Por encima
de las leyes
Estamos asistiendo estos días al bochornoso espectáculo que, al parecer, se ha montado en el Partido Popular de Madrid. Me ha sorprendido el hecho, pero no me han extrañado las formas: el saltarse a la torera todas las normas y leyes habidas y por haber. Volvemos a las ideas fascistas en las que las leyes se hacían y utilizaban para el pueblo, pero no para la plebe, que estaba por encima, porque para eso eran los elegidos por la divina providencia para gobernar.
Ahora se está discutiendo quién espiaba a quién dentro del partido en Madrid, pero lo que no se duda, ni se discute, es que todo ese barullo de espionaje y contraespionaje es para conseguir el liderazgo del partido. Estoy casi seguro, al analizar los detalles que van saliendo, que todo era conocido por los aspirantes a líder del Partido Popular en Génova, pero lo
consideraban normal.
Lo malo es que no son casos aislados, sino que hay otros muchos que actúan de forma similar en ciertos ayuntamientos, regidos por esta misma clase de políticos, donde hacen y deshacen a capricho, sin respetar leyes o normas, incluso las que ellos mismos han establecido. Así vemos la cantidad de ilegalidades cometidas en licencias urbanísticas y contratos adjudicados según su conveniencia, y todo ello de forma normal. Lo del espionaje es un caso más.
Julio Fernández /Madrid
Injusticia
La vergüenza que han supuesto a la humanidad las torturas cometidas en la cárcel norteamericana de Guantánamo no tiene parangón. Los medios técnicos de tortura utilizados son mucho peor, incluso, que cualquier gulag moderno o prisión medieval. Su cierre es la primera medida importante que ha tomado el recién elegido presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Ahora habrá que ver qué hacen con esas personas, con esos presos, porque es posible que les trasladen de prisión, cuando, en realidad, deberían juzgarles cuanto antes. Recordemos que llevan años encerrados sin juicio previo y en los nuevos destinos seguirán privados de libertad, aunque mejoren sus condiciones.
Isabel Esteban Güell /Barcelona
Fuego eterno
Nadie diría que los nuevos apologetas del viejo catecismo no fuesen los mismos de los últimos 50 años, cuando la gerontocracia presidía siempre el poder en la Iglesia. Hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX, la enseñanza de la religión católica en nuestro país dejó marcada para siempre la mente virgen de muchos impúberes que aún no han superado el trauma y el miedo a castigos, horrores y penas que causaría Dios a todos aquellos
que no siguiesen sus dictados al pie de la letra.
Resulta extraño y sorprendente, por tanto, que frente a aquellos que hoy defienden el librepensamiento, la razón, la humanización de las penas e, incluso, dudan de la existencia de Dios y piden el disfrute de la vida, aparezcan las religiones como sepulcros blanqueados, con la fe y el dogma como creencia indubitada, difundiendo el disfrute de la vida, pero en nombre de Cristo.
Cuando todavía en nombre de los dioses se siguen lapidando mujeres musulmanas por adulterio, se mantienen guerras de religiones, se castiga a los homosexuales con penas de muerte y, en nuestro credo católico, nos esperan en la otra vida sin posibilidad alguna de redención penas inhumanas, infamantes y degradantes, tales como arrojar a las tinieblas a los infieles y vagar errantes, purgar los
pecados eternamente y, la peor de todas, ser quemados vivos en el infierno.
Miguel Romero /Sevilla
A Rodríguez Zapatero
y Mariano Rajoy
Estamos inmersos en una crisis económica de unas dimensiones difíciles de cuantificar y de una duración muy difícil de predecir. Pertenecemos a la Unión Europea y tenemos que aprender de nuestros vecinos. Para mí, el ejemplo de Alemania es un caso claro de seriedad y pragmatismo, ya que en 2005 ya estaban en una situación delicada, y¿ qué hicieron?: aliarse los dos partidos políticos mayoritarios (CDU y SPD) bajo el liderazgo del partido más votado y así formar un gobierno fuerte. Hagamos lo mismo o, por lo menos, piénsenlo, unirse por unos objetivos concretos en los que estar de acuerdo. Igual hay que bajar algunos impuestos sin que por ello se tengan que recortar
prestaciones sociales.
Una medida de este tipo daría confianza a todos –ciudadanos, empresas, bancos, sindicatos, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo, a nuestros vecinos, a los inversores extranjeros, a las Agencias de Calificacion de Riesgos etc–.
Pablo Lacueva-Peiro /Teruel
Va por los sindicatos
Por unos sindicatos conscientes y responsables con la grave situación de la crisis que padecemos y que no quieren echar más leña al fuego para que los partidarios de las políticas del capitalismo salvaje –que han originado el mayor desastre financiero de toda la Historia– se aprovechen de las cenizas del fuego.
Hace unos días vi en una cadena de televisión a una periodista criticar a los sindicatos e incitarles a que declaren una huelga general contra el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Precisamente, esta informadora hace la misma política destructiva que viene realizando el Partido Popular que, en vez de arrimar el hombro para ayudar al país a salir de esta situación, lo que hace es sembrar catastrofismo todos los días con el objeto de que cuanto peor lo pasen los que menos tienen, mejor para los
partidarios de las políticas del libre comercio que han originado este desaguisado económico y financiero.
Joaquín García /Getafe (Madrid)
Rajoy no da la cara
Estos días estamos viendo cómo el Partido Popular y su máximo dirigente, Mariano Rajoy, atacan al presidente Rodríguez Zapatero por acudir a la televisión, ser valiente y someterse a las preguntas de los ciudadanos en el momento de crisis y dificultad que estamos pasando.
Esta actitud del PP y, sobre todo, de su presidente de atacar la valentía de Zapatero por ponerse delante de cien ciudadanos y de los millones de telespectadores que siguieron el programa contrasta con la cobardía que el propio Rajoy demuestra al desdecirse de la exigencia de acudir al mismo programa en las mismas condiciones y antes de las citas electorales en Euskadi y en Galicia.
