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Avances de programa

30 nov 2011
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Paren las rotativas. ¡Por fin ha aparecido! ¿Paesa? Sí, ese también, pero las albricias son por el futuro presidente del gobierno español, que se corporiza en una foto junto a sus apóstoles que lleva a primera La Razón. “Plan anticrisis de urgencia”, reza el titular. Abajo, unas cifras. Entre ellas esta: “4,6% subió la bolsa española”. Ya saben, el ojo del amo engorda el ganado. Sólo que que no cuela.

¿Y, además de retratarse, ya tiene pensado algo? Vean un primer avance del programa en el editorial del diario azulón: “Con varios países de la UE dirigidos por gabinetes de tecnócratas, que deben tomar decisiones in extremis, nuestra nación no puede quedar descolgada de las medidas anticrisis por unos diálogos bizantinos que, a la vista está, no han servido para dar músculo a la creación de un empleo cada vez más anquilosado”. Ah, ya, ¡la gallina! No, la motosierra.

Para no crear envidias y celillos, el Salomón de Pontevedra también le ha filtrado a ABC parte de sus futuras intenciones. Se me vayan preparando: “No sería sorprendente que, junto con la batería de decretos-leyes de los primeros Consejos de Ministros, el Gobierno del PP promoviera leyes de armonización competencial que, más allá del desarrollo legislativo del nuevo artículo 135 de la Constitución, permitan superar la impotencia del Estado central para atajar el déficit de las Comunidades”. Glups.

Rebatiña socialista sustitutoria

De momento, es lo que hay. ¿Y de qué escribirán los emplumados diestros, entonces? Haciendo acopio de sinceridad (¿o es cinismo?), lo confiesa David Gistau desde El Mundo: “Como Rajoy maneja los tiempos, y los suyos siempre son lentos, hemos de contentar el apetito de morbo político con la rebatiña sucesoria en el PSOE”.

Dicho y hecho. En ABC, cuatro columnas sobre la cosa. Ninguna, claro, como la de Hermann Tertsch, que a mitad de legislatura seguirá sin salir de su lodazal favorito: “La realidad no es piadosa con los enajenados. Ahora les ha hundido. No les queda nada. Sus millones de votos son una anomalía española que de nada les sirve. Están solos en la escombrera”. Que sí, Hermann, que sí.

Y de postre, crema catalana, que a Carlos Dávila le pirra, como demostró ayer en su recuadrito sombreado de La Gaceta: “O pacto fiscal o te monto una consulta para la independencia ¿Cómo se dirá chantaje en catalán?”. Pues si que es difícil buscarlo en un diccionario…

¿Mariano? ¿Qué Mariano?

29 nov 2011
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Ocho días después de las elecciones, la cabaña opinatriz se resiste a abandonar sus pastizales. Para qué hincar el diente a la impasibilidad mariana, si se puede hozar en los restos del naufragio del PSOE. Paso a Isabel San Sebastián, desde ABC: “Le sobra a las siglas socialistas la E de España, como dice bien Bono, aunque tarde, cuando ha utilizado el poder que le dieron los ciudadanos para fomentar el mayor crecimiento separatista que jamás se había conocido tanto en Cataluña como en el país vasco, cuyos procesos de secesión están abiertos”. A su diestra y a su siniestra (es un decir), Martín Ferrand e Ignacio Camacho, erre que erre con lo mismo.

Atrapado en idéntico bucle espacio-temporal, el hijísimo Emilio Campmany pontifica en Libertad Digital: “No se entiende que el partido parezca resuelto a ponerse en manos del perdedor de perdedores, un Rubalcaba que se figura perfectamente capaz de dirigir al PSOE extramuros de las Cortes”. Lo mejor, el titulo de la pieza, teniendo en cuenta su autoría: “La conjura de los mediocres”. Otro caso para el doctor Freud.

Franco, un demócrata

También Fernando Sánchez-Dragó se ejercita sobre las paralelas del futuro imperfecto del PSOE para rellenar los dos mil y pico caracteres de su columna en El Mundo. Y entre col y col, una lechuga ególatra a la salud de (la otra) Rosa de España: “¡Lo que nos faltaba! ¡Una resurrección del PSOE -engordar para morir- precisamente ahora, cuando Rosa Díez, avalada por más de un millón de firmas y la crema de la intelectualidad (Vargas Llosa, Boadella, Arcadi, Federico, Pombo, Savater, Escohotado y yo mismo, ¡qué carape!), se dispone a llenar el inmenso vacío dejado en la oposición”. Sí, con estadistas de Champions League como Toni Cantó.

