autores y lectores, que entusiasma a los evangelistas de Internet que van por el mundo predicando la buena nueva. Consideran que frente a la incontestable autoridad que siempre ha tenido el autor, la nueva situación, favorecida por las nuevas tecnologías, es pura democracia y libertad
de expresión.
¿Democracia?
Aunque me halaga que la gente lea esta columna de los miércoles, nunca he contestado los comentarios que algunas personas han escrito. No es soberbia ni desinterés. Los leo y algunas opiniones me parecen interesantes. Y a veces las objeciones me han obligado a matizar mis opiniones. No contesto porque estos comentarios nunca van firmados. Y tengo por norma no contestar anónimos. Cuando el sistema de post y comentarios obligue a identificarse a unos y a otros, y no solamente a los autores del post, entonces podrá iniciarse una enriquecedora conversación y un fructífero debate de ideas entre autores y lectores. Mientras tanto, los comentarios sin firma no dejarán de ser pintadas en la puerta del baño. Pero aunque sea así, viva el miércoles.
Tags: ¿Soy yo o es la gente? / Antonio Orejudo
Estoy en el extranjero, pero todo está lleno de españoles. Los reconozco porque van dando voces por todas partes, sobre todo en el autobús. Y porque llevan una española al lado. ¿Qué cómo sé que es española? Por las mechas. Y porque hay un aire de ordinariez que nos distingue, un tufillo de nuevos ricos, de paso, paso, que soy español. Esta falta de educación nos hará con el tiempo universales.
‘Organic’, ‘fresh’
Hay un café en Oxford, muy cerca de la estación de autobuses. Parecido al Starbucks, pero de otra cadena. Ya sabes, muy progre, muy enrollado, muy guay. Parece un café de izquierdas, pero no lo es. Pienso en las semejanzas de este café con el gobierno de Zapatero mientras me tomo un té en tacita de porcelana. El establecimiento tiene tres palabras mágicas, tres palabras tótem, escritas por todas partes: ‘organic’, ‘fresh’ y ‘fair trade’. Como las palabras ‘igualdad’ y ‘mujer’ en boca de nuestros ministros y ministras. Toda la comida que venden es ‘organic’ y ‘fresh’. Como si la comida pudiera ser ‘metalic’. Como si hubiera alguien fuera buscando comida caducada. Pero dicen ‘organic’ y ‘fresh’ para decir que la comida que ellos venden procede de la Madre Naturaleza, sin intermediarios. Aunque los emparedados estén manufacturados y precintados, empaquetados en una fábrica de embutidos por mano de obra barata y pakistaní. Para que los clientes que me rodean disfruten del té han de estar seguros de que al ingerirlo no están siendo agresivos con su cuerpo y por lo tanto con la naturaleza.
‘Fair trade’
El té y el azuquitar son ‘fair trade’, es decir, han sido obtenidos mediante comercio justo. Lo pone en el sobrecito, quién va a dudar de ello. Se trata de que los jóvenes europeos y los socialdemócratas que me rodean puedan tomarse un té con buena conciencia ecológica y política. Con su placer están ayudando a los negritos del África Tropical. Así el té sabe mucho mejor. Lo que me sorprende con este bombardeo de lo ‘organic’ es que todavía haya gente que entra en el McDonalds. El otro día entré a hacer pis y me fijé en el tipo de gente que estaba pecando, comiéndose una hamburguesa. Infieles. Es decir: pobres.
‘Moraleja’
Todo esto de lo ‘organic’ y lo ‘fresh’ es una nueva marca de consumo de niños ricos. Una pijería. Y lo del fair trade es como la caridad del 0,7%: un gesto inútil para mantener tu conciencia tranquila y para que los pobres no se enfaden demasiado, no vayan a prender fuego al mundo. Un gesto conservador, que contribuye a evitar que todo salte por los aires, y podamos irnos, como todos los años, de vacaciones.
Tags: ANTONIO OREJUDO // ¿SOY YO O ES LA GENTE?