Rajoy vuelve a demostrar que no es capaz de dar ninguna propuesta positiva para ayudar a los ciudadanos a paliar los efectos de la crisis, que es consecuencia directa de las políticas neoliberales aplicadas por países como Estados Unidos, Gran Bretaña e incluso España desde finales de los 90 hasta principios de 2000.
Además de una forma cobarde y ruin, Rajoy ataca a Zapatero con preguntas que los ciudadanos hicieron libremente al presidente y que este contestó de forma sincera y cercana–cosa que no va a ser capaz de hacer él–.
Raúl Santiago García
Un gran cambio
Mucho se habla en la actualidad del cambio climático; sin embargo, pocos se han preguntado qué significa en realidad y si son ciertos los catastróficos pronósticos que algunos científicos presagian de forma irreversible e inminente. Se podría decir que por cambio climático se entiende el calentamiento de las temperaturas medias del planeta, lo que llevaría a un cambio en nuestra vida como consecuencia del aumento de las sequías y desiertos, el derretimiento de los cascos polares, la subida del nivel del mar y el aumento de huracanes, entre otros.
Se ha discutido mucho sobre si había culpables de este proceso, por lo que científicos de todo el mundo redactaron en 2007 el Informe Climático, poniendo luz en un mar de opiniones. La respuesta a la pregunta fue: sí, el culpable no es otro que el ser humano. Sin embargo, muchos escépticos, quizás no queriendo aceptar la autoría y responsabilidad de tan dramático futuro, alegan que sólo se trata de un proceso natural más en la historia de la Tierra.
No obstante, las señales indicadoras son ya evidentes. El director del Instituto de Potsdam para la Investigación del Clima, el profesor Joachim Schellnhuber, dijo textualmente: “En realidad, tenemos que prepararnos para un aumento del nivel del mar de un metro durante este siglo”.
Por otra parte, el metano ha aumentado notablemente desde 2007. Entre los motivos, se encuentran la ganadería intensiva y la rápida descongelación de los suelos de permafrost de Siberia. Algunos científicos afirman que, a corto plazo, se reducirá el número de cabezas de ganado sobre la Tierra, pero ¿cómo reducir las emisiones de los 12 billones de metano existentes bajo los océanos y que se liberan cuando la temperatura del mar sube 5º o más?
La liberación a la atmósfera del metano contenido en los océanos podría provocar desplazamientos terrestres con sus correspondientes tsunamis, ya que el hidrato de metano estabiliza las vertientes continentales como si fuera una sustancia cementosa. ¿Por qué no se reconoció a tiempo este peligro?
Teresa Antequera
Autopista Dos Mares
La última ocurrencia del presidente de Cantabria tiene el atractivo nombre de autopista Dos Mares. Es un muro de hormigón y asfalto que quiere, con la aquiescencia del Gobierno central, construir en el norte de Burgos para comunicar Cantabria con el Mediterráneo. Entre los damnificados, está el valle de Tobalina, agraciado ya por la lotería nacional con la central nuclear de Garoña. Ahora le toca otro premio gordo, estético y ético con la división del valle por esta autopista a la que no tendrá ni siquiera una triste entrada.
Esta macroestupidez no ayudará a cumplir el protocolo de Kioto porque aumentará la emisión de CO2 y la contaminación acústica. Lo lógico sería invertir el dinero de los ciudadanos en políticas de movilidad y desarrollo sostenible, aunque esto no les parezca tan divertido a nuestros políticos.
Guillermo Quindós Andrés / Getxo (Vizcaya)
Inyección bancaria
He leído que los bancos han obtenido resultados negativos en 2008, pero esto no es así. Lo que pasa es que en el ejercicio anterior tendrán menos beneficios que en 2007. Quizás la causa de este enfoque informativo tenga la intención de justificar el regalo de más de 13.000 millones de euros a la banca en las subastas de activos.
No entiendo de operaciones macroeconómicas, pero, aun pecando de ingenuidad e ignorancia, preguntaría por qué el Gobierno no ha procedido a refinanciar las hipotecas directamente con los adeudados. De esta forma, se habrían ahorrado intermediarios. Imagino que a esta inyección de liquidez se le llamará “refundar el capitalismo”.
Por otro lado, he leído que Rodríguez Zapatero va a pedir a los bancos que pongan en circulación el dinero que han recibido y me surge una duda: ¿no tenía que haber sido una condición previa para recibir ese obsequio y no una exigencia a toro pasado? Aunque no es de extrañar que después de recibir ese regalo los banqueros digan eso de “santa Rita, Rita…”.
Urbano Peñalver /Jaén
Maleducados
Cuando el Tribunal Supremo ha rechazado el recurso al derecho a la objeción a la asignatura Educación para la Ciudadanía, me pregunto si puede una servidora objetar a los derechos humanos, al respeto al prójimo, a la diversidad y a la convivencia pacífica sin asumir responsabilidades sobre mis actos. Creo que no. Porque son valores que, aunque se vulneran a diario, nadie osaría objetar en nombre propio. No sería lo políticamente correcto. Sin embargo, respecto a educar a nuestros hijos en los mismos principios que los derechos humanos, se ha generado una cruzada que cada vez adquiere tintes más histéricos y perogrullescos.
¿Qué les asusta a estos padres? Quizás su temor nazca de una mezcla entre la ignorancia sobre la asignatura en sí y el integrismo con el que son liderados por los sectores más reaccionarios de la derecha y la Iglesia católica. ¿Acaso temen que los sólidos valores que transmiten a sus vástagos no lo sean tanto? ¿Que el hecho de enseñarles a aceptar que debemos vivir juntos, aunque seamos diferentes, les induzca a convertirse en un futuro en terroríficos ciudadanos respetuosos con los demás? ¿Que antepongan la concordia y el diálogo a la cultura del garrote? ¿Que si respetan a los homosexuales, acabarán bailando subidos en una carroza el día del Orgullo Gay? Y si así fuera, ¿dejarían de quererlos por eso? Se me amontonan las paletadas de diversas preguntas.