Ánimo, que ya sólo nos queda La Gaceta davileña, con Rafael Bardají (jí, jí, jí, repite el eco) fregona en ristre: “Se ha acabado el reinado de ZP pero no todavía la noche del socialismo viviente. Limpiar a España de las lacras de la izquierda llevará tiempo. Pero es una tarea que hay que acometer cuanto antes”.

Esa proclama con hedor a 18 de julio de 1936 hace mayor efecto si la combinan con esta exclusiva del pasquín intereconómico. Franco era un demócrata del quince: “Un documento que aporta hoy La Gaceta desmiente el tópico comúnmente aceptado de que el Franquismo era un sistema monolítico y reacio a evolucionar”. Sigan temblando.

Los que no cambian

26 nov 2011
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¿Cambio? ¿Qué cambio? Los tecleadores de Diestralandia no se dan por aludidos. Toda su artillería sigue apuntando y disparando al ejército zapaterista en retirada. “Lo más llamativo de las pasadas elecciones es que, tras el batacazo del PSOE, el peor resultado de la historia del partido con diferencia, nadie haya dimitido aún. Ni ha dimitido ni piensa dimitir, por lo que se ve”, se encocora José Antonio Vera en La Razón. Que al ganador de esos comicios se lo haya tragado la tierra le parece lo normal. Unas vacaciones.

Mientras el Houdini de Pontevedra vuelve a aparecer, los teloneros entretienen al personal con las batallitas de la acera de enfrente. Van unos versitos del ripiero de La Gaceta que firma Monsieur de Sans-Foy: “La Chacón y Pepe Bon / son pretendientes al trono / (Y Rubalcaba al cadalso) / Ladra Carme con encono. / Calla Bono que es más falso”. Y si lo quieren en prosa, para eso está Joaquín Leguina, líder de la corriente intereconómica del PSOE, que es unipersonal: “Viéndoles refocilarse en la endogamia, se diría que lo único que les interesa a los actuales dirigentes es mantenerse, tomándose el resultado de las pasadas elecciones como el final del paganismo y el comienzo de lo mismo”.

Quo vadis, PSOE?

Hasta al pío editorialista de Cope le desvela el naufragio de Ferraz. “A dónde va el PSOE”, titula su pieza, donde enseguida se ve el motivo de la alarma: “Sería dramático que el PSOE se dedique a hacer oposición abrasiva, se enroque en su dogmatismo ideológico y no se abra a una sociedad que no es como ellos pretendían”. Lo que tiene que hacer, claro, es abrazar la fe de la gaviota.

Si tienen ovejas insomnes, prueben a ponerles delante un ejemplar de ABC abierto a la altura de la columna de Hermann Tertsch. Valium puro: “Todos deberían recordar que son los mismos que han querido aniquilar al Partido Popular como alternativa y deslegitimarlo con las prácticas más aviesas y antidemocráticas, que van del acoso a sus sedes al pacto del Tinell y el cordón sanitario”. Se va a tirar así todo lo que dure el marianismo.

Y en Libertad Digital, igual, con Emilio Campmany a la cabeza: “Como no les basta el papelón de poner sobre el tapete a tan flojos aspirantes, el cadáver de Zapatero quiere intervenir de algún modo en la partida. Con él no podría ser de mus, sino de bridge, para que pudiera hacer de muerto”. La que nos espera.

No corras, que es peor

25 nov 2011
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La realidad carpetovetónica desmocha cualquier intento satírico. Esta gavilla de copia-pegas apostillados que están leyendo ahora mismo llevaba ayer por título “No empujen”. Había un animus choteandi que se quedó congelado al ver que José Antonio Vera encabezaba su columna de La Razón así: “Sin atosigar”. La diferencia es que lo suyo iba completamente en serio. Y aun añadía: “Rajoy hará bien en no dejarse atosigar por los que simplemente quieren asfixiarle con urgencias, discursos y convocatorias de ruedas de prensa que no hacen falta en este momento”.