Una decisión valiente, dijo Corbacho, el de los fuertes antebrazos, refiriéndose a la idea de la Generalitat. ¡Qué tío, qué vozarrón! ¿Cómo se llevará con la vicepresidenta De la Vega? ¿Y de verdad que no había otra persona para gestionar la inmigración? Solucionar los problemas derivados de las oleadas migratorias no es un trabajo de brocha gorda; y este ministro tiene poco de Jesús Caldera y mucho de Pepe Gotera. Y de Otilio.
Confinamiento progresista
La idea es segregar en centros especiales a los extranjeros menores de edad que lleguen cuando el curso haya empezado. ¡Cuidado, impuntuales! Allí se les enseñará cuáles son las características sociales y culturales de Cataluña, tan peculiar ella. Y todo, por puro progresismo; no olvidemos que Esquerra Republicana tiene sus carteritas en la Generalitat. Me gustaría saber qué piensa Zapatero de esta idea de bombero de su amigo Montilla. ¿Pensará que es progresista, como la directiva comunitaria? Y los que la criticamos, ¿seremos ignorantes y demagogos o directamente fascistas? El que ha elaborado este plan tan fantástico, tan progresista y tan valiente o es un tipo al que le molestan los extranjeros o es un tipo que no tiene ni idea de aprendizaje de lenguas ni de educación. O ambas cosas a un tiempo. ¡Puede que hasta sea un pedagogo nacionalista!
Inmersión lingüística
Hace unos años llegamos con el curso empezado a Elckerlik School, un pequeño colegio internacional en la preciosa ciudad holandesa de Leiden. Mis hijos, que entonces tenían 4 y 6 años, no entendían una palabra de inglés, que era la lengua franca de aquel colegio, al que acudían niños de diferentes nacionalidades. Si en vez de ser Holanda hubiese sido Cataluña, los hubieran confinado y recluido con otros ignorantes mientras les explicaban las peculiaridades del carácter holandés. En el Elckerlik los metieron en su clase correspondiente, con los demás niños. Dos horas al día, tres días a la semana, una excelente profesora de inglés les enseñaba cositas que ellos luego ponían en práctica con angloparlantes de verdad. En menos de dos meses estaban perfectamente integrados.
Tener y no tener
Claro que nosotros éramos emigrantes ricos, por decirlo así. De hecho, no creo que los hijos de los nuevos fichajes del Barça sean confinados, por muy tarde que lleguen a la apertura del nuevo curso. Me da a mí que la brillante idea de la Generalitat se aplicará solamente a los emigrantes pobres, que tienen la cabeza mucho más dura, y a los que no hay manera de que les entren los idiomas ni las peculiaridades sociales de Cataluña.
Tags: ¿SOY YO O ES LA GENTE?// ANTONIO OREJUDO
Para ser nacionalista sólo se necesita que alguien diga lo mal que se come en tu pueblo o lo fea que es la ermita. Entonces sientes una cosa por aquí, que va subiendo: es el nacionalismo. Para dejar de ser nacionalista basta, como decía Ferlosio, con unos minutos de autosugestión.
Vehicular
Antiguos estudiantes de Estados Unidos me han escrito y me han preguntado si Barcelona es un buen sitio para practicar español. Han leído cosas por internet estos días. Yo les sigo diciendo que sí. Lo diré siempre, aunque Cataluña consiga algún día ser una nación soberana e independiente, como acaban de declarar los nacionalistas de Convergència. ¿Que por qué? Porque al día siguiente de convertirse en nación soberana e independiente, ese Gobierno presidido por Artur Mas, o por otro parecido, iniciaría contactos con el Gobierno español para alcanzar algún tipo de acuerdo que permitiera enseñar español como lengua vehicular, signifique lo que signifique esta espeluznante palabra. ¿Tú sabes la cantidad de extranjeros que van a Barcelona para aprender español?