Considero que educar en la tolerancia no debería ser percibido como un peligro para nadie. Y tengo la seguridad de que, de no hacerlo, las siguientes generaciones producirán más ciudadanos maleducados y cobardes. Legítimos descendientes de los que, desde el principio del mundo, han combatido con fuego su temor a la libertad.
Ana Cuevas /Zaragoza
Obispos contundentes
El comunicado oficial de los obispos sobre los autobuses ateos no puede ser más claro: exigen al Estado que prohíba la expresión pública de opiniones contrarias a las suyas en espacios públicos, que ellos llenan con sus símbolos, procesiones e, incluso, autobuses (como, por ejemplo, la Vigilia de la Inmaculada en Madrid).
Creo que, como dicen, son partidarios de la libertad de expresión y opinión, pero sólo de la suya propia. Comprendo que se sientan insultados por toda contradicción, porque creen tener ellos solos toda la verdad.
Aquí tenemos la prueba documental explícita de que la jerarquía católica sigue teniendo como meta la vuelta a la dictadura; su clericalismo agresivo constituye una fuerte, explícita y permanente amenaza a la democracia.
Juan Salazar Tello /Zaragoza
Jerarcas antidemócratas
Durante muchos años he subido, sin armar un cristo, a unos autobuses públicos que difundían la Vigilia de la Inmaculada; y eso pese a que la mayoría de los mismos cristianos no comparten esa concepción, ligada a ideas maniqueas sobre la sexualidad que no deseo para mi familia.
Sus fieles –con su peculiar idea de la caridad cristiana– me acusan cada día, no sólo de estar equivocado, sino de ser un perverso.
Hoy constato con estupefacción que sus dirigentes, funcionarios a sueldo de un Estado extranjero creado por Mussolini y pagados con el oro del Vaticano
–dinero que proviene de obtener anticonstitucionalmente mis impuestos–, tienen el valor de dirigir un comunicado oficial a mi Gobierno para exigirle que impida que yo ejerza mi libertad de expresión en los mismos autobuses que ellos utilizan.
Si desde hace tiempo los ciudadanos dicen en las encuestas que la Iglesia católica es una de las instituciones en la que menos confían, ya es hora de que se manifiesten activa y enérgicamente de distintas maneras para realizar aquí también la transición y acabar con los privilegios antidemocráticos conseguidos por los obispos mediante su apoyo incondicional a sangrientos dictadores y el chantaje a Gobiernos que no han tenido la presión pública adecuada para realizar la transición en este terreno. Por este motivo, vemos que nuestros más elementales derechos humanos siguen estando tan menospreciados y amenazados.
Diego Mas / Madrid
Mentira
Hay que reconocer que tiene un mérito enorme. Hilvanar mentira tras mentira con total desparpajo y sin mover un solo músculo de la cara no está al alcance de cualquiera. Y debe de resultar aún más difícil si tienes delante a ciudadanos de a pie, muchos de los cuales están sufriendo en sus carnes las consecuencias de una crisis económica que él se empeñó en negar. Pues bien, ahora se desgañita y asegura que no, que él jamás hizo tal. Y se quedó el hombre tan pancho.
Pero es que también nos quiere convencer de que nunca nos prometió el pleno empleo, que, pese a constituir uno de los lemas de su última campaña electoral, ha pasado a convertirse en una mera expresión de deseo; que, en realidad, el rescate a los bancos no supone coste alguno para nuestras cuentas públicas, muy a pesar de los 30.000 millones de euros procedentes de nuestros impuestos y empleados exclusivamente para tapar ciertos agujeros; y que, incluso, pásmense, no se sentó al paso de la bandera de los Estados Unidos.
Ahora que San Obama es el inquilino de la Casa Blanca pretende borrar de la historia un gesto irresponsable, infamante y nefasto para los intereses de España en el exterior, pero del que, en su momento, llegó a alardear con tal de conseguir las simpatías de un amplio electorado tendente al antiamericanismo más infantil. ¿Pero qué tomadura de pelo es esta?
Pedro Moya /Murcia
Plan Bolonia
En los últimos diez años, el equipo interuniversitario que coordinamos ha desarrollado una metodología de evaluación continua y clases participativas, tal y como Bolonia pretende. Por este motivo, manifestamos nuestro asombro y malestar ante el maniqueísmo del reportaje “Bolonia supera su primer examen”, [Público, 17 de enero], que presenta un cúmulo de simplezas y comentarios de-
safortunados de autoridades académicas. ¿Exageramos?:maniqueísmo, porque Público se alinea con la posición de otros diarios de superior tirada al presentar sólo una única visión sobre este tema.
Acerca de las afirmaciones realizadas por las autoridades académicas, basta mencionar el titular de la crónica sobre la Universidad Pompeu Fabra (UPF): “El final de los tediosos apuntes”. Hace decenios que prácticamente todas las asignaturas disponen de textos propios o de otras universidades en librerías universitarias. Pero llega Bolonia y, cual mago con chistera, ha perfeccionado las clases que eran mediocres y aburridas.
Asimismo, en la entrevista a la vicerrectora de la Universidad Carlos III, Isabel Gutiérrez,
nos disgusta la respuesta a la pregunta: “¿A qué atribuye las movilizaciones estudiantiles contra el plan?”. “En España,
la gente está acostumbrada a no ir a clase y por eso protestan”. Sin comentarios. En nuestra opinión, la vicerrectora llega a decir que algún profesor ha manipulado a los alumnos. Además, desprecia su nivel crítico y no dice que el Ministerio de Educación contrata a un especialista en elecciones –como en México, donde resultó ganador Felipe Calderón– para contrainformar sobre Bolonia y ayudar a periódicos y equipos universitarios a divulgar la buena nueva y acallar así todo pensamiento crítico.
Nos oponemos a Bolonia porque la reforma es mucho más de lo que parece. Un modelo de aprendizaje basado en la actividad continua del estudiantado exige una atención muy superior en instalaciones y profesorado a la existente, y esto no se cuantifica.