Ya ven qué cosas. Antes del 20-N, cada segundo era oro; ahora correr es de cobardes. Y de necios, según el editorialista de Cope, que bautiza su pieza “Espera prudente”. Todo un elogio de la tortuga: “Haciendo gala de su conocida prudencia, Mariano Rajoy no parece dispuesto a forzar las cosas más allá de lo que marca la ley”. En el editorial de ABC, más zen. “Los tiempos de Rajoy”, lleva por título. Al argumento principal sólo le falta fondo musical de chill out: “Para España sería un escenario negativo que Rajoy asumiera en este momento un protagonismo competidor con la función que aún corresponde a Rodríguez Zapatero”.

Vietnamita en un búnker

Unas páginas del vetusto diario más allá, Ignacio Camacho advierte que nada ni nadie va a reventar las meditaciones marianas: “Lleva tres días metido en el búnker y está dispuesto a resistir como un vietnamita bajo los bombardeos”. Claro, ¿qué prisa hay? Tiene cuatro años por delante. Peor lo tienen otros, viene a decirnos, sin sonrojarse ni nada, Martín Ferrand: “A quien de verdad atosiga el calendario es al PSOE”. Esa es buena, ¿eh?

Pues tampoco se queda atrás la de Carlos Dávila en La Gaceta: “¿Por qué no presionan a su admirado y extinto presidente para que adelante los plazos y termine de hecho con la pesadilla? Será porque necesitan días y días, digo yo, para quemar papeles. Toneladas de basura”. No hay mejor defensa que un un buen ataque.

Y como prueba del nueve y sublimación de esa máxima, lo que anota, derrotando por lo macabro, el editorialista de Libertad Digital: “Dicen que el Cid fue capaz de ganar batallas hasta después de muerto. Zapatero está demostrando que es capaz de perderlas para España hasta después de que los electores le hayan matado políticamente”. Anda que no le van a sacar rendimiento al presunto cadáver. O a su fantasma.

No empujen

24 nov 2011
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¿Por qué seguimos sin saber qué hará Rajoy y rodeado por quiénes? Un poco de paciencia, por favor, que estas cosas llevan su tiempo. Habla desde La Razón José Antonio Vera, escudero en jefe del Redentor: “Lo dije ayer y hoy lo repito. Algunos empiezan a apretarle a Rajoy como si ya fuera el presidente del Gobierno. Pero aún no lo es”. Vuelvan ustedes mañana.

Bueno, venga, va… Una pista: si quieren saber por dónde va a ir el balón en la época rajoyana miren a Catalunya. “Mas señala un camino”, proclama el editorialista del diario azulón. ¿Y hará lo mismo Mariano? Sí, pero mejor, por supuesto: “Rajoy tiene claro su rumbo que podrá converger o no en algunos puntos con el de Mas, pero siempre con el objetivo principal de generar puestos de trabajo y de revitalizar la actividad económica”. O sea, que nos van a rapar al cero, pero por nuestro bien.

Si creen que eso puede ser un globo sonda, atiendan al amanuense de Pedro Jota. “El ajuste de Mas como anticipo del de Rajoy”, advierte de entrada. Y luego sigue con una copia casi literal de lo que decía su colega de Casa Marhuenda: “Rajoy tiene los mismos mimbres que Mas para realizar su ajuste: una rotunda victoria electoral que es un mandato ciudadano para que nos saque de la crisis con sacrificios si es necesario”. Es el pueblo el que ha pedido la guillotina, no lo olviden.

Frente del norte

Mientras ocurre lo que tenga ocurrir, ¿de qué hablarán los emplumados diestros? Adivinen. En La Razón, tres columnas, a cual más cansina, sobre la pérfida Vasconia. Bostecen un poco con la de Ussía: “Los españoles no vamos a permitir que nos desgajen nuestro mapa. Y los trescientos mil votantes de Amaiur, sumados a los del PNV, ya han preparado el cuchillo para darle el tajo. Metástasis incurable”.

Y Carlos Dávila, en La Gaceta, con la misma milonga, que él titula “Nada con Amaiur”. Va el estribillo: “Rajoy no tiene nada que decirse con estos pavos o, mejor sí, sólo esto: Díganme donde están sus armas”. Otro replay, a cargo del editorialista de Libertad Digital: “Agotar todas las vías legales para evitar la impunidad y el escarnio es uno de los compromisos que primero tendrá que atender el nuevo Gobierno y la aplicación de un discurso contemplativo y conciliador no parece lo más pertinente, incluso si se atiende a los resultados electorales del PP en el País Vasco”. Como poco, cuatro años así, ya verán.