Caspa
Las manifestaciones del folclore nacionalista me parecen todas grotescas. Sin excepción. Me sucede como con las religiones, no me parecen ocupaciones y creencias para gente adulta. Una virgen con dilataciones, un paraíso con huríes si mueres matando en la guerra santa. Desde las sevillanas hasta la jota aragonesa, pasando por la sardana, el chotis, la muñeira y por ese danzarín vasco que da saltitos de bienvenida. Me estoy acordando ahora mismo de esas ofrendas del Barça a la Moreneta cuando gana la Liga. O de esas otras, igualmente patéticas, del Real Madrid a la Almudena. Nacionalismo deportivo y religión: demasiada pureza para mi organismo. Esos jugadores musulmanes que tienen que arrodillarse ante la Virgen de la nosequé merecen un capítulo aparte en la ‘Enciclopedia General de la Caspa’, todavía por escribir.
San Fermín
Y por supuesto los sanfermines, que ahora retransmiten por televisión. Me extraña que las cadenas autonómicas nunca hayan cubierto el lanzamiento de la cabra por el campanario o la decapitación de los pollos colgados. Mucha gente estaría allí, a primera hora de la mañana. Y no faltaría una marca comercial que patrocinara la retransmisión. A mis 45 años, cumplido el primer cuarto de mi larga vida, puedo decir que voy camino de conseguir lo que una vez me propuse: morir en la cama habiendo testado y sin haber acudido jamás a las fiestas de San Fermín.
Tags: ¿SOY YO O ES LA GENTE?// ANTONIO OREJUDO
Juego a imaginar que los escritores tienen la misma influencia social que los futbolistas, y que una multitud enardecida los espera en Barajas después de una brillante conferencia titulada, qué sé yo, “Leche, cacao, avellanas y azúcar en la narrativa española actual”.
Creadores
Me gustaría, te lo digo con la mano en el corazón, que Juan Goytisolo llenara estadios de fútbol. Y que la gente encendiera mecheros y recitara con él esa canción suya, tan conocida, que habla del canon literario español, impuesto por el poder, que deja fuera lo único que merece la pena de nuestra tradición: el Arcipreste, la ‘Lozana’ y el propio Goytisolo. En la Feria del Libro de Madrid la gente hacía cola para ver a Ken Follet. Entre los nuestros triunfó Carlos Ruiz Zafón. Pero a ninguno de ellos lo esperaban con pancartas en la Plaza de Colón ni le pusieron un autobús descapotable para recorrer Madrid. Lo más parecido a mi sueño es el Blizzard Worldwide Invitational, que se ha celebrado el pasado fin de semana en París. Allí, sí, las estrellas son los creadores. Pero otro tipo de creadores; los creadores de mundos virtuales. ¿Los novelistas? No, los creadores de videojuegos. Allí los informáticos que han creado ‘Warcraft’ son aclamados como estrellas del rock por miles de seguidores. Qué digo miles: millones. Grand Theft Auto IV vendió seis millones de copias en una semana. Ni Follet, ni Zafón, ni Goytisolo.
Poetas
Parece mentira, pero hubo un tiempo en el que los escritores –¡los poetas!– estaban tan cerca del dinero y del glamour como lo están hoy los deportistas. ¡Qué abrazo le metió Casillas a Su Majestad! Todas las terminaciones nerviosas del poder acaban encontrándose antes o después en el palco de un gran estadio. Era 1608 cuando al conde de Lemos lo designaron virrey de Nápoles. Lo primero que hizo fue encargar a dos poetas de segunda fila –los Argensola– una especie de dream team de las letras españolas para que se fueran con él a Nápoles, y le dieran relumbrón. Eligieron a gente como Mira de Amescua (¿quién se acuerda hoy de él?) y dejaron en tierra a Cervantes, a Góngora, a Lope. Ah, los mediocres: siempre cortando el bacalao en este país de mamoneo, donde el mérito y la brillantez siguen siendo contraproducentes.
Malditos
Y si no, mira a Luis Aragonés: ha limpiado de mafiosos el vestuario, ha conseguido que la selección juegue como nunca y se ha traído para casa la única copa que yo he visto ganar en cuarenta años. Pero no le renuevan el contrato. Goytisolo debería incluirlo en su canon de malditos.