Además, no es ético sustituir cursos por másters que suponen costes disparados y se guían más por el currículo que por el contenido.
Y qué decir del tema de la calidad, la Universidad con criterios de empresa o la reiteración de que la Universidad está al servicio de la empresa. Estas propuestas arrasan con todo, pero se silencia sistemáticamente el hecho de que el fin último de esta institución es el conocimiento y su análisis para crear nuevas ideas. De esta forma sirve a nuestra sociedad, a todos los ciudadanos, y no a la empresa, en indeterminado, porque sólo las empresas más fuertes pueden instrumentalizar –ya lo hacen– algo de todos, la Universidad, en beneficio de unos pocos, lo que traslada las ideas neoliberales de la economía a la educación.
Carmen Velasco y José Antonio Turégano
La confusión de los obispos
La Conferencia Episcopal española ha hecho público un comunicado en el que reclama a las autoridades la protección del ejercicio pleno del derecho a la libertad religiosa, ofendida, en su opinión, por el mensaje publicitario de algunos autobuses municipales: “Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida”.
Creo que los obispos españo-
les se confunden. El artículo 16.1 de la Constitución dice que “se garantizará la libertad ideológica, religiosa y de culto (…) sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público (…)”.
El mensaje expuesto en los autobuses se encuadra dentro de la libertad ideológica –no religiosa– y su manifestación es pacífica. Además, en el artículo 20 de la Constitución se reconoce y protege el derecho a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones sin más limitación que el respeto a los derechos humanos reconocidos en el Título I del texto fundamental español. Los obispos interpretan que la controvertida publicidad se dirige a todos los cristianos y se ofenden por la insinuación de preocupación vital que conlleva la fe, pero vuelven a confundirse. ¿No se han parado a pensar que el mensaje puede ir destinado sólo a aquellos cristianos para los que la fe y, sobre todo, la doctrina oficial católica es un auténtico lastre?
Xavier Muñoz/Madrid
Si yo fuera niño
Cualquier niño que tenga un mínimo de curiosidad por lo que está sucediendo en el mundo de los mayores llegará a la conclusión de que conceptos como esfuerzo, honestidad, responsabilidad y justicia no pasan por su mejor momento. Esta crisis está demostrando que los que delinquen, los que torturaban en la cárcel norteamericana de Guantánamo, los que arruinan empresas o bancos y generan tanta pobreza ajena como riqueza personal disfrutan de repugnante impunidad.
Los gobiernos están tapando huecos a golpe de talonario con el dinero de todos, para evitar el colapso de un sistema que perdona los “fallos de gestión” de directivos que, en tiempos de prosperidad, no supieron prepararse para las vacas flacas que venían.
Flaco es el favor que nos estamos haciendo si los adultos del futuro –que nos tienen como referencia– reciben una educación que les intenta inculcar unos principios y valores que, al mirar el mundo que les rodea, les hagan pensar: hay algo que no es como me cuentan.
Ignacio Caballero/ Madrid
Sobre una portada
El pasado domingo compré por primera vez el diario Público motivado por la excelente colección de “Maestros de la Fotografía” que adjunta.
Es por ello que quiero expresar mi queja y mi sorpresa al ver la foto de portada de esta edición. El día anterior, debido al fuerte temporal de viento, sufrimos la tragedia de la muerte de cuatro niños en un polideportivo de Sant Boi (Barcelona). A mi entender, una noticia tan trágica y desgarradora ha de tener un tratamiento sutil y cuidadoso. Es por ello que no entiendo la foto de portada, en la que se ven una zapatillas deportivas de niño llenas de sangre.
Como aficionado a la fotografía no niego la calidad técnica y artística de la foto, pero lo es para estar en alguna galería de arte, en otro momento y contexto. No me parece una fotografía apropiada para relatar e informar de una tragedia sucedida ni 24 horas antes. Es por ello que me gustaría me dieran una respuesta para poder limpiar esta primera impresión que me llevo de su diario.
Daniel Medina Martín / Barcelona
No hay derecho
No somos el tipo de lectores al que va dirigido este periódico, ya que mi mujer y yo pasamos de los 60, pero Público me ha gustado hasta ahora por ser, en apariencia, un vocero de nuestras ideas mas arraigadas. No todas, por cierto, los tiempos cambian, aunque algunos mantenemos la ilusión de siempre. Debo decir que siempre mantuvimos nuestras reservas en cuanto al formato de los titulares, que nos parecen un poco ¿sensacionalistas, quizás?
Pero la foto del pasado domingo, con las zapatillas ensangrentadas de un niño, colma todo lo imaginable para una portada, solamente comparable a los periódicos amarillos alemanes e ingleses (de derechas, por cierto).
Esperamos que sólo haya sido un desliz de un fin de semana loco.
Àlex Anglès Vaz / Barcelona
Cómo hice la fotografía
El autor de la fotografía de la portada, publicada el pasado domingo, cuenta a los lectores por qué captó la imagen:
“Cuando llegué al campo fui directamente al centro del problema. En el camino vi las zapatillas ensangrentadas. Tenía prisa por llegar al pabellón. Después de tomar muchas fotos volví a subir las escaleras y me encontré de nuevo con las zapatillas. Entonces las fotografié porque me sugerían una imagen diferente del suceso. No sabía si esas
zapatillas eran de alguno de los niños muertos o heridos. Hice como cien fotos en total, pero pensé que esta era la que simbolizaba de manera diferente la tragedia”.
Andreu Dalmau
Bolivia
Leo estupefacto los titulares de los tres periódicos de información general más vendidos en España: “Bolivia ahonda su división en las urnas” (El País); “Rechazo en varias regiones al referéndum de Morales” (El Mundo); “Bolivia aprueba muy dividida la Carta Magna de Morales” (ABC).
¿Por qué molesta tanto que un país decida libremente su futuro? Quizá porque vemos tambalearse, siquiera un poco, nuestro Estado del Bienestar, nuestra supremacía sobre los pueblos más pobres conseguida a base de expoliar sus riquezas.