Ya gobierna, dicen

23 nov 2011
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Juguemos a las siete diferencias, aunque pueden dejarlo en una sola. La fotografía muestra al Hombre Nuevo en su despacho rodeado de papeles. La Razón lo retrata de frente bajo un voluntarioso encabezado: “Rajoy gobierna”. Confundiendo también realidad con deseos, ABC proclama: “Rajoy conversa con Merkel y logra su apoyo”. En la instantánea, la misma montaña de folios y carpetas y, además… ¡un ejemplar del vetusto diario! Minitanto para los de Vocento en la reyerta por ver quién sirve mejor de alfombra mediática marianista.

Para ampliar el marcador, Martín Ferrand consagra la primavera. ¿No han notado que estos días son más luminosos? Pues él sí: “Ayer ya fue otro día en el escenario de la política española. Rajoy significa un camino con esperanza. Difícil y cuajado de dificultades, pero con posibilidades de redimirnos”. Y si le recuerdan que la prima de riesgo y las bolsas siguieron yendo a la suya, vendrán desde la esquina rival del kiosco —La Razón, recuerden— a explicarles de quién fue la culpa: “Acusaron la amenaza de Moody’s de rebajar la deuda francesa y las turbulencias que también zarandean la economía de EE UU”. Vaya, antes era ZP quien embravecía a los mercados.

Franco era socialista

Donde pone ZP pueden leer Felipe González, Suárez, Franco, Maura o Miguel Primo de Rivera. Todos socialistas, según descubrimiento de un tal Emilio J. González que trata de aconsejar a Rajoy desde Libertad Digital: “Lo que va a tener que hacer el Partido Popular es desmontar todo el aparato estatista e intervencionista que se ha construido en España a lo largo de todo un siglo XX en el que el socialismo, en sus diversas modalidades, ha gobernado nuestro país”. Y luego dicen de la LOGSE. Pues este es del plan antiguo.

Como va de chistes, uno muy bueno de El Mundo. ¿De Ricardo? No. ¿De Gallego y Rey? Tampoco. Del mismísimo Luis María Anson, que titula su columna así: “Juan Carlos I, al menos diez años más”. Sigan leyendo, que la cosa mejora en la letra pequeña: “Va a cumplir el Rey 74 años, goza de excelente salud, su popularidad permanece intacta. Diez años más en el Trono entra en la lógica. Al menos diez años más, en fin, para beneficio de España y de paso para que supere un récord histórico el hombre al que los conspicuos políticos y comentaristas de la época solo le otorgaban unos meses de calvario hasta su derrocamiento”. Descacharrante.

Victoria con guadaña

22 nov 2011
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Tal vez porque habían ensayado tantas veces la canción del triunfo, a la hora de la verdad la fanfarria carpetovetónica ha sonado un tanto artificiosa. “Confianza absoluta”, atronaba en primera el órgano oficioso marianista, rebautizado para la ocasión como La Razón del Cambio. Bajo los dientes talla XXL de la sonrisa de rigor, asomaba el cuchillo: “El veredicto popular de ayer es que España está dispuesta a pasar malos tragos, pero exige a cambio un Gobierno con el pulso firme”, nos advertía el editorialista de los bastos y espadas que van a pintar en adelante.

En ABC, también chuntachunta en la primera (“Triunfo histórico”) y en el editorial (“Rajoy arrolla”), con los columneros haciendo la ola al tiempo que pronosticaban la era de la motosierra. La más explícita, Isabel San Sebastián: “Rajoy debe coger este toro del recorte por los cuernos, aunque se deje el cargo en el empeño. Porque lo que está en juego es España”. Recorta bien y no mires a quién. O sí.

Tan solo amagos al lado de la contundencia con que El Mundo anunciaba el fin democrático de la democracia. “El mandato del cambio”, proclamaba en portada bajo esta significativa apostilla: “Manos libres a Rajoy para sacar a España de la crisis”. El editorialista pedrojotesco certificaba la defunción definitiva de Montesquieu: “Ahora le toca gobernar a Mariano Rajoy con plenos poderes para hacerlo. Todos los demócratas debemos darle un amplio margen de confianza”. Lo que temíamos, mayoría absoluta es igual a absolutismo.