Bolivia dice sí a una Constitución en la que, por primera vez, se da la voz al pueblo indígena. Y lo hace con el apoyo del 61,85% de la población (la Constitución española se aprobó con el 58,97% y un 33% de abstención), y haciendo frente a la campaña orquestada por la derecha, respaldada por los medios de comunicación y la Iglesia.
Titulares tendenciosos como lo son estos no van a frenar la revolución democrática de un pueblo harto de vivir explotado.
Francisco Rodríguez Martínez / Águilas (Murcia)
El PP y el esclavismo
En la página 28 del 23 de enero de Público se recoge a toda página una noticia y opiniones sobre la esclavitud y la posición del Partido Popular, que no contempla pedir disculpas por el esclavismo.
No sólo se niega a pedir disculpas por la trata de esclavos negros, sino que en el municipio alicantino de Petrer, gobernado por primera vez por una mayoría absoluta del PP, el concejal de Cultura planteó dedicar una calle al embajador Juan de Miralles.
El concejal lo hace con cierto grado de chovinismo, escondiendo falsedades y verdades en su propuesta. Juan de Miralles, hijo de un militar francés borbónico, nació probablemente en Petrer a inicios del siglo XVIII. Fue comerciante ultramarino, negrero-esclavista, espía y comisionado español ante los independentistas estadounidenses y amigo de George Washington.
Así, pues, bajo el rimbombante nombre de embajador Juan de Miralles se esconde la falsedad de que no era ni fue nunca embajador y, además, se enriqueció con la deleznable actividad del comercio de esclavos desde el golfo de Guinea hasta EEUU. Esperemos que el Partido Popular se atenga a razones y no rotule una calle con el nombre de un comerciante negro.
Su rotulación sería una muestra bárbara de nuestra degradación ética.
Tomàs Pérez Medina / Petrer (Alicante)
Ecologistas liberticidas
Lo reconozco. Soy uno de ellos. Me refiero a esa caterva de agoreros del apocalipsis climático que infunden miedo a las masas para conseguir sus objetivos políticos: asesinar la libertad. En cierta forma, parte del retorcido discurso que el “doctor” Aznar y su cumbre de escépticos (que, ¡oh sorpresa!, están financiados por una poderosa petrolera) mantienen, es real. Pero con incisivos matices.
Lo que no se puede es cerrar los ojos a la evidencia del calentamiento global y conducirnos a un suicidio colectivo con el único fin de servir a los amos del dinero. Y por eso digo que, en parte, coincido con su discurso. Porque si la libertad que ellos defienden se va a usar en destruir el planeta y el futuro de mis hijos, por supuesto que seré liberticida. Esta visión antropocéntrica, mejor dicho pecuniariocéntrica, que les induce a soltar cosas como que el planeta debe estar al servicio de los hombres, lo que nos viene a decir en realidad es que los recursos naturales y humanos del planeta deben estar al servicio del capital, única religión verdadera que abrazan estos escépticos del colapso mundial.
La negación de esta terrible amenaza es un maniobra burda e insensata que sólo sirve para entorpecer la toma urgente de decisiones que debemos tomar para frenar el proceso.
Ana Cuevas Pascual / Zaragoza
Democracia y frustración
Una buena manera de constatar los avances de nuestra democracia –aunque no la más agradable– es ver cómo la frustración llega a las elites de nuestra sociedad.
Cuando ya los obreros no van a la huelga y sí lo hacen los curas, los pilotos y los jueces, uno puede pensar que vivimos en algo así como la dictadura del proletariado.
Pero nada más lejos de la realidad. Si bien es cierto que la frustración empieza a alcanzar a las elites, no lo es menos que la hace tiempo arrasó al proletariado. El proletariado de hoy en día, constituido por millones de personas que sufren el desempleo o trabajan en precario, no va a la huelga simplemente porque no le es dable. ¿A quién se le ocurre convocar una huelga de parados y cajeras de supermercado? Es impensable.
Pero, aunque la sociedad se va desintegrando por abajo, se va democratizando por arriba. Así que, además de ricos, los ciudadanos de elite pueden jugar a la democracia. La cosa está empezando a parecerse a las culturas antiguas. Claro que un esclavo romano salía bastante más caro que una teleoperadora, un becario o un profesor de informática. Jueces y pilotos van a la huelga, obtienen respuesta a sus demandas y viven como auténticos pachás. Así da gusto. Y ya no digo nada si encima son demócratas.
Mario López / Madrid
La hora de Obama
El nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, entre otras cosas llenas de sentido común, dijo en el discurso de toma de posesión que ya ha llegado la hora de hacer realidad la promesa de que todos somos iguales y libres y la de que tenemos las mismas oportunidades de alcanzar la felicidad, de enfrentarnos a una nueva era de responsabilidad y del reconocimiento “de que tenemos obligaciones con nosotros mismos, nuestra nación y el mundo”.
¿Cuándo les hemos oído algo así a nuestros dirigentes europeos, especialmente a los españoles, que han convertido la hipocresía en una virtud política? “La grandeza, dijo Obama, nunca se nos da hecha: hay que ganarla”. Creo que ha llegado la hora de que tomen nota todos a los que se les hace la boca agua cuando hablan de Obama. Él ya ha empezado. ¿A qué espera nuestro presidente?
Pedro J. Piqueras Ibáñez / Girona
El PP no necesita adversarios
Las luchas internas del PP, incluida una especie de KGB secreta para espiar a sus propios compañeros, nos demuestra cómo se las gastan los populares madrileños en su lucha fraticida por el poder político y económico de las Cajas de Ahorro.
Lo que está pasando en la Comunidad de Madrid es algo insólito en un partido político responsable y serio que pueda ofrecer alguna credibilidad para seguir gobernando. Espero que los madrileños tampoco olviden las amenazas de la Aguirre de privatizar la sanidad pública, la educación y el agua que bebemos.
Lo último es lo que acaba de hacer con las guarderías. Son miles las familias que están sacando a sus hijos de ellas porque no pueden pagar los 45 euros (más 88 del comedor) que exige la Comunidad de Madrid. Las familias son las que peor lo están pasando con la crisis. El PP se contradice cuando asegura en los medios de comunicación que están muy preocupados por los que se quedan en el paro, cuando de lo que de verdad se preocupan es de lo que se gasta el Gobierno de Rodríguez Zapatero en los sectores que peor lo están pasando.
Joaquín García Mayo / Getafe (Madrid)
Suerte, Penélope
Se desveló de una vez por todas el enorme misterio que rodeaba a los candidatos a las prestigiosas estatuillas doradas de los Oscar.
Una vez más, para alegría de nuestro cine, ha conseguido colocarse nuestra famosa Pe como una de las cinco aspirantes al premio de mejor actriz de reparto por su interesante trabajo en Vicky Cristina Barcelona. Se trata de la primera actriz española que lucha por conseguir tan preciado galardón, honor que allá en el año 2006 estuvo a punto de alcanzar con la película Volver, de nuestro reconocido director manchego Pedro Almodóvar.
Crucemos los dedos y confiemos en que, en esta su segunda oportunidad, la suerte no le sea esquiva como entonces y pueda gozar de las mieles del éxito, porque bien merecido lo tiene.
Mercedes Sánchez Ramos / Zaragoza
La historia, en directo
Pude ver y escuchar al nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en directo y tuve varias sensaciones, algunas encontradas.
La primera fue sentir lo rápido que ha envejecido su antecesor en el cargo, George W. Bush. También su forma de hacer política, que ha sido descrita por Obama como el reflejo de una parte de la sociedad occidental que apuesta poco por la palabra o el entendimiento y mucho por la jerarquía económica y la violencia física.
La mayor virtud de sus palabras ha estado en mencionar a los desfavorecidos y al medio ambiente, así como algunos apuntes esporádicos que hacen pensar que existe el mundo más allá de su país y que se esforzará en el entendimiento con otros países.
En el debe queda, quizá, un exceso en el tono religioso de un presidente que aboga y es ejemplo de la capacidad del hombre para transformar la realidad y conseguir el progreso individual y colectivo.
Sea bienvenida esta nueva época en uno de los centros de poder más importantes del mundo. Ojalá nos devuelva la confianza en una democracia que deje de cotizar en el Dow Jones y sea un ejemplo a seguir, no a evitar.
Ignacio Caballero / Madrid
Plan Bolonia
Los estudiantes somos vagos, estamos de paso y hablamos de lo que no sabemos; el resto de gente adulta, no.
El plan Bolonia y su apoyo por parte de las instituciones interesadas está dejando al descubierto los defectos que celosamente guardan, aunque nos los concedan a los estudiantes en carácter de exclusividad.
Por desgracia, poco nos pueden exigir tanto cultural como moralmente, por mucho dinero que les estemos costando. Son bien sabidas las virtudes que tenemos los estudiantes, pero, ¿somos los únicos que las tenemos?
Nos muestran las verdades auténticas, personas (porque, en el fondo, son personas) que están tan desconcertadas y perdidas como nosotros pero, eso sí, tienen más experiencia (que lo es todo, si se utiliza).
Si se tienen en cuenta todas las opiniones, aunque todas contengan su equivocación y desinformación, el resultado podrá ser más positivo y real, y no como es en este momento: una suma de ignorancias, tópicos y cabezonerías.
Pablo Marcos Beltrán / Alicante
Fallo mortal meritorio
Creo que ya ha llegado la hora de acabar con la censura, y con una mezquina autocensura también.
Precisamente porque lamento la muerte de tres aviadores militares, y no deseo que se repita, me pregunto cómo es posible que se otorgue una medalla al mérito a quien o quienes, por un evidente fallo personal (excepto un improbable desperfecto técnico que registrarían las cajas negras), ha o han causado la propia muerte y la de otras dos personas, por no hablar –que también habría que hacerlo– del riesgo para la población civil de la zona y de la multimillonaria pérdida económica a los ciudadanos.
Esa Cruz al Mérito, establece el reglamento, se otorgará en caso de fallecimiento “como consecuencia de servicio, siempre que implique una conducta meritoria”.
No se puede pretender servir a España y saltarse tan claramente las leyes por intereses corporativos.
José Manuel Llera Lozano / Madrid
Gaza
Según la Real Academia, la definición de democracia es:
1. Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno. 2. Predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado. Esta definición se ajustaría a la victoria de Hamás en las elecciones en Gaza.
La definición de terrorismo, siempre según la Academia, es:
1. Dominación por el terror. 2. Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror. Esta definición se ajustaría a los ataques israelíes en Gaza.
Siguiendo esta línea argumental, los terroristas, es decir, el gobierno de Hamás , serían los demócratas, y los demócratas, el gobierno israelí, serían los terroristas. Justo lo contrario de lo que se nos está diciendo.
La legitimidad israelí se quiebra estrepitosamente. Y la legitimidad es uno de los dos componentes del poder (potestad o facultad de ejercer la fuerza y legitimidad o facultad de convencer de su uso). Israel está cavando su propia tumba.
Gerardo Carrera Polo / Santander
El sino de los humildes
Es evidente que los tiempos han cambiado a mejor, pero la lucha por la supervivencia de la clase más humilde no ha cambiado tanto.
Antes, en una economía campesina de subsistencia, se trabajaba de sol a sol con la única esperanza de conseguir el alimento básico, vestir sencillamente y construir un humilde cobijo donde protegerse de las inclemencias. Pero, a pesar del duro trabajo, nadie estaba seguro de que los frutos de ese esfuerzo se pudieran llegar recoger.
El campesino vivía bajo la tiranía de los elementos. Vivía agachado, en contacto con la tierra, casi mezclado con ella. El campesino sólo levantaba la cabeza para escrutar el cielo, o para pedir clemencia a ese Dios implacable que se escondía detrás de nubes amenazadoras de cosechas.