Apunta, Mariano

Hasta Libertad Digital, donde el futuro presidente pasaba por mingafría, maricomplejines y cosas peores, se felicitaba por la goleada del pontevedrés en las urnas. “Voto de confianza para el PP”, titulaba como apertura. Eso era lo cortés. Lo valiente venía en el editorial: “No sólo se trata de aplacar a los mercados, sino de dar satisfacción a la amplísima mayoría de españoles que han exigido un cambio radical”.

Y cómo no, junto a los “¡hurras!”, los emplumados diestros hacían cerillas con el árbol caído. Eso sí, ninguno con la virulencia del editorialista de La Gaceta: “El peor gobernante que hemos tenido desde Fernando VII deja como legados dos bombas de relojería: los cinco millones de parados y a los proetarras instalados en el poder y con grupo parlamentario propio. Sería una tremenda injusticia que tan nefasto personaje se fuera de rositas”.

Mañana empieza lo bueno

19 nov 2011
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Alegren esas caras, que mañana a las ocho y un minuto de la tarde ya sabremos si nos toca susto o muerte. “Fin de la pesadilla, duro amanecer”, celebra entre dientes Hermann Tertsch en ABC. Y añade: “Tenemos la oportunidad de abrir un nuevo capítulo de nuestra historia y dar una lección a todo el continente”. ¡Claro que sí! Con una frase que bien podría haber sido rescatada de un ejemplar del vetusto diario de julio de 1936, el editorialista amartilla: “La tarea es hercúlea, pero nadie va a hacer por nosotros aquello que nosotros mismos hemos de hacer”.

Vamos, que se van a enterar estos gabachos y cabezacuadradas de lo que vale una peineta y una mantilla. Lo dice —asociación de ideas— María Dolores de Cospedal en El Mundo: “Mariano Rajoy no está dispuesto a recibir órdenes de Europa ni de nadie”. Unas páginas más allá, Federico Jiménez Losantos urge al cirujano de hierro a comenzar a salvarnos: “Rajoy debe empezar a gobernar de hecho el 21 de noviembre; y de Derecho, cuanto antes. ¡Ah, si hubiera sido el año pasado!”.

¡Hay prisa, hay prisa!

No les extrañará que esa consigna del mandamás de Libertad Digital esté también en el editorial del ciberpasquín. “Desalojo urgente de La Moncloa”, se titula la pieza. En toda ella, una sola idea: “Es absolutamente necesario acortar esos plazos y que el Gobierno que resulte de las urnas no tenga que esperar hasta finales de año para poder tomar medidas”. Unos píxeles más abajo, Agapito Maestre obvia las prisas. Para él lo importante es que del partido rival no quede ni la raspa: “Defiendo que es bueno, e incluso necesario, que de vez en cuando quiebre un partido político para que se refunde la democracia”.

Y ya, si además le ponen unos grilletes al leonés que estaba al frente, miel sobre hojuelas. “Responsabilidades penales de Zapatero”, pide (¡por decimoquinta vez!) Carlos Dávila desde La Gaceta. Al estilo César Vidal, se ha buscado un amigo invisible que diga por él si hay motivo para meterle un un puro a Zapatero. Un exfiscal, para más señas: “Por lo menos que se investiguen, pero si yo siguiera siendo fiscal, mi respuesta sería esta: Naturalmente que sí”.

Epílogo o epitafio: como hay que dar imagen de solvencia a los mercados, ABC coloca en su portada una foto del cerebro económico del PP, Cristobal Montoro, que ni él mismo pondría en su álbum personal. Mejor que vayamos dándonos por rescatados.

¿No había programa?

18 nov 2011
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Una de Aterriza como puedas: “Señores pasajeros, no hay motivo de alarma, la situación está totalmente controlada. Por cierto, ¿hay alguien a bordo que sepa pilotar una avión?”. Y ahora, la adaptación de lo mismo en la primera de La Razón: “Rajoy ya redacta con su equipo económico las medidas para los 30 primeros días”. ¿Ya? ¿Cómo que “ya”? ¡Las elecciones son pasado mañana! O sea, no era programa oculto. Simplemente, ni lo había escrito.

Relájense y disfruten. Seguro que se les ocurre algo ingenioso. Luis María Anson pone la mano en el fuego por ello en El Mundo. “Rosa Díez es votable pero votaré al PP”, anuncia en el encabezamiento de su pieza. Casualidades pedrojotianas de la vida, en la página de al lado hay un extenso editorial titulado “Un voto útil, exigente y crítico en favor de Rajoy y del PP”. Y para contentar a toda la parroquia ultramontana, un pildorita que reza así: “UPyD, la opción alternativa”.