Ahora, aquellos campesinos de antaño son los obreros de hoy; son los tiranizados por la producción y el beneficio; son los tiranizados en la fábrica, en la construcción, en la oficina… Qué más da. Y, cuando no llegan a final de mes; cuando no pueden pagar la hipoteca; cuando pierden el trabajo y la esperanza; cuando las crisis amenazan su pan de cada día, también miran al cielo pidiendo compasión y justicia al mismo Dios inclemente.
Pedro Serrano Martínez / Valladolid
Cambiar con el mundo
Muchos medios han titulado el discurso inaugural de Obama con una frase que en gran parte lo sintetiza: “El mundo ha cambiado y nosotros debemos cambiar con él”.
Estados Unidos no puede, representando menos del 5% de la población mundial, consumir más de la cuarta parte de los recursos del planeta, incluso los no renovables, ni seguir llevando a cabo una economía destructiva, “a lo cowboy” en praderas infinitas. Tampoco puede ser la pequeña oligarquía que imponga como única aceptable su ideología política, social y religiosa, ni siquiera basándose en el militarismo galopante que le ha llevado, en un siglo, a más de cien intervenciones militares en otros países.
El mundo ha cambiado y debe adaptarse a un desarrollo sostenible, sin que unos países arrebaten a otros productos no renovables pero indispensables para su insensato nivel de derroche. EEUU debe respetar, dialogar y aceptar otras culturas diferentes, sin condenarlas como moralmente inaceptables; debe integrarse en la comunidad internacional, aceptando un pluralismo que, con todas sus imperfecciones, representan las Naciones Unidas.
Europa debe también ir cambiando para adaptarse a un mundo distinto, dejar atrás los restos de colonialismo cultural, económico y hasta político que aún nos quedan. Debe aceptar la pluralidad de culturas y religiones que la inmigración masiva de los últimos decenios ha introducido en el corazón mismo de nuestros países, como ya le pasó antes a Estados Unidos; y evolucionar, ordenada pero decididamente, para estar en armonía con el mundo actual.
Sólo así conseguiremos todos salir de la crisis económica y política y alcanzar la paz.
Emilia Novas Soler / Madrid
Una solución a la crisis
La banca británica podría ser nacionalizada después de que sus abultadas pérdidas se hayan puesto de manifiesto en la crisis financiera que arrastra a la economía mundial.
Sin embargo, a los ministros del ramo de la Unión Europea lo máximo que se les ocurre para activar la economía es aconsejar a la banca que desbloquee los créditos a las empresas y los préstamos a las familias.
Aquí, en España, José Luis Rodríguez Zapatero se manifiesta en la misma línea, después de haber inyectado tantos miles de millones de euros a la banca para atender su liquidez.
¿Por qué se trata a la banca con guante blanco, después de lo que ha ocurrido, siendo ella precisamente su responsable directa? Ahora, con la presidencia de Barack Obama en EEUU, que parece implicar un cambio profundo, sobre todo en la moral, ¿por qué no nos echamos hacia delante y tomamos una medida en profundidad nacionalizando la banca? Con esta medida la economía se activaría, lo que ayudaría tanto a las empresas como a las familias que quieren comprar su vivienda. Por otro lado, la activación de los planes de vivienda de protección oficial provocaría la disminución de la especulación con el dinero.
Si el Gobierno no da un paso de este cariz, valiente, le va a ocurrir como con la Iglesia al no denunciar el tratado actual con el Vaticano: que les da más dinero y ellos se ríen.
Vicente Monje / Madrid
Cifras
Isabel Gutiérrez, vicerrectora de grado de la Universidad Carlos lll, afirma que un alumno universitario de matemáticas sabe más que uno de EEUU [Público, 17-01-09]. ¿Dónde están las cifras que documentan esta conclusión? ¿Dónde están las fuentes de información empleadas?
¿Por qué, a pesar de su corta historia, los estadounidenses tienen un número de galardonados con el Premio Nobel tan desproporcionadamente alto?
Teniendo en cuenta solamente la universidad donde yo estudié, la Boston University (que se encuentra en el puesto 46 del reciente ranking mundial), por lo menos ocho de sus licenciados han sido nombrados Premios Nobel: Martin Luther King (Premio Nobel de la Paz), Jonas Salk (Premio Nobel de Medicina por la vacuna contra la poliomielitis); Carlos Arias, ex presidente de Costa Rica (Premio Nobel de la Paz), y
Saul Bellow, Dereck Walcott y Elie Wiesel (Premios Nobel de Literatura).
La Boston University tiene más o menos 25.000 alumnos. En España, con todas sus universidades, ¿cuántos Premios Nobel hay?
No soy ningún fanfarrón, ni un animador de mi alma máter, pero “los hechos son los hechos”, y no los tópicos.
Richard M.McBride / Valencia
Bancos
Estamos hartos de los bancos y estamos hartos de los banqueros que se dan suculentos premios por despido o jubilación mientras lo que ingresan va a tapar los agujeros que provocó la ambición de los más poderosos, o a comprar activos de sus víctimas a precio de saldo, pero no atiende a las pymes o a los autónmos.
Estamos hartos de que nos pidan avales, garantías hipotecarias o cualquier otro milagro para dejarnos dinero. ¿No tendría que ser al revés? Si el banco quiere mis depósitos, ¿no tendría yo que pedirles garantías hipotecarias u otro tipo de avales? Porque es el banco el que vive de nosotros y no nosotros de él. ¡Piénsenlo un poco!
Raúl Saavedra López / Boadilla del Monte (Madrid)
Bajo consumo
He sustituido los acumuladores eléctricos con tarifa nocturna, con los que me calentaba en invierno, por radiadores de bajo consumo.
La recompensa por esta ecológica inversión ha sido una factura de la luz casi triplicada: se nos castiga a pagar un inevitable exceso por pasarnos de 500 kwh al mes, o se nos aplica una tarifa un 35% más cara durante diez horas al día. No consumir resulta más ecológico, y seguro que también más rentable.
Margarita Losada Rodríguez / Ourense
Isidro 
Díaz Barrios
Periodista Deportivo
ME GUSTÓ:
DEPORTES… Creo que esta sección goza de muy buena salud, ya que ha conseguido darle aires nuevos a un espacio clásico.
LAS PORTADAS… El diseño a toda página, que apuesta por un tema destacado, también me parece muy novedoso. Este es uno de los grandes aciertos de Público, porque supone una seña de identidad.
NO ME GUSTÓ:
DISEÑO… La maquetación del periódico me resulta demasiado compleja y poco clara. Considero que todavía se puede mejorar mucho para que los lectores no nos perdamos en sus páginas.
CIENCIAS… El reportaje sobre neurociencia “Las máquinas que leen la mente necesitan traductor” me pareció poco interesante.
Patio Maravillas
Resulta de locos la decisión tomada por los jueces de de-
salojar el Centro Social Ocupado “Patio Maravillas” en vísperas de la celebración en dicho espacio del Foro Social Mundial.
Y es de locos porque ya hay mucha gente harta de esta persecución jurídico-policial al movimiento okupa, que, en cuanto se mete en un edificio abandonado de la mano de Dios (y de sus dueños, movidos por intereses especulativos que sí merecerían ser perseguidos por la judicatura, y más en estos tiempos de corrupción urbanística y distorsión de precios de la vivienda), lo restaura en lo que puede y empieza a trabajar en actividades culturales, artísticas y comunitarias, llegan los dueños, que sólo se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena y la tirada del Monopoly les favorece y ordenan el desalojo de “esos mamarrachos alcohólicos, drogadictos y perversos comunistas”.
Y es de locos y sañudos porque ya van dos órdenes de desalojo en dos meses, el del Palacio Malaya en diciembre y el del Patio Maravillas.
Pero, por mucho que se empeñen, no conseguirán acallar la voz de decenas de colectivos que seguirán, firmes en su empeño, buscando un hueco (y nunca mejor dicho) por entre la tela del frac de Mr. Monopoly.
Eladio Fernández Rosa / Madrid
Obama emociona
Es indudable que los orígenes de las emociones que transmite Barack Obama son varios: la de que un negro haya llegado a la presidencia de Estados Unidos; que se oiga a gente mayor, que padeció el racismo más humillante, decir que era inimaginable que este hecho lo haya podido ver en vida; que sea el sustituto del presidente más inepto, cobarde y belicista que se recuerda y que, por tanto, peor no lo vaya a hacer; que la situación económica mundial sea tan preocupante, consecuencia de los malos y viejos hábitos; y que su teórico modo de ver las cosas le dé al futuro un cierto alivio y esperanza.
Por supuesto que todas estas emociones, estéticas y modas, por si solas no son nada, y hay que plasmarlas en prácticas constructivas, pero algo es algo.
Pero claro, a los nonistas, que son los que a todo dicen que no, les va bien aquel dicho de “cuanto peor, mejor”, y para los que dicen que “todos son iguales”, este hecho histórico no significa nada. Sin embargo, para otras personas tiene su valía, ya que piensan que no todos los políticos son iguales aunque en muchas ocasiones sean, simplemente, muy parecidos.
Estos pequeños matices de similitud son los que hacen que las cosas cambien y avancen, pero, bien es cierto que, casi siempre, de manera más lenta e insuficiente de lo que sería deseable y necesario.
Manu Ballesteros /Bilbao
No es como Zapatero
Quienes declaramos sin miramientos nuestra admiración por Estados Unidos y hacemos nuestros los principios y fundamentos que les han convertido en la democracia más poderosa –que no es que seamos muchos– asistimos con una fascinación no exenta de estupefacción al entusiasmo generalizado, rayano en el infantilismo, que ha provocado la llegada a la Casa Blanca del nuevo presidente Barack Obama; sobre todo por parte de quienes, al menos hasta ahora, encontraban en el irracional antiamericanismo una de sus señas de identidad.
Si toda esta ceremonia del papanatismo, tan propia de una progresía presta a seguir incondicionalmente las consignas de rigor, sirve para que algunos por fin descubran la grandeza de la democracia estadounidense, bienvenida sea. Pero me temo que muchos no van a tardar en sentirse decepcionados ante determinadas decisiones que tome el nuevo mesías.
Desde luego, Obama se sitúa ideológicamente mucho más cerca del New Deal de Franklin D. Roosevelt que de la llamada revolución liberal-conservadora de Ronald Reagan, pero dista mucho de ser lo que se nos ha vendido, es decir, una especie de José Luis Rodríguez Zapatero a la americana. Quizá tengamos la oportunidad de comprobarlo muy pronto.
Pedro Moya/Murcia
Animales maltratados
La mayoría de los cuarentones de hoy día nos hemos criado viendo malos tratos a los animales domésticos. Algunos campesinos utilizaban una larga vara con un pincho para “acariciar” a las vacas cuando no atendían, raudas y veloces, sus órdenes. Cuando los perros no cumplían con sus obligaciones (cuidar del ganado y guardar las propiedades de sus dueños), los dejaban varios días sin comer, encerrados en pequeños habitáculos, y después de haberles propinado una buena paliza. Otros aparecían muertos en los pequeños pozos de regadío de las fincas.
En muchos hogares parece que se ha detenido el tiempo, y aún hoy hay gente que mantiene este tipo de tradiciones, en las que un animal era el esclavo y el dueño podía hacer con él lo que le viniese en gana sin más responsabilidad que la de su propia conciencia.
Lo triste de todo es que estos no son casos aislados, y aún hoy hay personas que actúan de la misma manera con sus perros y demás animales de compañía para luego abandonarlos a su suerte. Lo que ocurre es que no tienen la desgracia de tener a un vecino, avispado e indignado, que grabe esos malos tratos.
José Manuel Pena/ Riveira (A Coruña)