Plena sintonía con el mulá de Oviedo, Monseñor Sanz, que señaló sin citarla la papeleta de la gaviota. Como el progrerío se le echó encima, ha tenido que salir en su defensa el editorialista de Cope: “Quienes se rasgan las vestiduras ante la verdad de estas afirmaciones sólo confirman que es necesario y urgente el ejercicio de la libre expresión de la propuesta cristiana como fuente de diálogo y de regeneración social”. Los conejos lanzándose contra las escopetas, ya saben.

Tres herejes

Y ahora viene el jarro de agua fría sobre el colodrillo del pontevedrés. Nada menos, qué dolor, que desde La Gaceta, donde un apóstata llamado Jesús F. Briceño escribe: “La corte de los marianistas se va a llevar un chasco cuando vean que Rajoy no tiene una varita mágica ni conejos en la chistera. Tras la gala en la que el que más y el que menos tirará de la levita a Rajoy recordando lo mucho que han hecho por el partido, vendrán ajustes y recortes”.

¿Ahora que van a ganar, reniegan de la fe verdadera? Tal parece. Vean la rojez que escribe Ignacio Camacho en ABC: “O nos mandan los mercados, o nos manda Goldman Sachs, o nos manda Angela Merkel. Es lo mismo, la nueva trinidad del dios Dinero. Sólo cabría pedirles cierto respetuoso decoro en las formas”. En Libertad Digital, José García Domínguez añade: “Habrá que empezar a plantearse muy en serio para qué sirven los mercados financieros, aparte de para crear problemas sin cesar”. Inaudito.

¡Date prisa, Mariano!

17 nov 2011
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Con el alma en vilo, Carpetovetonia aguarda la llegada del MacGuiver de Pontevedra para que salve de las fauces de los mercados a la nación de naciones en el último segundo. Menos mal, nos dice en La Razón el tiralevitas Iñaki Ezkerra, que estamos en las mejores manos: “Aquí quien está sabiendo esquivar todas las trampas y mover la espada en todas las direcciones es ese Mariano que corre y corre para ganar la mayoría absoluta y para rescatar a la doncella de la Patria, o, mejor dicho, para impedir que Europa la rescate”.

Por si acaso no lo lograra, el editorialista de La Gaceta se pone la tirita antes de tener la herida: “Por desgracia, al ritmo que van las cosas podría ser que cuando el popular tomara las riendas del Ejecutivo ya fuera demasiado tarde y no nos quedara otro remedio que solicitar formalmente un rescate. Y todo por la persistente felonía de Zapatero hacia los españoles”. Eso lo ha escrito Dávila en persona. Doble contra sencillo.

Más fatalista aun, el cenizo impenitente Gabriel Albiac nos informa desde ABC de que ya da igual, porque estamos muertos. O casi: “España hoy agoniza. Y no es la recesión —siendo, como lo es, la más honda en la historia del capitalismo— lo que va a matarnos. Es la red de infantiles leyendas, exhibida en el barato guiñol a cuya custodia hemos sido entregados, la que nos aniquila”. No es la recesión, dice el Nobel de Economía. La prima de riesgo son los padres.

Democracia, ¿para qué?

Pero no hay mal que por bien no venga. Lo magnífico de la catástrofe económica es que facilitará librarse por fin de la molesta democracia. Es lo que dice, sin ruborizarse, Pablo Medina en Libertad Digital: “Sólo cabe felicitar a los griegos e italianos por una elección que difícilmente puede empeorar el desastre provocado por Berlusconi y Papandreu. Casualmente dos argumentos de peso para cuestionar las bondades del sufragio universal”. Urnas, qué grima.

Para quitarles el mal sabor de boca, dulce postre horneado en La Razón por Alfonso Ussía. Ojo, que empalaga: “Esa semillita fecunda al óvulo, y al cabo de nueve meses, si Bibiana Aído o Leire Pajín no se aperciben de ello, nace un niño o una niña, que a su vez, en el futuro, serán semillita o tierra para que otros niños sigan naciendo, con mayor alegría y seguridad, porque Bibiana Aído y Leire Pajín serán ya demasiado mayores para seguir promocionando los abortos”. Ya.